Un docente rural de la Escuela N° 569 “San Miguel de Tucumán”, en Colonia Aborigen, impulsó una cadena solidaria que empezó con una bicicleta para un alumno y terminó beneficiando a todo el séptimo grado. El maestro detectó que un chico caminaba unos 4 kilómetros diarios para llegar a clase y decidió organizar una colecta para conseguirle un rodado. La historia se difundió en la comunidad y un empresario se sumó con una bicicleta nueva, reforzando el acompañamiento a estudiantes que viven lejos del establecimiento.
El protagonista es Lucas Martín, de 12 años, que cursa séptimo en esta escuela rural y hasta hace poco hacía el trayecto de ida y vuelta a pie, sin faltar ni con lluvia ni con frío. En este tramo de la primaria, explican en el colegio, la asistencia sostenida se vuelve clave porque muchos chicos viven en parajes alejados y las distancias se sienten más. Allí fue cuando el docente rural, Walter “Beto” Gómez, decidió que la bicicleta podía ser la diferencia para que el esfuerzo de Lucas fuera un poco más llevadero.
Gómez inició la colecta con la idea de conseguir aunque fuera una bicicleta usada, pero el pedido se viralizó entre familias, conocidos y personas de la zona, generando una rápida respuesta. Un empresario, al enterarse de la situación del alumno, ofreció aportar una bicicleta nueva, lo que aseguró un medio de transporte en buen estado para el chico y redujo el cansancio que arrastraba cada día antes de sentarse a estudiar.
docente rural lleva en moto la bicicleta y emociona a toda la comunidad
La entrega del rodado tuvo su propio momento fuerte en la escuela: el docente rural llegó en moto hasta la institución transportando la bicicleta y la bajó frente a los chicos y al personal. La escena de la bicicleta entrando al patio se volvió el símbolo más visible de esta cadena solidaria y quedó registrada como un hecho importante para la comunidad educativa de Colonia Aborigen.
Compañeros, docentes y directivos fueron testigos del momento en que Lucas recibió la bicicleta, gesto que para muchos representa una herramienta concreta para sostener la trayectoria escolar. En contextos rurales como este, donde los alumnos suelen recorrer largos trayectos de tierra para llegar a clase, contar con un medio de movilidad propio puede marcar la diferencia entre llegar a horario o faltar cuando el clima complica los caminos.
El caso de Lucas se sumó a otras historias de la zona donde los chicos dependen de motos, bicicletas o caminatas extensas para no perder clases. La bicicleta, en este caso, no solo alivió el viaje diario, sino que fue leída por las familias como un reconocimiento al empeño del alumno que, a pesar de los 4 kilómetros diarios, mantenía su asistencia. Al mismo tiempo, reforzó la idea de que la cadena solidaria puede aportar soluciones rápidas a necesidades muy concretas.
cadena solidaria se amplía con guardapolvos, remeras y buzos de egresados
Después de asegurar la bicicleta para Lucas, el docente rural decidió mantener viva la cadena solidaria y mirar otras necesidades del grupo. Gómez organizó otra colecta y logró conseguir guardapolvos para todos los alumnos de séptimo grado, con la intención de que cada chico contara con la vestimenta básica para las jornadas de clase, sin diferencias visibles entre quienes podían comprar la prenda y quienes no.
La iniciativa avanzó un paso más cuando el maestro detectó que varios estudiantes no iban a poder costear la ropa de fin de ciclo. Entonces puso en marcha una nueva campaña para juntar fondos destinados a remeras y buzos de egresados. El objetivo fue claro desde el inicio: que los chicos de la promoción no quedaran afuera de estas prendas que suelen marcar el cierre de la primaria.
En esta tercera etapa de la cadena solidaria, la atención se concentró especialmente en un grupo de 16 alumnos de la comunidad Qom que cursan el último año en la Escuela N° 569. La colecta apunta a cubrir la confección de toda la indumentaria de egresados para ellos, de manera que nadie quede sin su conjunto por cuestiones económicas. De esta forma, la ayuda que comenzó con una bicicleta se transformó en una serie de acciones que acompañan el recorrido escolar completo del curso.
impacto escolar de la bicicleta y la cadena solidaria en colonia aborigen
Desde la escuela destacan que la bicicleta para Lucas y las demás acciones solidarias ayudaron a fortalecer la asistencia y a mejorar las condiciones en las que los chicos llegan al aula. Para la comunidad educativa, la cadena solidaria mostró cómo un gesto individual del docente rural pudo derivar en beneficios concretos para todo el séptimo grado, desde el traslado hasta la indumentaria escolar.
Directivos y docentes remarcan, además, el rol que suelen asumir los maestros en zonas rurales, donde muchas veces deben gestionar soluciones para cuestiones materiales y emocionales que exceden la tarea de enseñar contenidos. En este caso, las distintas colectas impulsadas por Walter “Beto” Gómez quedaron registradas en la escuela como parte de las acciones que acompañan la trayectoria de los estudiantes de Colonia Aborigen y de la comunidad Qom.

