Crisis en Salta: la Cámara de Comercio alerta por sueldos y aguinaldo

La entidad empresaria describió una caída de ventas, alta presión impositiva y menor circulación de dinero en la actividad local.

La crisis que atraviesa el comercio salteño sumó una advertencia fuerte de la Cámara de Comercio, mientras crece la preocupación por el pago de salarios y del aguinaldo. Gustavo Herrera, presidente de la entidad, sostuvo este viernes en una entrevista que muchos negocios están con serias dificultades para sostener su funcionamiento diario. Según explicó, la combinación de caída del consumo, suba de alquileres, presión impositiva y menor circulación de plata afecta a buena parte de los locales de Salta. En ese marco, remarcó que la Cámara de Comercio observa un escenario generalizado y sin diferencias entre sus asociados.

El dirigente describió un panorama de retracción en las ventas y vinculó ese proceso con una pérdida de capacidad de compra de los consumidores. También planteó que las negociaciones salariales corren por detrás de la inflación mencionada en la entrevista, lo que achica todavía más el movimiento en la calle. Para Herrera, ese freno repercute de manera directa en la actividad diaria y en las obligaciones inmediatas que deben afrontar los comerciantes.

La Cámara de Comercio puso el foco en una crisis que ya golpea los pagos más urgentes

Herrera resumió el momento con una frase que dejó ver la magnitud de la preocupación en el sector: “Estamos ante una situación rogando que no venga junio para el aguinaldo porque estamos viendo cómo hacemos para pagar los sueldos ahora”. La definición se dio al hablar de la realidad que viven los comercios y del margen cada vez más chico para cumplir con los compromisos corrientes.

En la misma entrevista, el titular de la Cámara de Comercio e Industria de Salta dijo que “el comercio está pasando una emergencia”. De acuerdo con su planteo, no se trata de un problema aislado ni de algunos rubros puntuales, sino de una situación extendida entre los asociados de la entidad.

Sobre ese punto, aseguró que dentro de la Cámara de Comercio no aparecen voces que marquen un escenario distinto. “En la Cámara de Comercio no hay ninguno que diga “estoy diferente, estoy mejor”, estamos en la misma situación que nos lleva a plantearnos que hacer”, señaló. Además, indicó que desde los propios negocios ya aplicaron rebajas y controles internos, aunque consideró que esas decisiones no alcanzan por sí solas.

Caída del consumo, impuestos y alquileres, entre los factores que complican la actividad

Al explicar por qué se profundizó la crisis, Herrera mencionó tres ejes: menos ventas, costos fijos en aumento y una carga tributaria elevada. En ese sentido, afirmó que en algunos productos la incidencia de los impuestos puede llegar al 50%, algo que, según dijo, termina pesando de forma directa sobre la actividad comercial.

También vinculó la baja del consumo con un cambio en el comportamiento de los compradores. Según planteó, hoy la gente elige con mucho más cuidado qué compra, no por preferencia sino por falta de resto en el bolsillo. Esa conducta, explicó, se da en un contexto donde la capacidad de gasto se achicó y la plata circula menos.

En ese marco, sostuvo que hay una diferencia entre la inflación mencionada para el norte y los acuerdos salariales. “Si no hay plata en la calle, no hay venta, y si no hay venta no se puede pagar los sueldos”, dijo. Con esa secuencia, relacionó la pérdida de poder de compra con el deterioro de la actividad en los locales.

El planteo de la entidad y las dudas frente al uso del crédito

Frente a este panorama, Herrera insistió en la necesidad de que gobiernos y legisladores se sienten a discutir medidas que ayuden a amortiguar el impacto sobre el comercio. “Tenemos que definir que estamos ante una emergencia, no es que estamos pasando un momento”, afirmó. Además, pidió resguardar a los rubros que generan empleo formal, entre ellos el comercio.

En esa línea, sostuvo que las empresas se ven obligadas a bajar precios para tratar de mantener ventas, pero al mismo tiempo reclamó una revisión de la presión tributaria. Su planteo fue el siguiente: “Cuidemos al que viene trabajando, estamos todos ahogados, tenemos que bajar los precios para que la persona compre, el Gobierno está ahogado tiene que bajar los impuestos para que los contribuyentes paguen. Es una cuestión de sentarse en una mesa a definir”.

Consultado por la propuesta del Banco Nación de ofrecer hasta 20 cuotas sin interés en algunos casos, el presidente de la Cámara de Comercio señaló que la iniciativa busca modernizar herramientas y atraer clientes. Sin embargo, marcó reparos sobre cómo se vinculan los consumidores con el crédito y remarcó la importancia de la educación financiera para evitar decisiones que puedan perjudicarlos.

Sobre ese tema, agregó que muchas personas toman compromisos financieros sin medir por completo sus efectos. Por eso, remarcó que estas opciones deben servir de manera concreta para quienes compran y cerró con esta definición: “Entonces, ver cómo hacemos para que realmente le sirva a la gente, estos son sin interés, de verdad”.