jueves, julio 16, 2026

Debaten un control más regular de las chalanas en el Río Bermejo

El cruce en chalana sobre el Río Bermejo mueve decenas de millones por día sin pagar impuestos y el interventor de Aguas Blancas pidió controles y tributos.

El cruce fronterizo sobre el Río Bermejo volvió a quedar bajo la lupa por el millonario negocio de las chalanas, que hoy funciona sin ningún tipo de tributo ni control formal. El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, llevó el tema al ministro de Gobierno y Justicia, Ignacio Jarsún, y planteó la necesidad de avanzar hacia un esquema más regular de fiscalización y cobro de impuestos a las cooperativas que manejan estas embarcaciones. Según datos oficiales, el movimiento económico diario es muy alto y, sin embargo, no ingresa al sistema impositivo.

Un cruce con chalanas que mueve millones en el Río Bermejo

En el paso entre Aguas Blancas y la localidad boliviana de Bermejo, las chalanas se convirtieron en el medio de transporte más usado para el cruce del Río Bermejo. Todo el esquema opera por fuera de cualquier régimen fiscal: las cooperativas que explotan el servicio no pagan tributos al municipio, ni a la provincia, ni a la Nación. Tampoco hay controles sobre cómo se fijan las tarifas, que varían día a día.

Los valores de cada cruce en chalana oscilan, de acuerdo con lo expuesto ante las autoridades, entre $2.000 y $10.000 por pasajero. El precio se ajusta según la demanda y también según las condiciones del río, sin un parámetro oficial que marque topes o franjas. De esta manera, el ingreso queda totalmente en manos de las cooperativas, sin retenciones ni verificaciones formales.

Además, la cantidad de usuarios es sostenida a lo largo del tiempo. En días considerados “normales” se calcula que pasan entre 1.500 y 3.000 personas, lo que genera un caudal constante de efectivo. Cuando la demanda se dispara, las cifras suben de forma marcada y se hablan de entre 15.000 y 20.000 cruces diarios utilizando estas chalanas.

Si se arma un escenario intermedio, con 1.500 cruces diarios y un valor promedio de $5.000 por pasaje, el circuito de chalanas en el Río Bermejo podría estar moviendo alrededor de $7,5 millones por día. Este cálculo, presentado de manera oficial, sirve como base para dimensionar la magnitud del negocio que hoy se mantiene sin un marco regular de aportes al Estado.

Diferencias con la recaudación municipal y pedido de regulación

Mientras se analizan alternativas para ordenar la actividad, se comparó lo que entra a las arcas municipales frente a lo que dejan las chalanas. La brecha entre la recaudación oficial y el dinero del cruce es muy amplia. Por ejemplo, el municipio percibe alrededor de $1.000 por cada vehículo estacionado en la zona, montos que quedan muy por debajo de lo que ingresa al circuito de las cooperativas por pasajero trasladado.

En momentos de alta afluencia, el movimiento económico del servicio de chalanas puede saltar de manera fuerte. Con más usuarios y tarifas en el rango superior, las estimaciones que se manejan llegan hasta unos $75 millones diarios. Pese a estas cifras, toda esta operatoria se mantiene al margen del sistema tributario.

Otro punto que se destacó en la presentación ante el Ministerio fue que la actividad no se detiene ni siquiera cuando el río crece o las condiciones se vuelven más complicadas. En esos días, el cruce no se suspende: se encarecen los pasajes, se ajustan los valores de las chalanas y los viajes continúan, lo que eleva aún más la facturación diaria de las cooperativas.

“Cuando nosotros recaudamos 20 millones, ellos están en 100”

Durante la exposición, Zigarán sintetizó la desigualdad entre los ingresos del Estado local y lo que generan las chalanas con una frase concreta: “Cuando nosotros recaudamos 20 millones, ellos están en 100”. De esa manera, marcó la diferencia entre la recaudación municipal vinculada a la zona y los montos que se calculan para el movimiento de las cooperativas.

Con los volúmenes habituales de uso y los valores promedios informados, el cálculo oficial señala que el sistema de chalanas podría estar generando al menos $225 millones por mes. Todo ese dinero circula hoy por fuera de cualquier esquema regular de impuestos o regulación, punto que fue elevado por el interventor de Aguas Blancas al ministro Ignacio Jarsún en el encuentro reciente.