sábado, mayo 16, 2026

Kicillof habló de su candidatura a presidente, pero ató cualquier definición al armado del peronismo

Durante una gira por España, el gobernador bonaerense volvió a plantear que su lugar se definirá después de una construcción colectiva.

Axel Kicillof volvió a quedar en el centro de las especulaciones sobre una posible candidatura a presidente, pero evitó dar una confirmación y puso una condición política previa. Durante su paso por España, el gobernador bonaerense dijo que antes de discutir nombres dentro del peronismo hace falta ordenar una estructura más amplia y sólida. Kicillof habló en medio de una gira por Barcelona, donde participa este viernes y sábado de una cumbre impulsada por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, mientras crecen las lecturas sobre su proyección hacia 2027.

Consultado por medios españoles, el mandatario provincial insistió en que una definición personal no puede ir por delante del armado político. En esa línea, remarcó que primero deben integrarse los distintos sectores del espacio y recién después discutir un proyecto y, más adelante, una eventual postulación. La respuesta llegó mientras su presencia en Europa es seguida de cerca por dirigentes del PJ y por observadores que leen cada movimiento en clave electoral.

Kicillof evitó lanzarse y dijo que antes hay que ordenar una construcción política

Frente a las preguntas sobre una posible carrera hacia la Casa Rosada, Kicillof eligió no confirmar ninguna decisión. En cambio, planteó que el paso previo es darle forma a una organización política con mayor articulación. “Lo primero es enhebrar una construcción política, que en Argentina está bastante poco articulada y hay que hacerla más robusta”, afirmó.

Después amplió esa idea y sostuvo que, para avanzar, deben sentirse incluidos todos los sectores del peronismo. “Tienen que verse todos participando. Los distintos sectores. Luego de eso viene la propuesta, el proyecto. Y recién ahí viene la candidatura”, señaló. Con esa definición, buscó correrse de la lógica de una postulación basada solo en una decisión individual.

Además, dejó otra frase que reforzó ese criterio: “Estaré donde tenga que estar, pero en base a algo más amplio y articulado que un deseo personal”. El mensaje apareció en un momento en que dentro del justicialismo conviven debates sobre liderazgo, alianzas y estrategia para la próxima elección presidencial.

La gira por España alimentó lecturas internas sobre su proyección nacional

La visita de Kicillof a Barcelona se produjo por una invitación de Pedro Sánchez para participar de una cumbre este viernes y sábado. En ese encuentro también coincidirá con Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro y Eduardo “Wado” de Pedro, que asiste como representante del Partido Justicialista.

La actividad principal del gobernador bonaerense está prevista en la Movilización Progresista Mundial, donde intervendrá en paneles vinculados con multilateralismo, nuevo orden global y respuestas locales frente a desafíos internacionales. Según la agenda difundida, compartirá ese espacio con Sánchez, Lula, Petro, Yamandú Orsi, Claudia Sheinbaum, António Costa, Teresa Ribera y Cyril Ramaphosa, entre otros dirigentes.

En el peronismo, el viaje fue interpretado como algo más que una actividad institucional. Distintos sectores lo leyeron como una señal de posicionamiento en medio de la interna partidaria, sobre todo porque se suma a otros movimientos recientes orientados a darle más visibilidad fuera de la provincia de Buenos Aires. El recorrido ya había tenido otro capítulo con una visita previa a Uruguay.

Las frases del gobernador y el respaldo público que llegó desde Colombia

Durante la gira también hubo reuniones políticas y contactos relacionados con la economía, además de su paso por el foro internacional. Uno de esos encuentros fue con el alcalde de Barcelona. Otro momento destacado fue la reunión con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, que después expresó su apoyo en redes sociales.

Petro escribió en X: “Me reúno con el alcalde de Buenos Aires Axel Kicillof, quien posiblemente será presidente de Argentina para sacarla de su colapso”. Tras ese contacto, Kicillof se refirió a la reunión como “un grato encuentro”. Más tarde, en un posteo, agregó: “Analizamos los desafíos que tienen los países latinoamericanos en este contexto de inestabilidad mundial y la importancia de construir alianzas para el bienestar de nuestros pueblos, especialmente ante las amenazas de la ultraderecha internacional”.

Al mismo tiempo, el gobernador mantuvo sin cambios su postura pública sobre una eventual candidatura a presidente. Pese a las interpretaciones que generó el viaje y pese al respaldo de Petro, repitió que cualquier definición depende antes de un armado colectivo dentro del peronismo.

El mensaje apuntó también contra las postulaciones apoyadas solo en ambiciones personales

En sus declaraciones, Kicillof no solo evitó confirmar si buscará ser presidente, sino que además cuestionó los lanzamientos construidos únicamente desde la voluntad de un dirigente. Sin mencionar nombres propios, marcó distancia de esa forma de competir dentro de la política argentina.

“Si no, muchas veces hemos visto en nuestro país que aparece uno y dice ‘yo quiero ser presidente’ y pretende que todos lo acompañen, con la promesa de que todo va a estar bien. Ya tuvimos problemas y frustraciones de ese tipo”, planteó. La definición puede leerse como una toma de posición en la discusión interna del peronismo sobre cómo resolver liderazgos y candidaturas.

Así, Kicillof dejó una línea clara en medio de su paso por España: no confirmó una candidatura, insistió con la necesidad de una estructura política previa y sostuvo que su lugar se resolverá dentro de un esquema “más amplio y articulado que un deseo personal”.