El psicofármaco y la grabación que derivaron en una condena por abuso a un hombre

La investigación comenzó por una denuncia sobre contactos en redes sociales con una adolescente y sumó evidencia digital.

Un hombre de 29 años, que trabajaba como profesor de música, fue condenado a 12 años de prisión efectiva luego de reconocer cargos por abuso sexual, amenazas y delitos relacionados con material de abuso y explotación sexual infantil. La causa incluyó una investigación sobre el uso de un psicofármaco y una grabación vinculada a uno de los ataques denunciados. El juez Leonardo Feans homologó el acuerdo de juicio abreviado y ordenó incorporar al condenado al Banco de Datos Genéticos.

La condena abarcó abusos, amenazas y archivos digitales

La pena reunió delitos de producción y tenencia de material de abuso y/o explotación sexual infantil, dos hechos de abuso sexual con acceso carnal y dos episodios de amenazas. Todos fueron considerados en concurso real.

El expediente fue llevado adelante por la Fiscalía Penal Especializada en Ciberdelincuencia, bajo las directivas de la fiscal Sofía Cornejo. En las actuaciones se analizaron elementos digitales secuestrados durante la investigación.

Ese relevamiento permitió establecer que el acusado tenía archivos de material de abuso sexual infantil. La evidencia fue incorporada a la causa junto con los elementos reunidos sobre los restantes hechos.

Una denuncia por contactos en redes sociales inició la pesquisa

La investigación se abrió tras la presentación realizada por la hermana de una adolescente. La denunciante advirtió que la menor se comunicaba mediante redes sociales con un adulto.

Según las constancias del caso, el hombre habría persuadido a la adolescente para consumir psicofármacos en una situación de vulnerabilidad. Luego, se le atribuyó un abuso sexual con acceso carnal y la realización de una grabación del hecho.

La grabación fue enviada al teléfono de la víctima

De acuerdo con la investigación, el video habría sido remitido después al celular de la adolescente. Ese registro digital formó parte de las pruebas examinadas en el expediente.

Además, el condenado fue investigado por otro hecho de características semejantes en perjuicio de una mujer mayor de edad. En esa acusación se sostuvo que había puesto psicofármacos a disposición de la víctima antes de vulnerar su integridad sexual.

El hombre aceptó los cargos en el marco del juicio abreviado. El juez Leonardo Feans dispuso también su incorporación al Banco de Datos Genéticos.