IPV: qué planteó sobre un cupo para personas solteras

La presidenta del organismo detalló los criterios de prioridad y la situación de las inscripciones habitacionales en la provincia.

El IPV informó que no dispone actualmente de un cupo de viviendas destinado a personas solteras y explicó que sus prioridades alcanzan a familias que esperan una adjudicación desde hace años. La presidenta del organismo, Laura Caballero, indicó que existen alrededor de 23 mil fichas activas en la provincia y que la demanda habitacional ronda las 50 mil familias, un dato que también forma parte de la realidad de muchos vecinos salteños de la ciudad de Salta.

Caballero precisó que entre 20 mil y 25 mil solicitudes todavía no completaron la documentación necesaria para avanzar dentro del registro. Además, señaló que más del 70% de los grupos anotados tiene niños menores de edad.

La titular del Instituto Provincial de la Vivienda aclaró que una eventual alternativa para quienes viven solos requeriría un programa propio, con unidades diseñadas desde el comienzo para esa condición y no mediante la reasignación de casas o departamentos previstos para grupos familiares.

El IPV prioriza a familias con mayor antigüedad

De acuerdo con los datos expuestos por Caballero, algunas familias llevan más de 20 años registradas en el sistema del IPV. En ese escenario, el organismo mantiene como prioridad la atención de quienes integran unidades familiares y continúan a la espera de una solución habitacional.

La funcionaria también detalló que, dentro de los sorteos de viviendas, se contemplan situaciones especiales. Entre ellas mencionó a familias con niños, personas con discapacidad, pacientes oncológicos y trasplantados.

Al referirse al planteo de un cupo para personas solteras, sostuvo que el IPV no cuenta con una reserva específica para ese sector. Explicó que los proyectos habitacionales en marcha fueron concebidos con características pensadas para familias.

La inscripción no depende del estado civil

Caballero diferenció el estado civil de la conformación del grupo inscripto. Según explicó, para el IPV no es determinante que una persona sea casada o soltera, sino si se presenta como una persona que vive sola. “Nosotros no obligamos a casarse a nadie”, señaló.

Además, indicó que una pareja sin hijos, una unión convivencial y determinados grupos familiares pueden anotarse como una unidad familiar dentro de los mecanismos previstos por el organismo.

Un cupo para personas solteras requeriría otro diseño

La presidenta del IPV cuestionó que una vivienda familiar ya proyectada pueda ser asignada a una sola persona cuando existen numerosos hogares anotados. “Era un despropósito entregar, cuando tenemos tanta cantidad de familias, un departamento de dos dormitorios a una persona sola”, sostuvo.

Sin embargo, no descartó que más adelante pueda desarrollarse una línea habitacional destinada específicamente a personas solteras. Para ello, señaló que deberían definirse dimensiones, superficies y condiciones diferentes de las utilizadas para viviendas familiares.

“Si uno piensa un proyecto en el concepto desde la base, que tiene que abordar esa condición social, podría plantearse, se podría trabajar en conjunto”, explicó Caballero.