sábado, julio 11, 2026

La caída de una familia en Castañares terminó con penas de prisión efectiva

La causa avanzó con denuncias anónimas, dos allanamientos y secuestro de droga, dinero y celulares en una vivienda señalada por vecinos.

Tres integrantes de la familia Alluza recibieron condena a prisión efectiva por comercialización de estupefacientes, en una causa que reunió filmaciones, controles a compradores y secuestro de cocaína en barrio Castañares. La resolución alcanzó a Sergio David Alluza, Verónica Beatriz Alluza y Silvia Liliana Alluza, luego de que admitieran su participación en el hecho. La investigación fue impulsada por la Unidad Fiscal contra la Narcocriminalidad y terminó con un juicio abreviado homologado por la jueza Mónica Alejandra Mukdsi, tras dos allanamientos realizados sobre la vivienda apuntada en las denuncias.

La condena quedó firme tras la admisión de los acusados

En la audiencia intervino el fiscal penal de UFINAR, Gustavo Torres Rubelt, en representación del Ministerio Público Fiscal. Allí se expuso el acuerdo alcanzado con los imputados, quienes aceptaron su responsabilidad en la venta de droga.

Sergio David Alluza fue condenado a cinco años de prisión de cumplimiento efectivo. En tanto, Verónica Beatriz Alluza y Silvia Liliana Alluza recibieron penas de cuatro años de prisión efectiva cada una.

La jueza Mónica Alejandra Mukdsi homologó el juicio abreviado después de escuchar el planteo de las partes y la admisión de los tres acusados sobre su participación en la comercialización de estupefacientes.

La familia Alluza quedó bajo la mira por denuncias sobre venta de cocaína

La causa arrancó a partir de presentaciones anónimas hechas en la pestaña de denuncias de la página web del Ministerio Público Fiscal. Según esos reportes, miembros de la familia Alluza comercializaban droga desde una casa ubicada en barrio Castañares.

Con esa información inicial, Torres Rubelt ordenó una investigación a cargo de la Dirección General de Drogas Peligrosas de la Policía de Salta. A lo largo de la pesquisa, los efectivos identificaron a las personas señaladas y reconstruyeron movimientos en torno al inmueble.

Durante las tareas de vigilancia se registraron intercambios de dinero por pequeños envoltorios entre los imputados y personas que llegaban hasta la vivienda. Además, en distintos procedimientos se demoró a compradores que salían del lugar y se constató que llevaban pasta base.

Los antecedentes y los operativos reforzaron la acusación

De acuerdo con el expediente, Verónica Beatriz Alluza tenía antecedentes por infracción a la Ley 23.737 y se encontraba en libertad condicional desde noviembre de 2024. Sergio David Alluza también registraba antecedentes por el mismo delito, con detenciones previas en 2013 y 2025.

La Fiscalía incorporó controles de comprador y filmaciones que, según la acusación, confirmaban el funcionamiento de una boca de expendio en la casa, con circulación constante de personas en distintos momentos del día. También se señaló que los integrantes del grupo familiar pasaban la mayor parte del tiempo en ese domicilio y no registraban actividad laboral formal.

Los allanamientos en Castañares aportaron droga, dinero y celulares

Con las pruebas reunidas, la Fiscalía solicitó el allanamiento del inmueble. El primer procedimiento se hizo el 11 de noviembre de 2025 y terminó con el secuestro de más de 350 dosis de cocaína, dinero en efectivo, teléfonos celulares y elementos usados para fraccionar la sustancia.

En ese operativo fueron detenidos Sergio David Alluza y Verónica Beatriz Alluza. Sin embargo, la causa siguió abierta con nuevas medidas dispuestas dentro del expediente.

Después, el 27 de diciembre de 2025, se concretó un segundo allanamiento. En esa intervención se incautaron más dosis de cocaína y fue detenida Silvia Liliana Alluza. Según lo expuesto en la audiencia, las filmaciones, testimonios, procedimientos con compradores y el material secuestrado sostuvieron la imputación por comercialización de estupefacientes.