jueves, enero 22, 2026

Cristina Kirchner pasará fin de año internada mientras sigue en observación por su salud

Cristina Fernández de Kirchner continúa internada en el Sanatorio Otamendi por un cuadro de salud complejo tras una cirugía de apendicitis aguda con peritonitis localizada. La ex presidenta pasará el cierre de este año en una habitación individual del centro médico porteño, donde los últimos informes hablan de una recuperación más lenta de lo previsto y de un seguimiento estricto de su evolución clínica.

Cristina Fernández de Kirchner permanece internada en el Sanatorio Otamendi, en la Ciudad de Buenos Aires, y afrontará el fin de año bajo cuidados médicos por su delicado estado de salud luego de ser operada el 20 de diciembre por una apendicitis aguda con peritonitis localizada. La ex mandataria se encuentra alojada en una habitación individual y pasó allí tanto Nochebuena como Navidad, sin apariciones públicas ni mensajes difundidos oficialmente durante estos días.

El último parte médico conocido, emitido por la institución el lunes pasado y firmado por la directora médica, Marisa Lafranconi, detalló que la recuperación de la dirigente es “más lenta” de lo que los profesionales esperaban inicialmente, aunque se remarcó que continúa en seguimiento y bajo tratamiento con antibióticos endovenosos y drenaje peritoneal.

En el comunicado se indicó que la paciente “continúa su evolución del cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada” y que la ex jefa de Estado atraviesa una lenta resolución de un íleo posoperatorio, una complicación frecuente después de cirugías abdominales que afecta el funcionamiento normal del intestino.

Seguimiento médico y detalles del cuadro de salud

De acuerdo con lo que informó el sanatorio, Cristina sigue con un drenaje peritoneal colocado, elemento que se utiliza para extraer líquidos del abdomen y controlar mejor el proceso inflamatorio luego de la operación. Al mismo tiempo, recibe antibióticos por vía intravenosa para evitar o contener posibles infecciones asociadas al cuadro de peritonitis localizada.

El íleo posoperatorio, mencionado de forma explícita en el parte, es una detención transitoria del tránsito intestinal vinculada al estrés que genera una cirugía de este tipo. Por esa razón, los médicos destacan que la evolución requiere tiempo y controles permanentes, más aún tratándose de un procedimiento realizado de urgencia por una apendicitis complicada.

Los profesionales del Otamendi señalaron que esta situación explica por qué la mejora está siendo más pausada de lo que se esperaba inicialmente. En este contexto, la ex presidenta se mantiene internada, bajo monitoreo constante y sin una fecha precisa de alta, a la espera de que el íleo posoperatorio se resuelva y los parámetros clínicos se estabilicen.

Mientras tanto, desde el entorno de la dirigente no se difundieron nuevas precisiones más allá de lo que figura en los partes de la institución médica, que son el canal oficial para seguir la evolución de su salud y evitar especulaciones.

Internación prolongada y repercusión política

La permanencia de Cristina en el sanatorio, sumada a la expresión “lenta recuperación” incluida en el último parte oficial, alimentó la preocupación en distintos sectores del kirchnerismo y en su círculo cercano, que aguardan señales más concretas sobre cómo avanza el posoperatorio. La ausencia de actividades públicas reforzó la atención puesta en cada informe médico.

Durante los días posteriores a la intervención, no se conocieron reuniones, visitas masivas ni apariciones ante cámaras desde la clínica. El manejo de la información quedó reducido a los comunicados formales del Otamendi, firmados por la directora médica, como única referencia oficial sobre la situación.

En paralelo, Cristina Fernández de Kirchner continúa cumpliendo una condena de prisión bajo la modalidad domiciliaria, dictada en el expediente por presunto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz cuando estaba al frente del Poder Ejecutivo nacional. La internación no modificó esa condición judicial, aunque sí implicó un cambio momentáneo en el lugar donde se encuentra, bajo custodia y control médico permanente.

Fin de año en el Otamendi y expectativa por nuevos partes

Con este panorama, la ex presidenta llega a los últimos días del año alojada en el Sanatorio Otamendi, sin fecha confirmada de alta y con la atención puesta en los próximos informes que pueda emitir la institución. Los equipos médicos sostienen el esquema de antibióticos endovenosos, drenaje peritoneal y controles diarios para evaluar la evolución del íleo posoperatorio y del cuadro general.

Hasta el momento, las novedades oficiales sobre su salud se difundieron únicamente a través de estos partes médicos, que seguirán siendo la vía central para conocer cómo continúa la recuperación de Cristina Fernández de Kirchner.