Controles de alcoholemia realizados durante todo 2025 en la ciudad de Salta derivaron en intentos de fuga, ofrecimientos de coimas y varios policías heridos, según confirmó el director de Seguridad Vial, Adrián Sánchez Rosado. Los operativos se hicieron como controles masivos en puntos estratégicos, con señalización visible y más de quince efectivos en cada puesto. Aun así, hubo conductores que circularon en contramano, subieron a la vereda y atropellaron a oficiales para evitar el control.
A lo largo de 2025, los controles de alcoholemia en distintos accesos y avenidas de la ciudad de Salta dejaron un balance que preocupa a las autoridades de tránsito: intentos de escape a alta velocidad, ofrecimientos de dinero y hasta celulares como coima, además de varios policías lesionados durante los operativos. Así lo detalló el director de Seguridad Vial de la Provincia, Adrián Sánchez Rosado, al repasar cómo se desarrollan estos controles y qué tipo de reacciones se repiten fin de semana tras fin de semana.
Según explicó el funcionario, los operativos de alcoholemia se planifican como controles masivos, con más de quince agentes distribuidos en cada punto y con despliegues que se repiten en horarios nocturnos, principalmente los viernes, sábados y vísperas de feriados. Los lugares elegidos se consideran “estratégicos” por la cantidad de circulación y porque concentran salidas de boliches, bares y eventos donde suele consumirse alcohol.
En esos controles, que se volvieron parte del paisaje urbano para muchos salteños, también se registran escenas de alto riesgo vial. Sánchez Rosado señaló que no son pocos los conductores que, al advertir los conos y las balizas, buscan zafar del control con maniobras bruscas, incluso a costa de poner en peligro a los efectivos. En varios procedimientos, hubo vehículos que se subieron a la vereda, otros que se mandaron en contramano y motociclistas que aceleraron directo contra el personal policial.
Controles de alcoholemia con policias heridos y maniobras temerarias
Uno de los episodios que más marcó el registro de 2025 fue el de una jefa policial que terminó con lesiones en la rodilla y en la muñeca después de ser embestida por una moto en pleno control de alcoholemia. El conductor, según relató el director de Seguridad Vial, intentó escaparse cuando se le indicó que detuviera la marcha para ser testeado, pero en lugar de frenar aceleró y la atropelló. Ese hecho se sumó a otros casos en los que efectivos terminaron golpeados durante intentos de evasión.
Otro caso grave fue el del jefe de la Caminera, que sufrió una fractura en el empeine cuando un automóvil le pasó por encima del pie. En este episodio, también vinculado a un control de alcoholemia, el conductor buscó esquivar el operativo con una maniobra rápida, pero terminó lesionando al oficial. El funcionario remarcó que, pese a estos hechos, los controles de alcoholemia se siguen desarrollando con la misma modalidad por la cantidad de siniestros viales asociados al consumo de alcohol.
De acuerdo con el balance de Seguridad Vial, durante el año se contabilizaron varios policías atropellados en distintos puntos de la ciudad mientras participaban de los dispositivos de control. Algunos sufrieron golpes y torceduras, mientras que otros requirieron atención médica más compleja. Estos episodios, insistió Sánchez Rosado, no son situaciones aisladas, sino hechos que se repiten en distintos turnos, especialmente cuando hay mayor circulación nocturna.
El funcionario aclaró que los operativos se arman siguiendo los protocolos habituales: se colocan conos, balizas, luces intermitentes y bastones luminosos, además de la presencia visible de móviles identificados. Por eso, indicó que las fugas y atropellos no tienen que ver con problemas de señalización ni de visibilidad del control. Más bien, se las atribuye a decisiones voluntarias de quienes, al verse frente al control de alcoholemia, eligen escapar.
Ofrecimientos de coimas y escenas insólitas en los controles de alcoholemia
Además de las maniobras temerarias, los operativos de alcoholemia en Salta dejan historias que sorprenden por el comportamiento de algunos conductores. Sánchez Rosado contó que, a la par de las agresiones y las fugas, también aparecen intentos de soborno que van desde montos de dinero en efectivo hasta el ofrecimiento de teléfonos celulares. Varios automovilistas intentaron evitar la multa en los controles de alcoholemia ofreciendo plata o sus propios dispositivos móviles.
El director de Seguridad Vial señaló que algunas de estas escenas pueden parecer “casi cómicas” por la manera en que se desarrollan, pero recordó que detrás de cada control de alcoholemia hay un objetivo claro: bajar el riesgo de accidentes relacionados con el consumo de alcohol al volante. Por eso, cada vez que se detecta un caso así, se labran las actas correspondientes y se informa a la Justicia cuando corresponde, ya que el ofrecimiento de coimas también tiene consecuencias legales.
Los controles de alcoholemia se volvieron una postal habitual en varias avenidas de la capital salteña, especialmente en horarios de salida de locales nocturnos. No obstante, el funcionario advirtió que, paralelamente, también se incrementaron las reacciones violentas de algunos conductores que se niegan a soplar la pipeta o a cumplir con las indicaciones del personal. En esos casos, además de las sanciones de tránsito, se realizan actuaciones por resistencia a la autoridad.
Multas, fines de semana y rutina de los operativos de alcoholemia
Según detalló Sánchez Rosado, las situaciones de mayor tensión se concentran los fines de semana, cuando se refuerzan los operativos de alcoholemia y se suman más de quince policías por puesto. La rutina incluye la detención ordenada de vehículos, el test de alcoholemia y, cuando hay resultado positivo o negativa a realizarlo, el labrado del acta y la retención del rodado o la licencia, de acuerdo con lo que marcan las normas viales vigentes.
El responsable de Seguridad Vial afirmó que, pese a los incidentes y a los heridos, la planificación de los controles de alcoholemia se mantiene y que los dispositivos seguirán aplicándose con el mismo esquema en Salta capital, sobre todo en horarios nocturnos. De esta manera, se busca sostener la presencia policial en la calle y dar continuidad a los controles que se desarrollaron a lo largo de 2025 en distintos puntos de la ciudad.

