Lula da Silva ninguneó a Javier Milei al responder con ironía una consulta de periodistas brasileños: “¿Quién es ese tipo?”. La frase del presidente de Brasil se conoció después de que representantes de ambos países mantuvieran conversaciones en Brasilia por las declaraciones del mandatario argentino. La disputa había escalado tras la participación de Milei en un acto político en San Pablo y sus posteriores críticas al gobierno brasileño durante una visita a La Rural.
El primer encuentro formal de la etapa más reciente del conflicto se realizó durante la noche del 26 de julio en Itamaraty, sede de la Cancillería de Brasil. Allí, el embajador argentino Daniel Raimondi dialogó con el canciller Mauro Vieira. La reunión se extendió cerca de 40 minutos y terminó sin anuncios oficiales ni acuerdos comunicados públicamente.
Lula habló por primera vez sobre las expresiones de Milei
La respuesta de Lula fue su primera intervención pública sobre los dichos de Milei, en una controversia que ya había motivado contactos entre las representaciones diplomáticas. Según la información difundida, esas gestiones previas no habían producido definiciones relevantes sobre el desacuerdo entre Brasil y la Argentina.
El cruce entre los presidentes había comenzado el 25 de julio, cuando Milei viajó a San Pablo para participar de un acto político y respaldar la candidatura de Flávio Bolsonaro. Un día después, durante su visita a La Rural, el Presidente denunció que Brasil había financiado una campaña antiargentina.
Brasil buscaba que Milei ofreciera una disculpa en el corto plazo por las expresiones dirigidas a Lula. El jefe de Estado argentino había llamado “ladrón” y “basura socialista” al mandatario brasileño, aunque no tenía previsto retractarse de esas palabras, de acuerdo con el texto difundido.
La reunión en Itamaraty no dejó anuncios públicos
Raimondi acudió a la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño para conversar con Vieira luego de la escalada. Ese contacto fue presentado como la primera reunión concreta entre funcionarios diplomáticos de los dos países desde el comienzo de la disputa.
El reporte también indicó que Vieira y Julio Bitelli, embajador de Brasil en Buenos Aires, abordaron el caso desde la perspectiva brasileña y acordaron volver a reunirse cuando el canciller regresara de Lima. Mientras Vieira hablaba con Raimondi en Brasilia, Bitelli viajaba hacia la capital brasileña.
La Cancillería de Brasil cuestionó los agravios de Milei
Fuentes oficiales consultadas por Infobae señalaron que Vieira recibió a Bitelli el 27 de julio. También dejaron abierta la posibilidad de que Lula convocara al embajador brasileño al Palacio de la Alvorada para analizar personalmente la situación, aunque esa alternativa dependía de la agenda presidencial.
Vieira cuestionó públicamente las palabras de Milei y sostuvo que no se trataba de un episodio limitado al Poder Ejecutivo brasileño. “Vino en un viaje privado a Brasil para participar de un evento partidista y el contenido de sus declaraciones fue agresivo y caracteriza una intromisión en temas internos y una ofensa no solamente al presidente Lula y al Poder Judicial, sino que también a las instituciones democráticas y al pueblo brasileño”, expresó el canciller.
En la Argentina, la controversia sumó cuestionamientos hacia Lula, mientras que el canciller Pablo Quirno, quien había estado en San Pablo, evitó referirse de forma directa a las expresiones de Milei al ser consultado por la escalada. Por su parte, el ministro de Hacienda de Brasil, Dario Durigan, calificó de “payaso” al líder libertario luego de la reunión entre Raimondi y Vieira.
“No se le puede seguir la corriente a esas personas que dicen que esto va a convertirse en un apocalipsis”, exclamó Durigan durante una entrevista radial. En la misma intervención, afirmó que “el riesgo país de Argentina es mucho más alto, la deuda pública es mucho más alta y la inflación es mucho más alta“.
Vieira tenía previsto viajar a Perú el 28 de julio para representar a Brasil en la toma de posesión presidencial de Keiko Fujimori, un acto al que también asistiría Milei, según la información publicada.


La denuncia de Lula ante Estados Unidos antes de las elecciones