Un operativo policial en las inmediaciones del Congreso terminó este 8 de abril con nueve activistas de Greenpeace detenidos, luego de una intervención sobre el monumento a los Dos Congresos en rechazo a la reforma de la Ley de Glaciares que se debate en la Cámara de Diputados. La acción incluyó la colocación de banderas con consignas dirigidas a legisladores nacionales y se dio en una jornada marcada por la expectativa política en torno a la votación del proyecto oficial. Para la tarde de hoy está prevista además una nueva concentración frente al Palacio Legislativo.
De acuerdo con la información oficial difundida por la Policía de la Ciudad, el episodio ocurrió en la plaza frente al Congreso de la Nación durante las primeras horas del día. El despliegue de Greenpeace se enmarca en una serie de protestas que la organización ambiental viene realizando contra las modificaciones impulsadas sobre la Ley de Glaciares, tanto en Diputados como en el Senado. El organismo ambiental advierte que los cambios habilitarían intervenciones en áreas que hoy están protegidas por la normativa vigente.
La protesta de esta mañana se sumó a otra intervención de febrero, también en el Congreso, que ya había derivado en un fuerte operativo de seguridad, varios detenidos y denuncias por el uso de gas pimienta contra manifestantes y trabajadores de prensa. En ambos casos, el eje de las acciones estuvo puesto en cuestionar la reforma de la Ley 26.639, presentada por el oficialismo a nivel nacional en paralelo al tratamiento de otros proyectos clave para la gestión.
Detención de activistas de Greenpeace en el monumento a los Dos Congresos
Según el parte elaborado por el personal policial asignado al área Congreso, alrededor de las seis y media de la mañana de este 8 de abril nueve activistas de Greenpeace ingresaron al perímetro de la plaza tras escalar el cerco que rodea al monumento a los Dos Congresos. El procedimiento se activó luego de que los efectivos advirtieran la maniobra y constataran que el grupo intentaba desplegar una bandera de grandes dimensiones vinculada a la Ley de Glaciares.
La intervención se realizó directamente sobre la escultura ubicada frente al edificio legislativo. Allí, los militantes ambientales colgaron dos lienzos con mensajes dirigidos a quienes participarán del debate en la Cámara de Diputados. En los carteles se leía: “Diputados: no traicionen a los argentinos” y “La Ley de Glaciares no se toca”, consignas que buscaban presionar a los legisladores antes de la votación del proyecto de reforma impulsado por el oficialismo nacional.
De acuerdo con la versión de la Policía de la Ciudad, una vez detectada la presencia del grupo dentro del perímetro, los agentes lograron identificar rápidamente a siete personas y pidieron apoyo a Bomberos de la Ciudad para alcanzar a los otros dos activistas que permanecían en altura sobre el monumento. Tras el operativo, los nueve integrantes de Greenpeace fueron demorados y luego formalmente detenidos por efectivos que custodian el Congreso, quedando a disposición de la Justicia federal.
Desde la organización ambiental explicaron que se trató de una acción directa pensada específicamente para la jornada en la que la Cámara baja se dispone a discutir la reforma de la Ley de Glaciares. La convocatoria fue dirigida a escaladores para poder colocar las banderas en la parte alta del monumento, un punto visible desde distintos accesos al Congreso y desde la avenida principal que rodea la plaza.
Debate de la Ley de Glaciares en el Congreso y nueva movilización frente al Palacio Legislativo
El trasfondo de la protesta que terminó con los activistas de Greenpeace detenidos es el tratamiento en el Congreso de un proyecto de reforma a la Ley de Glaciares, una norma aprobada en 2010 que regula la protección de estas reservas de agua y del ambiente periglacial. El debate en Diputados se da en un contexto de fuerte tensión entre bloques oficialistas y opositores, con acusaciones cruzadas sobre el impacto ambiental y económico de los cambios propuestos.
En la previa a la sesión, el perfil oficial de Greenpeace en Instagram difundió una publicación específica sobre la Ley de Glaciares. La imagen mostraba un glaciar, montañas nevadas y un lago de color turquesa, acompañada por un texto donde se señalaba la importancia de preservar estos cuerpos de hielo como reservas estratégicas de agua dulce. El mensaje buscó reforzar la campaña de la organización contra la iniciativa que se discute en la Cámara de Diputados.
