Un hombre señalado como presunto estafador fue detenido en Campo Quijano, en pleno Valle de Lerma, después de una denuncia de un comercio de Las Lomitas y de un seguimiento que incluyó al chofer de un vehículo de la aplicación Uber. El procedimiento terminó en barrio Los Algarrobos, donde la Policía demoró tanto al sospechoso como al conductor y secuestró un auto y dos teléfonos celulares, que quedaron a disposición de la Fiscalía Penal de Rosario de Lerma.
La causa se inició por una compra que, según el dueño del local, se habría pagado con una transferencia bancaria que nunca se acreditó. A partir de ese dato, Investigaciones reconstruyó los movimientos del acusado en la zona oeste del Valle de Lerma hasta llegar al rodado en el que se trasladaba.
El fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, imputó al sospechoso por la maniobra denunciada y adelantó que pedirá que los detenidos sigan privados de la libertad mientras avanza la investigación sobre posibles hechos similares en otros comercios del Valle de Lerma.
Denuncia en Las Lomitas y maniobra de transferencia “fantasma”
La pesquisa arrancó con la presentación del propietario de un negocio ubicado sobre la Ruta Nacional 51, en la zona de Las Lomitas, jurisdicción de Campo Quijano. El comerciante relató que un cliente realizó una compra por alrededor de 90 mil pesos y aseguró en el momento que ya había hecho la transferencia.
Sin embargo, con el correr de las horas, el dinero nunca apareció en la cuenta del local. Ante eso, el dueño decidió radicar la denuncia formal y describir el método utilizado por el supuesto estafador en Campo Quijano, que habría mostrado el comprobante en el momento de retirarse para simular el pago.
Con esa información inicial, efectivos de la división Investigaciones comenzaron tareas de campo, cruzaron datos aportados por el damnificado y se enfocaron en identificar al hombre señalado y al vehículo con el que se movía por distintos puntos del Valle de Lerma.
El rol del chofer de uber y el seguimiento hasta barrio Los Algarrobos
Según fuentes policiales, los uniformados ubicaron un automóvil que estaría vinculado al hecho y lo siguieron hasta poder detener su marcha. El conductor se presentó como chofer de la aplicación Uber y, de acuerdo con el acta, mostró un fuerte nerviosismo al ser consultado por el pasajero que trasladaba.
En el procedimiento, el chofer indicó que sabía, por comentarios en redes sociales, que su pasajero estaría involucrado en hechos delictivos. Minutos después recibió un llamado del sospechoso y aceptó guiar a los investigadores hasta el lugar donde se encontraba, lo que derivó en un desplazamiento coordinado hacia el barrio Los Algarrobos, en Campo Quijano, donde se produjo la intercepción del auto en el que viajaban y la demora de ambos.
Secuestro de vehículos, intervención de la fiscalía y otras sospechas en el valle de lerma
Tras la detención en barrio Los Algarrobos, el personal policial procedió al secuestro del automóvil utilizado en los traslados y de dos teléfonos celulares, considerados elementos de interés para esclarecer la presunta estafa y posibles vínculos con otros casos en la región.
Todos los elementos fueron puestos de inmediato a disposición de la Fiscalía Penal de Rosario de Lerma, a cargo de Daniel Escalante. El funcionario judicial avanzó con la imputación del principal acusado y resolvió mantenerlo detenido mientras se peritan los dispositivos electrónicos y se analiza la documentación reunida.
En paralelo, vecinos y comerciantes de distintas localidades del Valle de Lerma comentaron que la misma persona habría intentado o concretado maniobras parecidas en otros negocios, usando siempre el sistema de transferencias “fantasma”. Esas manifestaciones quedaron incorporadas a la causa para establecer si existen más damnificados vinculados al presunto estafador que fue detenido en Campo Quijano.

