La Defensoría del Pueblo de Casación bonaerense presentó un recurso ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que se disponga la anulación de la condena a Lucas Pertossi en el caso por el crimen de Fernando Báez Sosa y se realice un nuevo juicio oral exclusivo para él. El planteo fue firmado por el abogado Ignacio Nolfi, quien sostuvo que, durante el debate realizado en el Tribunal en lo Criminal N°1 de Dolores, no se habría garantizado de manera adecuada el derecho de defensa del joven. El expediente, ligado al asesinato de Fernando Báez Sosa frente a la ex disco Le Brique, en Villa Gesell, vuelve así a la agenda nacional.
Según el recurso, la forma en que se organizó la defensa común de los ocho rugbiers acusados habría generado un conflicto de intereses que, en particular, habría perjudicado a Lucas Pertossi. A partir de esa hipótesis, la Defensoría de Casación pidió al Máximo Tribunal que revise la sentencia y que convoque a un nuevo debate oral y público, con una defensa técnica diferenciada respecto del resto de los condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa.
En su presentación, Nolfi recordó que la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires ya había rechazado previamente el recurso extraordinario impulsado por el abogado Hugo Tomei, quien fue el defensor particular de los ocho jóvenes. Ese rechazo abrió paso a la intervención de la Defensoría ante la Corte Suprema nacional, que ahora deberá resolver si admite o no el pedido de anulación vinculado específicamente a la situación de Lucas Pertossi.
Cuestionan la defensa comun de los rugbiers y piden nuevo juicio para Lucas Pertossi
Para la Defensoría de Casación, el punto central del reclamo gira en torno a la estrategia diseñada por Hugo Tomei, quien representó de manera conjunta a todos los acusados por el homicidio de Fernando Báez Sosa. El organismo considera que esa defensa común fue “indiferenciada” y que no tuvo en cuenta las particularidades de cada imputado, lo que, según el escrito, habría impactado de lleno en la responsabilidad atribuida a Lucas Pertossi.
El recurso sostiene que existieron “intereses contrapuestos” entre los ocho rugbiers y que, al mantener un único patrocinio técnico, se habrían limitado las chances de que Pertossi pudiera desarrollar argumentos propios. Desde esa perspectiva, Nolfi afirmó que la defensa no habría profundizado en las diferencias de participación que, a su entender, separan a su asistido del resto de los condenados por el crimen de Fernando Báez Sosa.
En la sentencia de Dolores, Lucas Pertossi fue hallado culpable como “partícipe necesario” y recibió 15 años de prisión, la misma pena que se impuso a Blas Cinalli y Ayrton Viollaz. En cambio, Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Luciano Pertossi y Ciro Pertossi fueron condenados a reclusión perpetua como coautores de homicidio doblemente agravado. Esa diferencia de calificaciones es uno de los elementos que la Defensoría usa para remarcar que no todos tuvieron el mismo rol, pero igual compartieron una misma estrategia defensiva.
De acuerdo con el planteo, la “homogeneización defensiva” habría impedido desplegar líneas de defensa específicas para Lucas Pertossi, limitado el alcance de los recursos que podía presentar y condicionado incluso el contenido de su declaración en el juicio. Nolfi señaló que eso habría derivado en la ausencia de un análisis individualizado de su responsabilidad penal, pese a que la carga probatoria atribuida a cada imputado no era idéntica.
El rol atribuido a Pertossi en el ataque y las pruebas cuestionadas
Otro tramo relevante del escrito ante la Corte Suprema se concentra en cómo fue descripto el accionar de Lucas Pertossi durante el episodio que terminó con la muerte de Fernando Báez Sosa. La Defensoría entiende que la imputación carecería de una precisión suficiente sobre su conducta concreta dentro de la secuencia de la agresión frente a la ex disco Le Brique, en Villa Gesell.
En ese marco, Nolfi planteó que ya desde la etapa de instrucción se habrían registrado “vicios” procesales que, a su criterio, limitaron la posibilidad de que Pertossi brindara “una versión fiel y completa” de los hechos. Esa situación, según la presentación, se habría trasladado al debate oral y público, donde se habría consolidado un relato de los acontecimientos que, para la defensa, no coincide con la totalidad de las pruebas incorporadas al expediente.
El documento también cuestiona el modo en que el tribunal analizó el aspecto subjetivo del delito, es decir, el dolo o la intención. Nolfi habló de una supuesta alteración en “la secuencia del dolo” atribuida a Lucas Pertossi y remarcó presuntas inconsistencias entre la acusación fiscal y la sentencia final. Sobre esa base, fundó el pedido de anulación en principios constitucionales y tratados internacionales que exigen que la asistencia letrada de una persona imputada sea efectiva y no meramente formal.
Descripcion de un papel “secundario” y critica al razonamiento de los jueces
Dentro del relato que hace sobre la conducta de Lucas Pertossi, el abogado de la Defensoría sostiene que su intervención en el ataque a Fernando Báez Sosa habría sido “secundaria y periférica”. Según expuso, en un primer momento el joven se habría dedicado a filmar parte de lo que ocurría con su teléfono celular y, luego, habría mantenido un “altercado menor” con otra persona que no era la víctima.
El recurso agrega que, de acuerdo con registros de cámaras de seguridad, Lucas Pertossi se habría retirado del lugar antes de que terminara la golpiza que sufrió el estudiante de 18 años. En función de esas imágenes, se habla de una “desvinculación temporal y espacial” respecto del tramo final del ataque que terminó con la muerte de Fernando Báez Sosa.
Además, la presentación critica lo que define como la construcción de un “relato” de los hechos por parte del tribunal de Dolores. Allí se señalan supuestas irregularidades en las primeras declaraciones de la causa y se cuestiona el desarrollo de las audiencias del juicio oral, con referencias a presuntas incongruencias en el razonamiento de los jueces María Claudia Castro, Christian Ariel Rabaia y Emiliano Javier Lázzari.
En este contexto, la Defensoría de Casación pidió que se convoque a “un nuevo debate oral y público” donde Lucas Pertossi cuente con una defensa técnica independiente de la del resto de los rugbiers. El objetivo de ese nuevo juicio, según el escrito, sería que se valore de manera individualizada la prueba de cargo reunida en su contra y se redefina, si corresponde, el alcance de su responsabilidad en el crimen de Fernando Báez Sosa.
Con todos esos argumentos, el abogado solicitó que la Corte Suprema de Justicia de la Nación revise la resolución que mantuvo firme la pena de 15 años de prisión para Lucas Pertossi por su rol en el homicidio ocurrido frente a la ex disco Le Brique, en la ciudad balnearia de Villa Gesell.

