En una finca ubicada en la zona de Palo Blanco, a la vera del río Yatasto, un productor denunció la aparición de 14 vacas muertas en menos de tres semanas. Asegura que los animales habrían bebido agua contaminada, presuntamente por lavado de maquinarias fumigadoras. El caso es investigado por la Policía Rural y Ambiental y encendió la alarma entre vecinos salteños por el riesgo que situaciones similares de vacas muertas podrían representar para el consumo de agua y la producción ganadera en distintos puntos de la provincia.
La muerte de 14 vacas de razas bonsmara y bradford en una finca cercana a Metán abrió una investigación oficial que ya generó preocupación en la capital provincial, donde se sigue de cerca el impacto que hechos como estas vacas muertas pueden tener en la cadena alimentaria y en el uso de cursos de agua que llegan a la ciudad de Salta. El propietario del campo, Atilio Signorelli Caro, afirmó que sus animales habrían consumido agua con agroquímicos en el río Yatasto, a la altura de Palo Blanco, en el sur de la provincia.
Según el productor, las vacas comenzaron a morir de manera progresiva durante los últimos 17 días, siempre después de acercarse al cauce a beber. En su relato, indicó que recién el día de la denuncia logró reunir registros fotográficos que, a su entender, serían una prueba de la contaminación del río. Esa información fue aportada a las autoridades que llegaron al lugar.
La causa está en manos de una comisión de la Policía Rural y Ambiental de Rosario de la Frontera, que trabaja junto con peritos de criminalística y efectivos de la Comisaría 1ª de Metán. Los equipos policiales tomaron intervención en la zona de Palo Blanco y en sectores del río Yatasto para determinar qué provocó la mortandad de los animales y si hubo manejo indebido de sustancias químicas.
Denuncian maniobras con fumigadoras en el río Yatasto
En su exposición ante las autoridades, el dueño de la finca describió maniobras puntuales con maquinarias agrícolas en las cercanías del lugar donde aparecieron las vacas muertas. Señaló que desde hace varios días observa cómo lavan máquinas fumigadoras y luego cargan agua directamente del río Yatasto, en la zona de Palo Blanco, lo que –según su versión– implicaría el vertido de agroquímicos en el cauce.
“Desde hace varios días lavan máquinas fumigadoras y luego cargan agua del río Yatasto, en la zona de Palo Blanco”, relató. Y agregó que esas tareas “son totalmente prohibidas y es un atentado a la vida y al medio ambiente”. El productor sostiene que esta sería la principal hipótesis para explicar el deceso de los animales.
De acuerdo con su testimonio, algunas vacas murieron dentro mismo del río, mientras que otra quedó agonizando en el establecimiento luego de beber agua del mismo curso. El ganadero calculó que la pérdida económica por los 14 animales supera los 18 millones de pesos, cifra que impacta de lleno en su actividad y alimenta el debate sobre el uso de pesticidas cerca de fuentes de agua utilizadas por productores de toda la provincia.
Preocupación por el uso del agua en otras fincas y en zonas que abastecen a la capital
El caso no solo se limita al establecimiento de Signorelli Caro. Según el productor, el agua del río Yatasto es aprovechada por varias fincas vecinas para consumo humano y animal. “Esto es muy grave porque en la zona hay varias fincas y la gente usa el agua para consumo humano y de sus animales”, advirtió al realizar la denuncia.
El relato incluye además otro dato que llamó la atención de los investigadores: desde hace un tiempo, quienes viven en esa área notan “un fuerte olor a podrido en el agua” y lo vinculan con una posible mortandad de peces, aunque por ahora no hay peritajes oficiales difundidos sobre fauna ictícola. De confirmarse contaminación, especialistas sostienen que se deberían extremar los controles en todos los cauces que abastecen a poblaciones más grandes, entre ellas la ciudad de Salta.
Actuación policial y antecedentes del productor ganadero
La intervención oficial comenzó luego de que el productor intentara comunicarse con el sistema de emergencias. Relató que llamó al 911 de la Policía de Metán alrededor de las 12.47, pero que en ese momento el único móvil disponible atendía un siniestro vial, por lo que no pudieron concurrir de inmediato. Ante esa situación, decidió trasladarse personalmente para radicar la denuncia formal.
Tras la presentación, se dispuso que una comisión de la Policía Rural y Ambiental de Rosario de la Frontera, junto a personal de criminalística y de la Comisaría 1ª de Metán, se trasladara a Palo Blanco. Los efectivos trabajaron en el relevamiento del lugar donde se hallaron las vacas muertas, tomaron muestras y registraron el entorno para avanzar con la investigación.
Signorelli Caro manifestó que se dedica a la ganadería desde hace más de 40 años y que, en otras oportunidades, ya había atravesado problemas por el accionar de cuatreros en su finca. En esta ocasión, reclamó controles sobre el uso de pesticidas y sobre el lavado de maquinarias agrícolas en cercanías del río Yatasto, y remarcó: “Esto se debería controlar porque no pueden manipular agroquímicos de esa manera irresponsable y lavar máquinas en un río”.
Hasta el momento de la intervención policial, la información confirmada indica que son 14 las vacas muertas en la finca ubicada sobre la ruta provincial 45, a 28 kilómetros al este de Metán, y que la investigación continúa a cargo de las dependencias actuantes en la zona.

