sábado, junio 6, 2026

Joven condenado por amenazar a su madre: deberá irse de Salta

La Justicia salteña impuso una condena condicional y dispuso que el acusado deje la provincia tras numerosos incumplimientos de una orden de restricción.

Un joven de 23 años fue condenado en Salta por una serie de hechos de violencia contra su madre, donde llegó a amenazarla en reiteradas ocasiones y a incumplir medidas de restricción dictadas por la Justicia. El fallo, emitido en una audiencia de juicio abreviado, le impone 11 meses de prisión condicional y, como condición central de la condena, establece que deberá abandonar la provincia y fijar residencia en Córdoba. Además, se ordenó custodia policial en la casa de la mujer mientras se concreta el traslado y se advirtió que cualquier nueva violación de las reglas implicará su ingreso directo a la cárcel.

Joven desobedeció la orden de no acercarse a su madre

La intervención judicial se originó a fines de 2024, cuando se dispusieron medidas de protección a favor de la mujer debido a la reiteración de episodios de violencia familiar. En esa resolución se ordenó al joven retirarse del domicilio y se le prohibió acercarse a su madre o a la vivienda en un radio de 300 metros.

Sin embargo, según surge del expediente, el mandato fue ignorado casi desde el comienzo. El primer incumplimiento de la orden de restricción quedó registrado en febrero de 2025, cuando el acusado volvió a la casa familiar sin autorización. Desde entonces, regresó en varias oportunidades al inmueble pese a la prohibición judicial.

La causa detalla que en esas visitas el imputado generó disturbios y lanzó distintas amenazas contra la mujer. En una ocasión, le advirtió que iba a romper todo dentro de la vivienda y que se llevaría una motocicleta, lo que fue incorporado como uno de los hechos de violencia en el proceso penal.

Escalada de amenazas y daños hasta llegar a la condena

Hacia fines de 2025 la situación se volvió más grave. En noviembre, el joven envió un mensaje de audio a su madre exigiendo que lo dejara entrar a bañarse y la presionó con una advertencia directa: si no le abrían, iba a “explotar” el portón de la vivienda. La intimidación quedó asentada en la causa como una de las amenazas más serias.

Días después de ese mensaje, el portón efectivamente resultó dañado. Más tarde, en la víspera de Navidad, el acusado volvió al inmueble y causó destrozos en una ventana, hechos que también fueron incorporados al expediente como parte del patrón de violencia y desobediencia.

Durante enero y febrero de este año, la frecuencia de los incidentes aumentó. De acuerdo con el recuento realizado por la Justicia, se contabilizaron en total 15 episodios de desobediencia a la orden de restricción, además de nuevas amenazas, daños materiales y un hurto atribuido al mismo acusado.

Traslado a Córdoba y condiciones estrictas de la condena

Con estos antecedentes, el joven fue detenido y llevado a una audiencia judicial, donde aceptó un procedimiento de juicio abreviado. Como resultado, el juez le impuso 11 meses de prisión en modalidad condicional y fijó reglas de conducta estrictas. Entre ellas, se ordenó que el condenado debe irse de Salta y radicarse de manera definitiva en la provincia de Córdoba.

Mientras se organiza el traslado, el tribunal dispuso que la casa de la madre continúe bajo custodia policial para prevenir nuevos episodios. El fallo deja asentado que, si el joven vuelve a violar cualquiera de las condiciones impuestas, la consecuencia será el inmediato cumplimiento efectivo de la pena en un establecimiento carcelario.