La inflación de enero fue de 2,9% y acumuló 32,4% interanual, con fuerte impacto de alimentos

La inflación de enero se ubicó en 2,9 por ciento y, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec, el aumento de precios de los últimos doce meses llegó a 32,4 por ciento en todo el país. El dato fue publicado por el organismo estadístico nacional durante la tarde del martes y confirma que los alimentos volvieron a ser el rubro que más presionó sobre el bolsillo. El informe también detalla el comportamiento de los precios estacionales, la evolución del IPC núcleo y los regulados, claves para entender cómo se mueve el costo de vida en la economía argentina y en provincias como Salta.

Los alimentos lideraron la suba de enero y pegaron fuerte en el consumo

De acuerdo con el reporte oficial, la división que más aumentó en el mes fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un alza de 4,7 por ciento, muy por encima de la inflación general. Estos incrementos en alimentos explicaron la mayor parte de la variación mensual del IPC, ya que se trata de productos básicos que pesan mucho en el presupuesto de los hogares.

Dentro de esa canasta, el Indec marcó como principales responsables de la suba a Carnes y derivados y a Verduras, tubérculos y legumbres. Es decir, productos de consumo diario que impactan de manera directa en la mesa familiar, tanto en grandes centros urbanos como en provincias del interior, incluida Salta, donde el rubro alimentos tiene una participación relevante en el gasto de los hogares.

En segundo lugar se ubicó la división Restaurantes y hoteles, que registró una suba mensual de 4,1 por ciento. Este rubro suele reflejar no solo el movimiento de la inflación en alimentos, sino también el encarecimiento de servicios vinculados al turismo, la gastronomía y el esparcimiento, lo que termina condicionando el consumo fuera del hogar.

IPC, precios estacionales y categorías: cómo se descompone la inflación del mes

El informe del Indec señaló que, por categorías, los precios Estacionales fueron los que más aumentaron en enero, con una variación de 5,7 por ciento. Los estacionales son clave porque muestran saltos puntuales que pueden empujar la inflación por encima de la tendencia núcleo, por ejemplo por cuestiones climáticas o de cambios de temporada.

Por detrás de los estacionales se ubicó el IPC núcleo, que avanzó 2,6 por ciento en el mes. Esta medida excluye regulados y estacionales y se utiliza para seguir la tendencia de fondo de la inflación, relevante para el análisis de la política monetaria y para las decisiones del Banco Central en materia de tasas y emisión.

En tanto, los precios Regulados —aquellos vinculados a tarifas y servicios bajo algún tipo de control o norma específica— mostraron una suba de 2,4 por ciento. Esta evolución incide en costos clave de la actividad económica y en el presupuesto familiar, pero en enero quedó por debajo del promedio general del IPC.

Rubros con menores aumentos y dinámica interanual de la inflación

En el otro extremo del relevamiento mensual, las menores variaciones de enero se registraron en Educación, con un ajuste de 0,6 por ciento, y en Prendas de vestir y calzado, que incluso mostró una baja de 0,5 por ciento respecto de diciembre. Estos movimientos moderados ayudaron a que la inflación general se mantuviera en 2,9 por ciento, pese al fuerte avance de alimentos y estacionales.

Con estos datos, el IPC acumuló un incremento interanual de 32,4 por ciento, según el cálculo del Indec. La cifra refleja cuánto se encareció, en promedio, la canasta de bienes y servicios en los últimos doce meses y es una referencia central para negociaciones salariales, actualizaciones de contratos y proyecciones de costos en sectores productivos y comerciales de todo el país.

La difusión de las cifras de inflación de enero se produjo en medio de la discusión por la renuncia de Marco Lavagna a la conducción del Indec. Según Joaquín Cottani, ex número dos de Luis Caputo, Lavagna venía trabajando desde dos mil veintidós en una nueva metodología del índice y “la nueva metodología estaba lista desde mediados de 2024”.

De acuerdo con esa descripción, el Gobierno nacional decidió no aplicar ese diseño metodológico y resolvió avanzar en un indicador alternativo. En el marco de esa definición, se indicó que, por el tiempo que demandará desarrollar una nueva Encuesta de Hogares, la entrada en vigencia de un futuro IPC podría postergarse hasta el año dos mil treinta.