Una mujer de 29 años seguirá detenida con prisión preventiva en una causa abierta por daños, amenazas y agresión con arma, después de una audiencia judicial vinculada con un hecho denunciado en B° San Ignacio. En la misma resolución, la jueza dispuso que, mientras permanezca alojada en la Alcaidía General, reciba atención psicológica y de psiquiatra. La investigación ubica el episodio el 10 de febrero, cuando la acusada habría llegado a la casa de familiares de su expareja, donde se denunciaron insultos, amenazas y ataques con piedras contra la vivienda.
La detenida seguirá con prisión preventiva por una causa que se investiga tras lo ocurrido en B° San Ignacio
La resolución judicial confirmó que la acusada continuará privada de la libertad mientras avanza el expediente. Los delitos atribuidos son daños, amenazas y agresión con arma, investigados en concurso real.
Además, en esa misma audiencia se ordenó que la mujer reciba tratamiento psicológico y psiquiátrico durante su alojamiento en la Alcaidía General. La medida fue dispuesta por la jueza de Garantías a partir de las conductas violentas mencionadas en la causa.
El caso tiene como punto de partida un conflicto previo entre la imputada y la familia de su expareja. Según consta en la investigación, la disputa se arrastra desde hace unos seis años, a partir de la separación con el hijo de la dueña de la vivienda.
La denuncia señala dos momentos de tensión en la casa de la familia y ambos quedaron bajo investigación
De acuerdo con los elementos reunidos en el expediente, el primer episodio ocurrió el 10 de febrero alrededor de las 15:30. La mujer habría llegado hasta la casa de la madre de su expareja y allí comenzó a insultar y amenazar a integrantes de la familia.
Siempre según la versión de las denunciantes, en ese momento arrojó piedras contra el inmueble, rompió el vidrio de una ventana y lanzó amenazas directas contra la propietaria y su hija. También habría dicho que las lastimaría gravemente hasta que su expareja regresara con ella.
Más tarde, cerca de la medianoche, la acusada volvió al mismo domicilio y repitió el ataque con piedras. Las víctimas señalaron además que aparentemente estaba bajo los efectos del alcohol, situación que aumentó el temor dentro de la casa.
La Policía la ubicó en una vivienda cercana luego de un llamado al 911 y quedó a disposición de la Justicia
Tras la alerta al sistema de emergencias, efectivos policiales realizaron un procedimiento en la zona y lograron ubicar a la sospechosa en una vivienda cercana. A partir de esa intervención se concretó la detención.
Como antecedente, la mujer ya había sido condenada en mayo de 2025 a seis meses de prisión condicional. Según se indicó en la causa, si recibe una nueva condena, esta podría ser de cumplimiento efectivo.

