El reclamo por la Ley Octorina volvió a tomar fuerza en la política provincial: mujeres wichí del norte salteño llegaron a la Legislatura y pidieron al Senado que trate de manera urgente el proyecto, que ya fue revisado por la Cámara de Diputados. La iniciativa, impulsada por el senador Walter Cruz, apunta a crear herramientas específicas frente a la violencia sexual que atraviesan niñas, adolescentes y mujeres indígenas en la provincia. Tras las modificaciones realizadas en Diputados, ahora el expediente regresó al Senado para su definición final en este nuevo tramo del debate.
mujeres wichí pidieron al senado que acelere la ley octorina
En el edificio de la Legislatura de Salta, mujeres wichí mantuvieron una reunión con el senador Walter Cruz para insistir en que la Ley Octorina sea nuevamente incorporada al temario del Senado y se avance con la votación que falta para su sanción completa. Las representantes originarias remarcaron que el pedido central es que el Senado trate el expediente sin más demoras y se convierta en ley en el corto plazo, tal como viene reclamando distintas comunidades.
Según se informó desde la propia Cámara alta y medios locales, las voceras indígenas expresaron su acompañamiento al proyecto presentado por Cruz y subrayaron que se trata de un punto de partida para que las instituciones reconozcan formalmente los abusos sexuales que golpean a niñas, adolescentes y mujeres de los pueblos originarios. En ese sentido, remarcaron la necesidad de que el debate legislativo se traduzca en normas concretas y no quede solo en declaraciones.
Además del respaldo a la Ley Octorina, las mujeres wichí plantearon que no alcanza con la aprobación del Senado, sino que consideran clave que la norma tenga reglamentación y que se implementen políticas públicas específicas para que tenga impacto real en los territorios. Plantearon que, sin presupuesto ni medidas aplicadas, el cambio normativo corre riesgo de quedar limitado al papel.
La presencia de las referentes originarias en el palacio legislativo tuvo un peso político y simbólico particular, porque eligieron presentarse directamente ante los senadores y senadoras en el ámbito institucional donde se definirá el futuro de la norma. Con esa acción, las comunidades buscaron visibilizar una problemática que, según vienen denunciando, fue desatendida durante años.
contenido de la ley octorina y recorrido en el senado salteño
El proyecto conocido como Ley Octorina fue elaborado por el senador Walter Cruz y lleva ese nombre en referencia a Octorina Zamora, reconocida dirigente wichí que falleció en 2022. Zamora es recordada por haber denunciado públicamente los abusos sexuales contra niñas y mujeres indígenas y por haber expuesto la falta de respuestas institucionales frente a esos hechos, lo que terminó vinculando su nombre de manera directa con esta propuesta legislativa.
De acuerdo a la información difundida por el Senado de Salta y por distintos medios, la iniciativa establece la creación de instrumentos específicos para abordar los abusos sexuales que padecen mujeres, niñas y adolescentes indígenas. Entre los ejes mencionados se incluyen acciones de prevención, campañas de sensibilización, instancias de capacitación para agentes estatales, producción de datos y fortalecimiento del acceso a la justicia.
Con esas herramientas, se busca dotar al Estado de un marco de intervención más claro y de recursos para actuar ante estas situaciones, sumando un enfoque particular sobre la realidad de las comunidades originarias. La propuesta se presenta como un esquema institucional para ordenar y coordinar las respuestas frente a este tipo de violencia.
trámite legislativo y apoyos a la iniciativa en salta
En cuanto al recorrido parlamentario, la Ley Octorina consiguió media sanción del Senado salteño en agosto de 2025. Luego pasó a la Cámara de Diputados, donde fue aprobada con modificaciones en marzo de 2026. Esos cambios, calificados como ajustes de forma, obligaron a que el texto regresara al Senado para un nuevo análisis y una votación definitiva, tal como marca el procedimiento legislativo.
Desde su presentación, la iniciativa fue sumando acompañamiento de organizaciones feministas, grupos de derechos humanos y comunidades originarias de distintos puntos de la provincia. Esos espacios la adoptaron como bandera al considerar que ofrece un reconocimiento institucional a la problemática de la violencia sexual hacia niñas, adolescentes y mujeres indígenas. Con el expediente ya de nuevo en el Senado, el próximo paso será que la Cámara alta defina si otorga o no la sanción final al proyecto.
Fuente:Que Pasa Salta

