La Real Federación Española de Fútbol abrió el 30 de julio de 2026 un expediente por la denuncia del Atlético Madrid contra Barcelona, en el marco de las gestiones por Julián Álvarez. El delantero todavía no alcanzó un acuerdo con el club catalán para la próxima temporada, mientras la RFEF deberá revisar el presunto acoso denunciado por la entidad madrileña durante las conversaciones por su eventual transferencia.
El procedimiento puede derivar en medidas disciplinarias tanto para el jugador de la Selección argentina como para Barcelona. La presentación del Atlético Madrid apunta a publicaciones difundidas por el conjunto azulgrana, que insinuaban la llegada de la “Araña” aun sin una definición sobre el pase.
Julián Álvarez podría afrontar una suspensión de hasta 2 años
Según el Artículo 93 del Código Disciplinario de la RFEF, referido al incumplimiento de decisiones federativas, las sanciones previstas incluyen multas e inhabilitaciones o suspensiones por un tiempo determinado.
Para Julián Álvarez, una eventual interrupción de la actividad oficial podría extenderse desde un mes hasta 2 años. La pena mínima supondría, como mínimo, cuatro partidos sin jugar. Además, si fuera suspendido, debería compensar económicamente al Atlético Madrid por el período en que el club no pudiera utilizarlo.
Barcelona también se expone a restricciones deportivas
El expediente contempla posibles sanciones para Barcelona, entre ellas el cierre total o parcial de sus instalaciones. Esa medida podría aplicarse por un máximo de tres partidos o durante 2 meses.
También podría establecerse una prohibición para inscribir futbolistas en una o más ventanas del mercado de pases. La denuncia del Atlético Madrid motivó la intervención de la RFEF, que analizará el presunto acoso atribuido a Barcelona en las negociaciones por el delantero.


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