José Luis Espert presentó el 19 de agosto un descargo de 65 páginas ante el juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli, en la investigación por presunto lavado de activos vinculada con una transferencia de u$s200.000 recibida en 2020. El exdiputado de La Libertad Avanza pidió el sobreseimiento y, de forma alternativa, la falta de mérito. En su escrito, Espert afirmó que el dinero fue pagado por tareas de consultoría, cuestionó la imputación y negó que sus movimientos posteriores buscaran ocultar el origen de los fondos.
La causa analiza una acreditación realizada en una cuenta bancaria de Estados Unidos a nombre de Espert. El dinero provino de una firma relacionada con Federico “Fred” Machado, empresario que fue condenado recientemente por lavado de dinero en Estados Unidos. La pesquisa también revisa el ingreso de parte de esos recursos a la Argentina, extracciones de efectivo, la compra de vehículos, una inversión inmobiliaria y cuestiones vinculadas con Varianza S.A.
Luego de entregar la presentación judicial, Espert publicó un mensaje extenso en su cuenta de X. Allí sostuvo que su defensa debía ser evaluada a partir de la documentación reunida en el expediente. “No pido que me crean. Solo que me lean”, expresó el economista, quien también ofreció nuevas medidas de prueba para la investigación.
El descargo de Espert ante el juzgado federal de San Isidro
La defensa de Espert sostuvo que la causa no demostró que los u$s200.000 tuvieran un origen ilícito. Ese fue uno de los ejes centrales del escrito presentado ante Mirabelli. El exlegislador planteó que la existencia de una transferencia no alcanza, por sí sola, para concluir que se trató de dinero proveniente de un delito.
Según detalló en su presentación, la imputación examina cinco aspectos. El primero es la recepción de los fondos en enero de 2020 en una cuenta estadounidense. Además, se investigan el posterior traslado de una parte del dinero al país y los retiros efectuados en efectivo, junto con las adquisiciones patrimoniales y eventuales observaciones contables o tributarias.
Espert cuestionó que el origen de la suma sea definido como ilícito sin una prueba concreta. “La imputación dice: ‘el dinero era ilícito’. Respondo: nadie lo probó”, afirmó. También señaló que, de acuerdo con su postura, no hay una sentencia ni una resolución de un tribunal argentino o extranjero que establezca que esa transferencia puntual provino de una actividad delictiva.
La cuenta desde la que se hizo el giro, indicó el exdiputado, pertenecía a una empresa vinculada con la actividad aeronáutica y con operaciones junto a diferentes contrapartes. En ese marco, remarcó que el requerimiento fiscal se refiere al supuesto origen de los fondos como “presuntamente” ilícito, una calificación que su defensa considera insuficiente para sostener una acusación por lavado.
El contrato de consultoría incluido en la defensa
Espert afirmó que la transferencia respondió a un acuerdo profesional firmado antes del pago. De acuerdo con el descargo, el contrato de consultoría fue celebrado y certificado ante escribano en junio de 2019. La documentación, agregó, cuenta con una apostilla internacional emitida en la Argentina.
El economista sostuvo que las tareas consistían en reorganizar la deuda de una empresa minera y preparar un plan de crecimiento. También mencionó correos electrónicos de 2019 incorporados al expediente mediante una pericia forense, una reunión anterior y tres testigos que, según su planteo, pueden dar cuenta de la relación contractual y de los servicios desarrollados.
Para la defensa, esos elementos permiten explicar el pago acreditado durante 2020. Espert vinculó el trabajo descripto con su actividad profesional como consultor y rechazó que el contrato haya sido utilizado como una pantalla para encubrir fondos de procedencia ilegal.
La respuesta de Espert sobre Machado y los movimientos de dinero
Espert negó haber conocido en 2019 y 2020 posibles actividades ilícitas de Federico Machado. En su presentación, indicó que en ese período no existían alertas, causas ni reportes que le permitieran advertir situaciones que después quedaron bajo investigación. “En 2019 y 2020 no existía una sola alerta, causa o reporte sobre Machado”, sostuvo.
El exdiputado afirmó que la información estatal vinculada con el empresario surgió desde 2021. Por eso, planteó que no se le puede atribuir conocimiento sobre circunstancias que, según su descargo, tampoco estaban disponibles en ese momento para organismos públicos o entidades financieras.
Otro punto del escrito se concentró en las operaciones posteriores a la transferencia. Espert rechazó que hubiera utilizado mecanismos para volver anónimos los fondos o esconder su recorrido. “Todo lo hice a mi nombre”, afirmó al referirse al giro recibido, las transferencias firmadas por él y las extracciones de dinero realizadas personalmente por ventanilla.
Sobre los bienes observados en el expediente, señaló que compró dos vehículos mediante concesionarias y agencias. A su vez, indicó que la inversión inmobiliaria cuestionada se concretó a través de un fideicomiso registrado. Según su defensa, esas modalidades no son compatibles con una maniobra destinada a disimular la titularidad de los activos.
Varianza S.A. y las observaciones fiscales de la causa
La defensa sostuvo que Varianza S.A. estaba identificada directamente con Espert y tenía sus movimientos declarados. El exdiputado explicó que la sociedad tenía domicilio legal en su propia dirección y que los pagos salariales estaban informados ante el fisco. También negó que hayan intervenido testaferros, terceros o estructuras creadas para dificultar la identificación de las operaciones.
En relación con los cuestionamientos tributarios, Espert sostuvo que no pueden ser considerados una parte de una maniobra de lavado. Según indicó, las diferencias señaladas fueron regularizadas a través de declaraciones rectificativas y el pago de los impuestos correspondientes. Su defensa separó esas cuestiones de la investigación sobre el origen del dinero.
El escrito además rechazó que la intervención de sus contadores pueda interpretarse como una colaboración delictiva. “Convertir el ejercicio corriente de una profesión en ‘colaboración’ con un delito, sin probar que nadie conociera falsedad alguna, invierte las reglas más básicas del derecho penal”, afirmó.
Espert también negó que los fondos investigados hayan provocado un enriquecimiento extraordinario. Atribuyó parte de las diferencias patrimoniales mencionadas en la denuncia a valuaciones fiscales y al contexto inflacionario. En cuanto a una eventual maniobra a favor de Machado, afirmó que el dinero no regresó al empresario.
Al finalizar su presentación, el exdiputado solicitó su sobreseimiento y, subsidiariamente, la falta de mérito. Además, ofreció nuevas medidas probatorias y anticipó que continuará interviniendo en el expediente. “No rehúyo la investigación: la reclamo, completa y con todas las garantías”, sostuvo.


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