Según se detalla en el material que difundieron referentes ambientalistas, el oficialismo nacional llegaría a la sesión con los apoyos necesarios para aprobar la reforma en la Cámara baja. Esta eventual mayoría a favor del cambio de la Ley de Glaciares generó un aumento de la tensión política en torno al debate y motivó la convocatoria de nuevas protestas en los alrededores del Congreso, tanto de organizaciones ambientales como de sectores de la oposición parlamentaria.
Además de la intervención sobre el monumento, organizaciones socioambientales y dirigentes opositores llamaron a concentrarse nuevamente este mismo día a partir de las 17 frente al Palacio Legislativo. La consigna central de la movilización es manifestar el rechazo a la sanción del proyecto de reforma, al considerar que podría facilitar emprendimientos mineros y otras actividades sobre áreas que hoy cuentan con protección legal por su rol en el abastecimiento de agua.
Antecedente reciente: operativo policial y detenciones en febrero en el Congreso
La presencia de Greenpeace y de sus activistas en el Congreso por el mismo tema ya había derivado en un episodio similar el 26 de febrero, cuando se produjo otro despliegue policial y varias detenciones en la explanada del edificio. En aquella oportunidad, militantes de la organización y un camarógrafo de televisión fueron arrestados durante una intervención contra el proyecto de reforma de la Ley de Glaciares que impulsa el oficialismo en el Senado.
En esa protesta, un grupo de activistas saltó la reja del Palacio Legislativo para expresar su rechazo a los cambios propuestos sobre la Ley 26.639. La acción incluyó la exhibición de un cartel con la frase: “Senadores: no se caguen en el agua”, además de la instalación de inodoros sobre las escalinatas del Congreso como parte de una puesta en escena para advertir sobre el posible impacto de la reforma en el acceso al agua potable.
Durante ese operativo de febrero, doce integrantes de Greenpeace fueron aprehendidos en el área del Congreso. Tanto fuentes policiales como voceros de la organización confirmaron que fueron 12 los detenidos, de los cuales al menos 9 eran mujeres. Dos de los manifestantes fueron interceptados a pocos metros del edificio y arrestados por la Policía de la Ciudad, que luego los puso a disposición de la Policía Federal Argentina. El procedimiento incluyó el uso de gas pimienta por parte de efectivos federales.
En ese mismo contexto resultó afectado el camarógrafo de A24, Facundo Tedeschini, quien estaba registrando imágenes del operativo. De acuerdo con lo que se vio en la transmisión del canal, el trabajador de prensa fue rociado con gas, terminó con el rostro lastimado, fue esposado en la zona del Congreso y trasladado posteriormente al Hospital Ramos Mejía para recibir atención médica. Otros periodistas que cubrían la protesta también fueron alcanzados por el aerosol irritante.
Investigaciones judiciales y la postura pública de Greenpeace sobre la reforma
Tras conocerse el episodio de febrero, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi ordenó la liberación del camarógrafo Tedeschini y pidió que se le remita el sumario completo del operativo para determinar las circunstancias en las que se produjo su detención, según informaron fuentes judiciales. Las actuaciones quedaron bajo órbita federal, dado que los hechos ocurrieron en el ámbito del Congreso de la Nación.
En paralelo, Greenpeace calificó aquella intervención como una acción “directa y pacífica” en las escalinatas del Palacio Legislativo, orientada a visibilizar su rechazo a la reforma de la Ley de Glaciares. Las imágenes de esa jornada mostraron a militantes sentados en inodoros con la consigna “SENADORES: NO SE CAGUEN EN EL AGUA” y una gran pancarta amarilla de la organización, elementos que formaron parte del dispositivo de protesta frente al Senado.
En ese contexto, Diego Salas, director de programas de Greenpeace, planteó públicamente la postura de la organización frente al proyecto oficial. “Lo que los senadores decidirán hoy es si protegen las fuentes de agua de Argentina o abren la puerta a intervenir zonas que la ley vigente protege. Esta reforma, impulsada por el gobierno nacional, es regresiva e inconstitucional. De los glaciares y el ambiente periglacial dependen millones de personas, que verán comprometido su acceso al agua, un derecho básico y fundamental amparado por la Constitución Nacional. La decisión que tomen hoy los senadores será recordada, tienen la oportunidad histórica de proteger el futuro hídrico del país y esperamos que estén a la altura de esa responsabilidad“, sostuvo entonces.
Con la protesta de este 8 de abril sobre el monumento a los Dos Congresos y la movilización convocada para las 17 frente al Palacio Legislativo, la organización retomó sus acciones en las inmediaciones del Congreso en rechazo a la reforma de la Ley de Glaciares que se discute en el ámbito nacional.

