La Finca San Miguel, ubicada en San José de los Cerrillos, fue declarada recientemente lugar histórico y patrimonio cultural de la ciudad, en una decisión que refuerza la identidad del Valle de Lerma y pone en primer plano un predio clave para la historia regional. La medida fue adoptada por el Concejo Deliberante mediante una ordenanza municipal, y se enmarca en una estrategia más amplia que busca que el sitio también sea reconocido como patrimonio de la Provincia de Salta. El inmueble, hoy destinado a actividades del Inta, concentra más de tres siglos de historia ligada a la producción y a la tradición local.
Ordenanza municipal declara a la Finca San Miguel patrimonio cultural de Cerrillos
La Municipalidad de Cerrillos oficializó la nueva categoría de la Finca San Miguel a través de la Ordenanza N° 662/26, que la designa formalmente como “Lugar Histórico y Patrimonio Cultural de la ciudad San José de los Cerrillos”. En los considerandos, se destaca su importancia por el valor histórico, arquitectónico, cultural y simbólico que tiene para la comunidad del Valle de Lerma.
El texto fue tratado en el Concejo Deliberante y obtuvo aprobación por unanimidad el 17 de diciembre de 2025. En esa sesión participaron los concejales Ramiro Vallejos, Celeste Corimayo, Darío Albeza, Javier Kairuz, Adrián Landriel, Francisco López Soto, Delia Mamaní, Néstor Ríos y Omar García, quienes respaldaron la protección del predio ubicado en Cerrillos.
Tras el tratamiento legislativo, la ordenanza fue promulgada por el intendente Enrique Borelli, dejando así firme el reconocimiento local. De esta forma, la ciudad de San José de los Cerrillos incorpora un nuevo espacio protegido dentro de su patrimonio urbano y rural, con impacto directo en la preservación de su tradición y en la proyección turística del Valle de Lerma.
Buscan que la Finca San Miguel sea patrimonio de la Provincia de Salta
Además del alcance municipal, la declaración de la Finca San Miguel como patrimonio en Cerrillos funciona como punto de partida para un trámite de mayor escala. De acuerdo con los fundamentos de la ordenanza, la Academia de Historia del Instituto Güemesiano de Salta utilizará esta norma como antecedente para gestionar una nueva ley ante la Legislatura provincial.
El objetivo de esa gestión será que la Finca San Miguel de los Cerrillos reciba también la categoría de “Lugar Histórico y Patrimonio Cultural de la Provincia de Salta”. De concretarse, el predio se sumaría al conjunto de sitios protegidos a nivel provincial, con impacto directo en su preservación, difusión y posible incorporación a circuitos históricos del Valle de Lerma.
La iniciativa se apoya en la larga trayectoria productiva y religiosa del lugar, que forma parte del orgullo regional y de la identidad productiva de Cerrillos y su área de influencia. La combinación de historia colonial, uso agrícola y presencia actual de un organismo técnico nacional lo convierten en un caso singular dentro del corredor que integran Cerrillos, La Merced, Chicoana y otras localidades vecinas.
Origen jesuítico y conformación histórica de la Finca San Miguel
Los antecedentes sobre el origen del predio fueron reconstruidos a partir de investigaciones realizadas por la licenciada Angela Ruíz y la profesora Mercedes Guzmán. Según esos trabajos, en 1676 la Compañía de Jesús recibió estas tierras como merced del rey de España Carlos II, llamado “El Hechizado”. Los documentos señalan que el antiguo fundo se extendía “desde la acequia de los Cerrillos hasta la estancia de Osma”, configurando un territorio de gran amplitud en el actual Valle de Lerma.
A ese espacio se lo bautizó con el nombre de San Miguel, en honor al arcángel. En el lugar, los jesuitas levantaron una capilla dedicada a esa advocación, que aún se conserva y mantiene en su interior la imagen religiosa vinculada al culto original. Este año se cumplen 350 años de aquella denominación, lo que refuerza el peso histórico del sitio para la memoria local.
La Compañía de Jesús administró la Finca San Miguel de los Cerrillos durante 91 años. Ese período llegó a su fin cuando el rey Carlos III ordenó en 1767 la expulsión de los jesuitas de América. A partir de esa decisión, los bienes de la orden, mencionados en las fuentes como de los “expulsos”, quedaron bajo dominio de la Corona española.
Los registros históricos indican que esos bienes comenzaron a venderse con el fin de afrontar “los gastos causados por el exilio de los Jesuitas”. En ese contexto, la Finca San Miguel fue transferida a manos privadas y pasó a la familia Aramburu. Las investigaciones citadas mencionan que ese grupo familiar habría tenido también vínculos con propiedades en los Valles Calchaquíes.
Con el correr de las décadas, el predio fue cambiando de propietarios en distintas operaciones, hasta que en 1958 fue adquirido por el Estado nacional. Desde entonces funciona allí la sede del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), organismo creado en 1956 y con fuerte presencia en el acompañamiento a productores del Valle de Lerma y otras zonas de la provincia.

