Ordenan detención de la mamá de Ángel por homicidio en Comodoro Rivadavia

La Justicia de Comodoro Rivadavia ordenó la prisión preventiva de la madre de Ángel y de su pareja tras la autopsia preliminar y nuevos elementos en la causa.

La Justicia de Comodoro Rivadavia dispuso la detención de la mamá de Ángel, Mariela Altamirano, y de su pareja, Maicol González, en el marco de la causa por el presunto homicidio del niño de 4 años que murió en el Hospital Regional. La medida fue ordenada por pedido del Ministerio Público Fiscal este domingo a la noche, luego de conocerse el informe preliminar de la autopsia. Ambos quedaron imputados por “presunto homicidio agravado” y se les dictó prisión preventiva mientras avanza la investigación.

Según informó el Ministerio Público Fiscal de Comodoro Rivadavia, el fiscal general Facundo Oribones y la funcionaria de fiscalía Diana Guzmán solicitaron al juez penal de turno la detención de Altamirano y González a partir de los elementos recolectados en los días posteriores a la muerte de Ángel. El expediente incluye el primer parte médico del Hospital Regional, testimonios sobre presuntos episodios de violencia y antecedentes familiares que ya forman parte del análisis judicial.

La querella, que representa al padre del niño, Luis López, había pedido formalmente que se detenga a la madre y a su pareja, a quienes apunta por abandono y maltrato. En paralelo, el abogado querellante también señaló el accionar previo de algunos funcionarios judiciales en relación a denuncias que, según su versión, se habrían presentado antes del fallecimiento del menor.

Disponen detención de la mamá de Ángel y su pareja por presunto homicidio agravado

El Ministerio Público Fiscal de Comodoro Rivadavia ordenó la detención de la mamá de Ángel y de su pareja tras recibir la autopsia preliminar, en el marco de la causa por la muerte del niño de 4 años. La resolución fue adoptada este domingo por la noche, luego de varios días de trabajo de la fiscalía y de la incorporación de distintos elementos probatorios.

De acuerdo con el comunicado oficial, “el fiscal general Facundo Oribones, junto a Diana Guzmán, funcionaria de la fiscalía, solicitaron al juez penal de turno la detención de Altamirano y González, en relación a la investigación por la muerte de Ángel. Esto en base a los elementos recabados hasta el momento en la investigación. Las detenciones se producen luego de recibir la autopsia preliminar hoy y de un arduo trabajo de fiscalía en todos estos días. Así el pedido de detención fue autorizado por el juez penal de turno y en las próximas horas se fijará la correspondiente audiencia de control de detención”.

Tras la orden judicial, Mariela Altamirano fue trasladada a la localidad de Rada Tilly, mientras que Maicol González quedó alojado en una comisaría del barrio Mosconi, en las afueras de Comodoro Rivadavia. La Justicia determinó que ambos permanezcan bajo prisión preventiva, imputados por “presunto homicidio agravado”, modalidad que se mantendrá al menos hasta la realización de la audiencia de control de detención.

El avance del expediente se da luego del fallecimiento de Ángel el 5 de abril en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde había ingresado de urgencia en grave estado. Desde el inicio del caso, las autoridades investigan si hubo agresiones previas y un posible contexto de violencia en el entorno familiar del menor.

La querella insiste en el homicidio y marca responsabilidades en el entorno familiar

En paralelo al pedido de la fiscalía, la representación legal del padre del niño viene reclamando desde hace días la detención de la mamá de Ángel y de su pareja por un presunto homicidio. El abogado Roberto Castillo, que actúa en nombre de Luis López, calificó el hecho ante la Justicia como un “presunto asesinato” y sostuvo que ya existen elementos para agravar la imputación contra ambos detenidos.

En una presentación judicial a la que accedió LA NACION, Castillo atribuyó a Altamirano una “omisión impropia en tanto habría conocido la violencia que Maicol González ejercía contra Ángel, habría omitido apartarlo del ámbito de riesgo y habría contribuido activamente al desamparo sanitario que agravó su vulnerabilidad, en concurso real con abandono de persona seguido de muerte”. El letrado aseguró contar con testimonios que describen supuestos episodios de violencia contra el niño, detalles sobre el traslado al hospital y antecedentes de maltrato, además de la mención de un posible plan de fuga.

La querella también cuestionó el modo en que se había reorganizado la situación familiar cuando la madre retomó el contacto directo con el niño tras haber dejado el hogar. Según expuso el abogado, ese reencuentro se habría dado luego de que Altamirano obtuviera un beneficio judicial a partir de una denuncia contra López por un supuesto hecho de violencia anterior. En el escrito, Castillo afirmó que “el niño fue totalmente invisibilizado por la progenitora, resurgiendo en su interés únicamente cuando le resultó funcional para causar daño a su entorno protector [con su madre y su madrastra, Lorena Andrade]”.

Además, la querella señaló el desempeño de algunos funcionarios judiciales por un presunto incumplimiento de deberes, al indicar que no habrían considerado advertencias previas del padre. Castillo indicó que “López me mencionó la cantidad de veces que tocó puertas y se incumplió en velar por los intereses del niño”, en referencia a los planteos que, según su versión, se realizaron antes de la muerte de Ángel.

El parte médico inicial y los detalles del ingreso de Ángel al hospital

La causa por homicidio tiene como eje el primer informe médico del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, donde queda asentado cómo llegó Ángel al centro de salud. Según ese documento, al que accedió LN+, el niño fue “paciente traído en ambulancia del 107 por paro cardiorrespiratorio. Refieren que hubo un antecedente de traumatismo previo”. Allí se detalla que el ingreso se produjo el 5 de abril a las 8.36.

El mismo parte describe que el menor llegó en “mal estado general, crítico, inconsciente, palidez generalizada, no responde a estímulos”. Durante el traslado en ambulancia, se lo asistió con ventilación a presión positiva y masaje cardíaco externo, además de la aplicación de dos ampollas de adrenalina y una de hidrocortisona. Desde el inicio de la investigación se mencionó la existencia de ese traumatismo previo al ingreso al Hospital Regional, dato que fue señalado por fuentes policiales cuando se confirmó la muerte del niño y que se vinculó de inmediato con la apertura de una pesquisa por presunto homicidio agravado.

En la jornada del domingo, la defensa de López amplió la denuncia original con el argumento de que ya se habían reunido pruebas suficientes para sostener la acusación contra la madre del niño. En esa presentación remarcaron que, al momento en que Ángel fue internado, se encontraba bajo el cuidado de Altamirano.

Mientras tanto, fuentes cercanas a la causa recordaron que la propia Altamirano había declarado con anterioridad que ella no mató a su hijo. Esa manifestación se dio antes de que la fiscalía avanzara con el pedido de detención que finalmente fue aceptado por el juez penal de turno.

La investigación penal, a cargo del fiscal general de Comodoro Rivadavia, Facundo Oribones, continúa con la toma de declaraciones y peritajes. En imágenes difundidas por medios locales se observa a Oribones junto al fiscal Cristian Olazabal durante distintas diligencias relacionadas con la causa por la muerte de Ángel.