sábado, julio 11, 2026

Por qué la iglesia recuerda hoy al Niño por Nacer

La fecha del Niño por Nacer une una tradicion religiosa con decisiones politicas que la instalaron como jornada oficial en distintos paises.

El Día del Niño por Nacer, que la iglesia católica conmemora hoy 25 de marzo, combina la devoción por la Anunciación del Señor con una marcada defensa de la vida desde la concepción. La fecha, extendida a nivel internacional, se presenta como un recordatorio religioso y también como una señal pública sobre el valor de la vida humana en su etapa más temprana. En Argentina, esta jornada fue incorporada al calendario oficial a fines de la década del noventa y año tras año se mantiene como referencia central en la agenda de la iglesia.

Según la tradición católica, el vínculo entre la Anunciación y el Niño por Nacer se apoya en el momento en que, de acuerdo con la fe, comienza la vida de Jesús en el vientre de María. Por eso, cada vez que llega el 25 de marzo, distintas diócesis del país y del mundo aprovechan para reforzar este mensaje. A lo largo de los años, este día se consolidó como una de las efemérides religiosas que más debate genera en el plano social.

En la práctica, la fecha se instaló como un punto de encuentro entre celebraciones litúrgicas, pronunciamientos de la iglesia y decisiones políticas que, en algunos países, llevaron esta conmemoración al plano legal. Así, lo que empezó como una referencia estrictamente religiosa terminó impactando también en normas y definiciones estatales.

La iglesia destaca al Niño por Nacer en la Anunciación del Señor

La figura del Niño por Nacer, según la iglesia, se asocia directamente a la Encarnación de Jesús en el vientre de María. La doctrina católica enseña que Jesús fue concebido “por obra del Espíritu Santo en el vientre virginal de Santa María”, y que ese hecho marca el inicio de su vida humana. La Anunciación, conmemorada cada 25 de marzo, recuerda justamente ese momento.

Para la iglesia, este misterio de la Encarnación concluye nueve meses después con el nacimiento de Jesús, y ese lapso sirve de marco simbólico para subrayar el valor de toda vida que se gesta en el seno materno. A partir de esta lectura, el Día del Niño por Nacer quedó ligado de manera estable a la celebración de la Anunciación del Señor en el calendario litúrgico.

En distintos documentos y mensajes pastorales, obispos y referentes católicos retoman esta fecha para insistir en que la vida humana, desde la concepción, tiene una dignidad que debe ser reconocida y protegida. La idea central de esta jornada es que el anuncio del ángel a María se convierte en un punto de apoyo para esa postura.

Un mensaje que se repite cada 25 de marzo en todo el mundo

Cada 25 de marzo, comunidades católicas de diversos paises vuelven a poner en primer plano el Día del Niño por Nacer como símbolo de la defensa de la vida desde la concepción. La jornada se presenta como internacional y se la vincula de manera explícita con la Solemnidad de la Anunciación del Señor, celebrada en la misma fecha.

En ese marco, el lema que se repite es la idea de “promover y defender la vida humana desde el momento de la concepción”. Este enfoque se mantiene desde que se empezó a difundir la conmemoración y se reforzó a partir de documentos oficiales emitidos desde el Vaticano.

De Evangelium Vitae a las leyes sobre el Día del Niño por Nacer

La encíclica Evangelium Vitae, firmada por San Juan Pablo II el 25 de marzo de 1995, es uno de los textos clave que la iglesia cita al hablar del Niño por Nacer. En ese documento, el Papa desarrolla una defensa detallada del derecho a la vida y enumera lo que considera principales amenazas, entre ellas el aborto y la eutanasia.

El texto sostiene que “la gravedad moral del aborto procurado se manifiesta en toda su verdad si se reconoce que se trata de un homicidio y, en particular, si se consideran las circunstancias específicas que lo cualifican”. Con esta formulación, Evangelium Vitae se transformó en una referencia central de la posición católica sobre la cuestión.

La influencia de esa encíclica se vio reflejada también en medidas concretas adoptadas en distintos países. Antes incluso de que la fecha se difundiera globalmente, El Salvador fue el primero en avanzar con una normativa específica.

El Salvador y Argentina, entre los primeros en oficializar la fecha

El Salvador fue el primer pais en declarar oficialmente una jornada dedicada a la vida desde la concepcion, bajo el nombre de Día del Derecho a Nacer. En 1993, su Asamblea Legislativa fijó el 25 de marzo como fecha para esa conmemoración, enlazándola de manera directa con el calendario religioso y con la defensa legal del inicio de la vida humana.

En Argentina, la decisión de incorporar el Día del Niño por Nacer al calendario oficial llegó algunos años más tarde. El 7 de diciembre de 1998, un decreto firmado por el entonces presidente Carlos Menem estableció que cada 25 de marzo se celebraría oficialmente esta jornada en todo el país.

Menos de un mes antes de esa firma, el 13 de noviembre de 1998, Menem había mantenido una audiencia privada con San Juan Pablo II en el Vaticano. En ese encuentro, según se informó en su momento, el mandatario le propuso al pontífice instaurar esta conmemoración en Argentina, articulando así el plano político con la tradición de la iglesia.

Al difundir los fundamentos del decreto, la Casa Rosada señaló que “el derecho a la vida no es una cuestión de ideología ni de religión, sino una emanación de la naturaleza humana y un principio fundamental reconocido por la Constitución Nacional y la legislación civil y penal de Argentina, que establece que la vida comienza en el momento de la concepción”. Con esa formulación se terminó de justificar la creación oficial del Día del Niño por Nacer cada 25 de marzo.