Vecinos de La Silleta y El Encón volvieron a denunciar en los últimos días la presencia de guano sobre la ruta nacional 51 y en calles internas de ambas localidades del Valle de Lerma. Según relataron, el material habría caído durante el traslado de residuos de una actividad avícola que funciona en la zona. El reclamo apunta a los olores, a la suciedad visible en la vía pública y al paso de camiones que, siempre de acuerdo con los testimonios reunidos, circularían sin las condiciones necesarias para evitar derrames durante el recorrido.
El nuevo episodio reabrió una discusión que no es reciente en esta parte del Valle de Lerma, donde desde hace años se registran quejas por el manejo de residuos orgánicos cerca de sectores poblados. Los habitantes sostienen que la situación afecta a quienes transitan a diario por esos caminos, incluidos estudiantes y trabajadores, y que también complica la vida cotidiana en barrios donde la identidad productiva convive con zonas residenciales.
La Silleta volvió a quedar en el centro de los reclamos por el traslado de guano
De acuerdo con los vecinos, durante las últimas jornadas se vio un movimiento sostenido de camiones cargados con excrementos de origen avícola. La principal queja es que parte de esa carga habría terminado desparramada tanto sobre el asfalto de la ruta 51 como en arterias internas de La Silleta y El Encón.
Los residentes describieron que, además de los rastros de materia orgánica, persistieron olores fuertes en distintos sectores. Por eso, remarcaron que el problema no se limita al paso de los vehículos, sino también a la permanencia de los residuos en espacios por donde circula gente todos los días.
En esa línea, señalaron que la escena volvió a repetirse en lugares cercanos a viviendas y zonas de tránsito habitual. Para los habitantes del área, el tema ya forma parte de una preocupación conocida en la comunidad, donde la tradición y el orgullo regional conviven con demandas por mejores condiciones ambientales en áreas urbanizadas.
La actividad avícola cuestionada y una resolución citada por los vecinos
Los reclamos apuntan especialmente a la avícola JFParis, mencionada por los vecinos como una de las actividades observadas en la zona. Según indicaron, existe una resolución de la Secretaría de Ambiente de la Provincia, emitida en 2023, que rechazó la habilitación ambiental del establecimiento y recomendó al municipio de Campo Quijano avanzar con medidas de clausura.
Siempre según la versión vecinal, esa decisión se apoyó en incumplimientos vinculados al tratamiento y a la disposición de residuos. Los habitantes sostienen que, pese a esa medida, la explotación continuó funcionando y que ahora el retiro del guano se realiza mediante camiones que dejan restos en distintos puntos del recorrido.
También afirmaron que el municipio habría otorgado un plazo de diez días para regularizar la situación administrativa y ambiental. Mientras tanto, de acuerdo con esos testimonios, siguieron las tareas de carga y traslado de residuos, en coincidencia con los derrames denunciados esta semana.
Los antecedentes en El Encón y el pedido de controles sobre la ruta 51
La situación actual se suma a planteos que vienen desde hace varios años en La Silleta y El Encón. En otras oportunidades, los vecinos ya habían denunciado la presencia de moscas, olores intensos y problemas vinculados con la acumulación de residuos orgánicos en sectores cercanos a viviendas.
Ahora, además de insistir con esos antecedentes, pidieron más inspecciones y controles sobre los vehículos que transportan el guano. Entre los reclamos, mencionaron la necesidad de impedir que el material siga cayendo sobre la ruta 51 y sobre calles internas de la zona.
Algunos residentes señalaron que realizaron exposiciones policiales para solicitar la intervención de las autoridades competentes. En esas presentaciones, según indicaron, también pidieron que se aplique la Ley Provincial 7070 de Protección del Medio Ambiente por los episodios denunciados.
Dentro de ese mismo planteo, los vecinos volvieron a mencionar la resolución 187/23 de Medio Ambiente, dictada a mediados de octubre de 2023. Según recordaron, ese documento establece la prohibición de desarrollar este tipo de actividades y menciona incluso aplicar “rifle sanitario” y el retiro de las instalaciones.
Hasta el momento, los reclamos públicos conocidos se concentran en la continuidad de los derrames denunciados, en la falta de información sobre controles y en el pedido de que se cumpla la resolución 187/23 citada por los habitantes de La Silleta y El Encón.

