jueves, julio 16, 2026

Estados Unidos e Irán retoman la conversación tras nuevos ataques en el Golfo

El entendimiento busca sostener la tregua provisoria mientras siguen las gestiones técnicas sobre la navegación y la disputa regional.

Estados Unidos e Irán acordaron detener los ataques recientes y retomar la conversación sobre el Estrecho de Ormuz, según informó este domingo un funcionario estadounidense a Reuters. El entendimiento apunta a sostener la paz provisoria alcanzada el 17 de junio, que había quedado bajo presión después de varios episodios militares en el Golfo. De acuerdo con esa versión, los buques podrán navegar libremente mientras continúan las discusiones técnicas. Axios agregó que los contactos entre Washington y Teherán volverán a activarse el martes en Qatar, en medio de una zona todavía marcada por misiles, drones y acusaciones cruzadas.

La novedad apareció después de horas de fuerte tensión regional. Durante la madrugada del domingo, Irán lanzó misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Bahréin. Poco antes, el presidente Donald Trump había advertido en redes sociales que Teherán enfrentaría consecuencias si no respetaba el acuerdo vigente. Más tarde, tanto fuentes estadounidenses como organismos iraníes confirmaron que hubo ataques, aunque Washington señaló que no tenía reportes de bajas ni daños importantes en sus bases.

En paralelo, el foco internacional sigue puesto sobre Ormuz, un paso clave para el comercio mundial de energía. Por allí circula una parte central del transporte de petróleo y gas, de modo que cualquier interrupción genera impacto en los mercados y atención en países importadores, incluida la Argentina por su vínculo con los precios internacionales de los combustibles y la energía.

Estados Unidos busca sostener la tregua mientras sigue la tensión militar

Según el funcionario citado por Reuters, la decisión de frenar las hostilidades se tomó para preservar el acuerdo provisional sellado el 17 de junio. Esa tregua había quedado debilitada tras varios días de enfrentamientos y recriminaciones entre las dos partes. La misma fuente indicó que “está previsto que continúen las conversaciones técnicas sobre todos los aspectos del memorando de entendimiento. Ambas partes suspenderán las negociaciones por ahora y los buques podrán navegar libremente”.

Ese memorando, de 14 puntos, incluye la reapertura del Estrecho de Ormuz al tráfico marítimo. Aunque las negociaciones políticas quedaron en pausa, la continuidad de las conversaciones técnicas muestra que el canal diplomático no se cerró por completo. Axios señaló, al citar a un alto funcionario estadounidense, que la conversación entre Washington y Teherán se reanudará el martes en Qatar.

El nuevo entendimiento llegó luego de una escalada que volvió a encender alarmas en la región. El detonante más reciente, según la información original, fue el impacto de un proyectil iraní contra un buque de carga en el Estrecho de Ormuz el jueves. Desde ese momento, ambos gobiernos se acusaron de incumplir el alto el fuego que venía rigiendo desde el 17 de junio.

Antes de conocerse el acuerdo, Trump publicó una advertencia en redes sociales. “Puede que llegue un momento en que ya no seamos capaces de ser razonables y nos veamos obligados a completar militarmente el trabajo que comenzamos con tanto éxito”, escribió. Luego añadió: “¡Si eso sucede, la República Islámica de Irán dejará de existir!”.

Irán confirmó ataques en Kuwait y Bahréin en plena discusión por Ormuz

Aproximadamente una hora después del mensaje de Trump, el ejército de Kuwait informó que sus sistemas de defensa aérea estaban respondiendo a un ataque con misiles y drones. Al mismo tiempo, Bahréin comunicó que había activado sirenas de alerta en su territorio por la ofensiva. Más tarde, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica confirmó que su armada y sus fuerzas aéreas habían realizado operaciones contra objetivos militares estadounidenses en ambos países.

En un comunicado, ese organismo iraní sostuvo que los ataques de Estados Unidos habían violado el alto el fuego y que eso “provocarán la paralización total de todos los procesos diplomáticos”. Además, el mando naval de la Guardia Revolucionaria afirmó que las bases estadounidenses en la región “vivirán un infierno en los próximos días”. Pese a esas declaraciones, horas después se conoció el nuevo acuerdo para detener las hostilidades y retomar la conversación.

Un funcionario estadounidense confirmó a Reuters que Irán atacó instalaciones militares de Estados Unidos en la región, aunque precisó que no había reportes de bajas estadounidenses ni de daños significativos. También aclaró que la situación seguía en desarrollo. Esa evaluación fue importante porque mostró que, a pesar de la intensidad del cruce, no se habían registrado consecuencias mayores en las bases alcanzadas, al menos en ese momento.

Más tarde, Bahréin activó nuevamente sus alarmas. Las autoridades locales informaron que un ataque iraní impactó en un edificio residencial de la provincia de Muharraq, pero sin dejar víctimas. El gobierno bahreiní pidió al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas una sesión urgente para exigir responsabilidades a Irán.

La conversación sobre el Estrecho de Ormuz sigue abierta por su peso económico mundial

El ejército kuwaití señaló, por su parte, que interceptó dos misiles balísticos y aseguró que no hubo daños materiales ni víctimas. Qatar también reportó consecuencias derivadas de la crisis: uno de sus ciudadanos murió por heridas de metralla mientras estaba a bordo de una embarcación desaparecida el sábado. El Ministerio del Interior qatarí informó además que otra persona resultó herida y atribuyó lo ocurrido a “operaciones militares en la zona”, sin precisar el lugar exacto ni señalar responsables.

Antes de esta nueva secuencia, el ejército estadounidense había confirmado otro ataque contra objetivos iraníes, pocas horas después de que un petrolero fuera alcanzado en el Estrecho de Ormuz. Ese corredor marítimo es considerado la principal ruta para el transporte global de energía. El texto original indica, además, que Teherán lo mantiene en gran medida cerrado desde el inicio del conflicto, un dato que ayuda a entender por qué la reapertura forma parte central del acuerdo de 14 puntos.

Ese entendimiento provisorio busca frenar los combates iniciados el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel y, al mismo tiempo, permitir el regreso de la navegación mientras continúan otras discusiones sensibles, entre ellas el programa nuclear iraní. Hace una semana, representantes de ambos países participaron en conversaciones en Suiza con mediación internacional. La delegación estadounidense fue encabezada por el vicepresidente JD Vance y la iraní por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf. En esa ronda, Washington levantó las sanciones contra Teherán, aunque después volvieron a intensificarse los choques armados.

En paralelo, Israel informó este domingo que volvió a atacar infraestructura subterránea utilizada por terroristas de Hezbollah en una localidad del sur de Líbano. Según las autoridades israelíes, esas instalaciones pertenecían al grupo respaldado por Irán. La operación ocurrió un día después de otra acción militar israelí posterior al alto el fuego alcanzado con Líbano el viernes. Irán sostiene que el cese de los combates en territorio libanés es una condición para mantener vigente el acuerdo general.