Una estudiante y el caso del bebé asesinado que involucró a dos bebés en Pittsburgh

La autopsia y los estudios médicos fueron incorporados a una causa que incluyó cargos de homicidio, agresión agravada y torturas.

La causa por un bebé asesinado en Pittsburgh derivó en cargos de homicidio, agresión agravada y torturas contra Nicole Virzi, una estudiante de doctorado en psicología de California. La investigación también incluyó lesiones detectadas en Ari, el hermano gemelo de Leon Katz. Los dos bebés estaban al cuidado de la acusada durante una visita a la casa de la familia Katz-Roberts, mientras los padres llevaron a Ari a una guardia médica.

Virzi, de 30 años, negó las acusaciones por medio de su defensa. Sin embargo, los fiscales evaluaban pedir la pena de muerte en este expediente, según informaron medios locales. La acusación se apoyó en estudios médicos, pericias forenses y en la reconstrucción de lo ocurrido dentro de la vivienda familiar.

La investigación por los bebés se concentró en las lesiones de los gemelos

La estadía de Nicole Virzi en Pittsburgh ocurrió como invitada y amiga de Ethan Katz y Savannah Roberts, padres de los niños. Durante esa visita, ella avisó que Ari presentaba heridas. No obstante, para los investigadores, ese aviso no descartaba su posible participación en los hechos.

La hipótesis de la Policía fue que Virzi habría causado las lesiones de Ari y que, después de que los padres salieron con ese bebé para recibir atención médica, Leon quedó solo bajo su cuidado. En ese período, según la acusación, el niño sufrió una lesión fatal en la cabeza.

La mujer explicó que Leon se había caído de una hamaca cuando ella se alejó para preparar una mamadera. Los investigadores consideraron que esa versión no alcanzaba para explicar el estado del bebé, ya que la caída habría sido desde una altura inferior a 50 centímetros.

La autopsia registró un traumatismo grave en la cabeza de Leon

El examen forense determinó que Leon Katz murió por un traumatismo contundente en la cabeza. Además, una tomografía computarizada mostró una fractura severa de cráneo en el lado izquierdo y varias hemorragias cerebrales.

En el caso de Ari, las pericias señalaron rasguños en ambos lados del rostro, dos hematomas debajo del ombligo y signos de inflamación, moretones, enrojecimiento y rasguños en los genitales. Los análisis concluyeron que las heridas de ambos niños eran el “resultado de abuso infantil, ya que se trata de lesiones infligidas que no son naturales ni accidentales”, según WTAE.

La eventual pena de muerte tenía antecedentes poco frecuentes en Pensilvania

El abogado defensor, David Shrager, afirmó que su clienta rechazaba los cargos y que estaba “absolutamente devastada” por la muerte de Leon. También sostuvo que Virzi proclamaba su inocencia y describió el vínculo con los padres de los bebés: “Eran amigos muy cercanos”.

La posibilidad de que la Fiscalía solicitara una condena a muerte tomó relevancia por la situación de Pensilvania, donde no había mujeres alojadas en el corredor de la muerte. El estado ejecutó a tres personas desde el restablecimiento de la pena capital en 1978 y no concretó ejecuciones desde 1999.

En 2015, el entonces gobernador Tom Wolf dispuso una moratoria sobre las ejecuciones. A su vez, el gobernador Josh Shapiro se comprometió a no firmar órdenes de ejecución durante su mandato. Los registros del Centro de Información sobre la Pena de Muerte indican que Pensilvania ejecutó a Irene Schroeder en 1931 y a Corrine Sykes en 1946.