lunes, mayo 18, 2026

Condena a 15 años por el caso Friends: la red de ketamina ligada a Matthew Perry

La Justicia de Estados Unidos cerró un capítulo clave en la causa por la muerte de Matthew Perry al imponer una dura pena a una de las principales proveedoras de ketamina.

Una de las causas más sensibles para los fanáticos de Friends sumó un fallo clave: en Estados Unidos, la Justicia dictó una condena de 15 años de prisión a Jasveen Sangha, considerada figura central de una red que vendía ketamina de forma ilegal y cuyo accionar quedó vinculado a la muerte de Matthew Perry, el actor que se hizo mundialmente famoso por su papel de Chandler Bing. La sentencia, dictada por la jueza federal Sherilyn Peace Garnett, se concentra en el circuito clandestino que abastecía al intérprete fuera de los controles médicos formales.

La condena de 15 años y el rol de la “reina de la ketamina” en el caso Friends

La jueza Sherilyn Peace Garnett impuso a Sangha una condena de 15 años de prisión por su participación directa en el suministro ilegal de ketamina a Matthew Perry, en el marco de una causa que analizó la responsabilidad de cinco personas. Los fiscales presentaron a la acusada, de 42 años, como una pieza clave dentro de una red orientada a clientes con alto poder adquisitivo, donde se movían sumas importantes de dinero por fuera de cualquier control sanitario.

En el expediente se detalla que Sangha se ganó el apodo de “reina de la ketamina” entre sus clientes, por la cantidad de operaciones y por la centralidad que ocupaba en la distribución de la droga. Según la investigación, era quien articulaba el acceso a grandes volúmenes de la sustancia y coordinaba entregas a pedido, incluida la que terminó bajo la lupa tras el fallecimiento del protagonista de Friends.

Durante la audiencia de imposición de pena, la imputada fue la única de los acusados que admitió de manera abierta su participación en la cadena de hechos que rodeó la muerte de Perry. Ante el tribunal, expresó arrepentimiento y definió lo que hizo como “decisiones horribles” que, según sus propias palabras, perjudicaron a varias personas, entre ellas el actor y su entorno más cercano.

Los fiscales remarcaron, además, que el comportamiento de Sangha no se limitó a un episodio aislado. Expusieron que continuó vendiendo drogas aún después de saber que sustancias vinculadas a su red habían sido asociadas a otras muertes, algo que fue tenido como un agravante al momento de fijar el monto de la pena.

Cómo llegó Matthew Perry a la red ilegal de ketamina

La causa reconstruyó el recorrido de Perry en los días previos a su fallecimiento y mostró un pasaje claro: de un uso terapéutico de ketamina, controlado por profesionales, a la búsqueda de dosis adicionales fuera del circuito regulado. La sustancia, utilizada en medicina y también en algunos tratamientos para la depresión, comenzó a llegarle por vías clandestinas cuando el actor intentó obtener más cantidad de la indicada.

Los documentos judiciales identifican primero al médico Salvador Plasencia, quien admitió haber vendido ketamina ilegalmente a Perry y recibió una condena de dos años y medio de prisión. Para los investigadores, Plasencia fue el primer eslabón claramente individualizado en la cadena que conectó al actor con el mercado paralelo del fármaco.

A partir de ese punto, la trama condujo directamente a Jasveen Sangha. De acuerdo con la causa, ella entregó a Matthew Perry 25 frascos de ketamina a cambio de alrededor de 6.000 dólares en efectivo. Entre esos envases se encontraba, según los peritajes, la dosis considerada letal, suministrada apenas cuatro días antes de que el actor fuera hallado sin vida.

Además de Plasencia y Sangha, el proceso incluyó a otros participantes del circuito de distribución. Un proveedor médico recibió una pena de arresto domiciliario por su rol en el abastecimiento, mientras que personas del entorno de Perry, entre ellas su asistente, fueron señaladas como intermediarios en la gestión de las compras. Esos imputados todavía aguardan conocer sus sentencias definitivas.

Detalles forenses y el impacto en el entorno del actor

La parte forense del caso determinó que Matthew Perry, de 54 años, murió por efectos agudos de ketamina. El actor fue encontrado en el jacuzzi de su casa en Los Ángeles, y la autopsia estableció que en su organismo se combinaban restos de un tratamiento médico previo con acceso paralelo e ilegal a la misma sustancia. Esa superposición fue central para cerrar la hipótesis de la fiscalía.

En el juicio también hubo espacio para testimonios sobre el impacto personal de la pérdida. Keith Morrison declaró ante la corte y describió una “tristeza diaria” tras la muerte del protagonista de Friends, además de señalar que su vida “debería haber tenido más capítulos”, en referencia al vacío que dejó dentro de su círculo afectivo.

La causa penal volvió a poner en primer plano la trayectoria pública de Perry. Nacido en 1969 en Massachusetts, se convirtió en una de las caras más reconocidas de la televisión estadounidense gracias a Chandler Bing, personaje que mezclaba humor irónico, inseguridades y sarcasmo, y que convirtió a Friends, emitida entre 1994 y 2004, en un fenómeno global.

Después del final de la serie, el actor mantuvo presencia en cine y televisión, con títulos como “The Whole Nine Yards”, “17 Again” y la comedia “The Odd Couple”, entre otros. En paralelo, habló en múltiples ocasiones sobre sus problemas de adicción al alcohol y las drogas, y se involucró en iniciativas de recuperación, incluyendo la promoción de centros de rehabilitación. En 2022 publicó sus memorias, donde profundizó en ese recorrido personal.

Matthew Perry murió el 28 de octubre de 2023 en su residencia de Los Ángeles. La autopsia confirmó que la causa fue una intoxicación aguda por ketamina, en un contexto que, según la investigación judicial, combinó un uso médico de la sustancia con la obtención de nuevas dosis por canales ilegales.