Italia concretó la deportación de Ali Kashif, un musulmán de origen paquistaní que se desempeñaba como imán en Brescia, después de que una investigación televisiva registrara declaraciones suyas sobre el matrimonio infantil. La medida fue ordenada por la policía local tras evaluar las grabaciones y verificar que no tenía un permiso de residencia vigente. El religioso fue trasladado bajo custodia al aeropuerto de Milán Malpensa y embarcado en un vuelo hacia Islamabad, con escala en Bangkok. El caso se conoció públicamente a comienzos de abril y se vinculó con el debate legislativo italiano sobre uniones forzadas.
La decisión fue adoptada por Paolo Sartori, comisario de policía de Brescia, según informó el diario Il Giornale el 2 de abril. Las autoridades aplicaron el artículo 4, párrafo 3, de la Ley Consolidada de Inmigración, que contempla la expulsión de extranjeros considerados una amenaza para el orden público o la seguridad estatal, entre otros supuestos establecidos por la norma.
El material que motivó el análisis policial había sido obtenido por Francesco Leone, periodista de Canal 4 y del programa Fuori dal Coro. Para realizar la investigación, Leone se presentó ante Kashif como un italiano interesado en convertirse al islam y le hizo consultas sobre la posibilidad de que hombres adultos contrajeran matrimonio con niñas.
Las grabaciones que antecedieron a la deportación en Italia
La policía de Brescia revisó imágenes donde Kashif expresó interpretaciones religiosas sobre uniones con menores. De acuerdo con la información difundida, el periodista encubierto consultó si la religión musulmana admitía matrimonios entre niñas y hombres de mayor edad. Las respuestas registradas fueron luego incorporadas a la evaluación que terminó con la orden de expulsión.
Focus on Western Islamism, una organización identificada como FWI, había publicado en marzo parte de las declaraciones atribuidas al imán. En una de las filmaciones, Kashif dijo: “En el primer ciclo menstrual, (una mujer) es adulta. Después de nueve años, después de diez años, después de trece años, es adulta. Puedes casarte con ella. Es una tradición”.
En otro pasaje divulgado por ese medio, el religioso afirmó: “Incluso la ciencia nos dice que una niña de nueve años puede casarse. En el islam, una niña alcanza la mayoría de edad a los nueve años. El Corán dice que [el matrimonio] es posible”. Ante una pregunta sobre una unión entre una niña y un hombre de 30 a 40 años, respondió: “Sí, de entre 30 y 40 años”.
Los lugares donde se hizo la investigación
El equipo de televisión realizó las filmaciones en dos asociaciones culturales islámicas de Brescia. Las grabaciones se llevaron a cabo en la Asociación Cultural del Centro Islámico Minhaj Ul Quran y en la Asociación Cultural Al Noor. Allí se registraron intercambios entre Kashif, otros asistentes y el periodista, que mantenía su identidad encubierta.
Según el reporte, Kashif también habló en urdu y señaló que la primera menstruación era una condición para celebrar el matrimonio. Durante esa conversación manifestó: «La religión islámica dice que si los padres están contentos, si el padre y la madre están de acuerdo, entonces el matrimonio puede celebrarse».
Las imágenes incluyeron intervenciones de otras personas presentes en los centros. Un intérprete indicó que se había casado con una niña de 13 años, mientras que otro participante expresó: “Si nuestro Profeta se casó con una niña de 12 años, ¿por qué otros no pueden hacer lo mismo?”.
El permiso de residencia y el debate sobre matrimonio infantil
Además de las grabaciones, las autoridades comprobaron que el imán no contaba con documentación migratoria vigente. Kashif había solicitado un nuevo permiso de residencia para permanecer en Italia, pero ese trámite fue rechazado. Luego de esa resolución, Sartori dispuso su traslado inmediato a Milán Malpensa, donde agentes de inmigración lo acompañaron hasta su partida con destino a Islamabad.
La investigación de Fuori dal Coro había sido emitida el 25 de enero. Dos días más tarde, la Primera Comisión de la Cámara de Diputados italiana comenzó a examinar el proyecto de ley AC2562, una iniciativa que propone penas más severas para los matrimonios forzados y la prohibición de emitir certificados de virginidad, salvo cuando existan razones de salud.
El proyecto fue presentado por Fratelli d’Italia, fuerza política dirigida por la primera ministra Giorgia Meloni. Entre sus medidas, contempla disposiciones sobre el financiamiento extranjero de mezquitas y facultades para cerrar centros que promuevan supremacía islamista u odio, según la descripción de la iniciativa citada en la información difundida.
Tras la publicación de las imágenes, los centros islámicos involucrados aclararon que las expresiones favorables al matrimonio de menores no representaban la postura de la comunidad musulmana de Brescia. En su comunicado señalaron: «El Corán no aprueba ni legitima los matrimonios con menores, ni obliga a nadie a casarse contra su voluntad».
Giovanni Giacalone, experto italiano en terrorismo y contraterrorismo del Instituto David de Política de Seguridad, se refirió a la expulsión en declaraciones a FWI. El analista también mencionó estudios académicos sobre distintas interpretaciones de textos islámicos vinculados con uniones de menores.
Entre esos trabajos citó un artículo de 2018 de Mashood Baderin, profesor de la Escuela de Estudios Orientales y Africanos. El académico escribió que una opinión clásica mayoritaria dentro de diversas escuelas jurídicas islámicas considera posible el matrimonio de menores bajo ciertas circunstancias, aunque aclaró que esa postura no lo presenta como una regla general de la Sharia.
El caso quedó asociado en Italia a la aplicación de la normativa migratoria y a la discusión parlamentaria sobre matrimonios forzados. La salida de Kashif se realizó desde el aeropuerto de Milán Malpensa en un vuelo hacia Islamabad con escala en Bangkok.

