La etapa de fundación del nuevo puente de Santa Lucía avanza en la ciudad de Salta con el hormigonado de pilotes sobre el río. La futura estructura superará los 80 metros de extensión, contará con cuatro carriles para vehículos y enlazará la zona con calle Solís Pizarro, en barrio San José. El proyecto también prevé espacios separados para bicicletas, motocicletas y peatones.
Los equipos que trabajan en el lugar realizan tareas de base necesarias para sostener el trazado del cruce. Debido a las condiciones del terreno y a que la obra se desarrolla sobre el río, previamente se efectuaron estudios de suelo y se diseñó una ingeniería adaptada al sector.
Fundaciones para sostener el puente
Los pilotes permitirán trasladar el peso de la estructura hacia capas más firmes del suelo y del lecho del río. Esa solución busca dar estabilidad a la construcción y reducir posibles movimientos, hundimientos o cedimientos con el paso del tiempo.
El hormigonado forma parte de la conformación de los apoyos que sostendrán el puente. Esta instancia es una de las tareas principales antes de avanzar con los componentes que darán forma al cruce vial entre Santa Lucía y barrio San José.
Cuatro carriles y sectores para distintos usuarios
El proyecto contempla dos carriles por sentido para vehículos, además de recorridos diferenciados para ciclistas, motociclistas y peatones. Para las bicicletas se incorporará un carril exclusivo, mientras que las motos tendrán un espacio propio dentro de la nueva conexión.
Asimismo, el diseño incluye un paso peatonal con iluminación. La conexión con calle Solís Pizarro integrará el recorrido previsto para la estructura, mientras continúan los trabajos de fundación y base sobre el río.

