Un reclamo por cuota alimentaria iniciado en 2019 derivó varios años después en una medida más severa, según relató la abogada Florencia Villegas. La explicación del caso incluyó que el progenitor, declarado insolvente, había rechazado en tres oportunidades empleos registrados. La profesional de Derecho de Familia expuso la situación durante una entrevista en el programa Que Pasa al Mediodía.
Villegas utilizó ese antecedente para describir las dificultades que enfrentan los procesos destinados a asegurar aportes para hijos e hijas. Según indicó, cuando la persona obligada busca evitar el pago, las vías habituales pueden no alcanzar para garantizar la cobertura de gastos básicos.
Entre las alternativas que pueden ser consideradas por los jueces aparece el pago directo de servicios esenciales. Esta herramienta apunta a resguardar necesidades vinculadas con la alimentación, la salud y la educación cuando no se consigue el cumplimiento regular de la obligación.
Las demoras condicionan los reclamos por cuota alimentaria
La letrada señaló que el tiempo de tramitación es uno de los principales problemas para las familias que necesitan esos recursos. Las decisiones judiciales, explicó, pueden llegar cuando la situación económica ya se agravó.
Para describir esos plazos, Villegas planteó: “El reclamo puede comenzar al inicio de la etapa escolar y la sentencia puede llegar cuando el niño termina el ciclo primario”.
La abogada aclaró que la demora puede presentarse sin importar si quien inicia la demanda es la madre o el padre. En ambos casos, sostuvo, la extensión del proceso tiene consecuencias directas para quienes deben afrontar gastos cotidianos de los chicos.
La explicación sobre conflictos que exceden lo económico
Durante la entrevista, Villegas vinculó algunos incumplimientos alimentarios con situaciones de violencia familiar. Explicó que la falta de pago no siempre responde solamente a la falta de dinero, sino que en determinados casos puede asociarse con control, abandono o falta de responsabilidad parental.
“La figura legal de la madre muchas veces termina siendo el talón de Aquiles del sistema judicial”, sostuvo la especialista al referirse a los obstáculos que atraviesan muchas mujeres al buscar respuestas en plazos más cortos.
El pago de servicios esenciales aparece como una alternativa
Villegas remarcó que se requieren mecanismos distintos cuando una persona obligada a pagar alimentos adopta conductas que dificultan el cobro. En ese marco, mencionó la posibilidad de cubrir de manera directa determinados servicios esenciales.
Ese tipo de medida permite atender necesidades básicas de hijos e hijas sin depender exclusivamente de la transferencia habitual de la cuota. La alternativa puede ser evaluada cuando los recursos tradicionales no aseguran el cumplimiento efectivo.
En el caso expuesto por la abogada, el reclamo comenzó en 2019 y la medida más severa se aplicó varios años después, tras el rechazo de tres trabajos registrados por parte del progenitor declarado insolvente.


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