El femicidio de Natalia “Naty” Cruz, de treinta y siete años, ocurrido en el barrio Luz y Fuerza de Campo Quijano, sacudió al Valle de Lerma y se transformó en el centro de cientos de mensajes en redes sociales. La noticia del femicidio se conoció el miércoles y, desde entonces, familiares, amigos, vecinos y exalumnos de la docente difundieron despedidas, oraciones y fuertes pedidos de justicia. La conmoción se hizo sentir en todo Campo Quijano, localidad clave de la identidad productiva y social del Valle de Lerma.
Dolor en Quijano tras el femicidio de Natalia Cruz
En Campo Quijano, puerta de los Valles Calchaquíes y parte del corazón del Valle de Lerma, el femicidio de Natalia Cruz se convirtió en tema central entre la comunidad. El crimen, cometido en el barrio Luz y Fuerza, generó un profundo impacto entre quienes la conocían como vecina y como docente, y el dolor se trasladó rápidamente a las redes sociales.
Buena parte de las publicaciones se enfocaron en sus hijos, señalados una y otra vez como los más afectados por la pérdida. Amigos y allegados hablaron de un sufrimiento “irreparable” y pidieron oraciones para ellos, con mensajes religiosos que pedían “consuelo y fortaleza” para toda la familia.
Entre las voces que se hicieron públicas apareció Valti Zárate, quien escribió uno de los mensajes más largos y cargados de afecto hacia la víctima. En su cuenta personal despidió a “Naty” con palabras donde la recordó como “hermosa persona, dedicada, respetuosa, cariñosa, amable, solidaria, buena madre”, y cerró su texto con un “Vuela alto mi chinita”.
El círculo familiar más cercano también se expresó de manera abierta. “Mi hermana, qué gran dolor”, publicó Roberto Federico, mientras otros parientes y amigos compartían recuerdos y la misma sensación de no poder creer lo ocurrido en el barrio Luz y Fuerza, zona residencial de este municipio del Valle de Lerma.
Redes colmadas de pedidos de justicia y despedidas a la docente
Junto a los mensajes de despedida, se instaló con fuerza el reclamo para que el femicidio de Natalia Cruz no quede sin respuesta judicial. En numerosos perfiles se repitió la palabra “justicia” como consigna central, reflejando la preocupación social que atraviesa a Campo Quijano y a otras localidades del Valle de Lerma ante hechos de violencia de género.
Una de las publicaciones más visibles fue la de Eva H. Varas, quien escribió “Justicia por Naty”, acompañando el pedido generalizado que se expandió al mismo tiempo que las muestras de cariño hacia la víctima. Estas expresiones se mezclaron con plegarias y condolencias, muchas dirigidas directamente a la familia.
Estela, por ejemplo, compartió un mensaje donde pidió por el descanso de la mujer asesinada y por la contención de sus seres queridos: “Dios te reciba en sus brazos y dé consuelo y fortaleza a tu familia, en especial a tus hijos. Vuela alto Naty”. Este tipo de publicaciones se replicó en distintos muros y grupos de la zona.
Recuerdo como vecina y “seño” en el valle de Lerma
Desde el entorno barrial de Luz y Fuerza resaltaron a Natalia como vecina. Mirta, que vive en el mismo barrio de Campo Quijano, escribió que siempre la vio como una “buena y muy amable vecina” y agregó: “Descansa en paz mi querida vecinita, no lo puedo creer”. En otros perfiles la describieron como una “excelente persona” y una “bella Naty” cuya ausencia deja “un vacío imposible de llenar”.
Su rol como docente también ocupó un lugar importante en las despedidas. Compañeros de trabajo, familias de estudiantes y conocidos del Valle de Lerma la nombraron como “seño”, destacando el tiempo y la dedicación que ponía en la enseñanza. Alejandra Lemos publicó: “Descansa en paz seño Naty… Dios mío, qué triste noticia”, frase que se sumó a varias intervenciones similares donde se la recordó como educadora comprometida.
En distintos mensajes, familiares directos sumaron referencias religiosas al enterarse del femicidio. “Descansa en paz mi querida sobrina Naty, que Dios te reciba en su gloria”, escribió Felisa Taritolay. En la misma línea, Héctor expresó su conmoción y señaló: “Descansa en paz prima… una triste noticia, no puedo creerlo”. Esas publicaciones cerraron una jornada marcada por el dolor y el pedido de justicia en Campo Quijano y en todo el Valle de Lerma.

