Estados Unidos informó que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores fueron detenidos y trasladados fuera de su país durante una ofensiva militar nocturna sobre instalaciones militares venezolanas. El anuncio lo hizo Donald Trump a través de redes sociales y luego en entrevistas con medios estadounidenses, donde adelantó una conferencia de prensa y confirmó que el matrimonio fue llevado rumbo a Nueva York. En la Argentina, el Partido Justicialista difundió un comunicado en el que rechazó los bombardeos y cuestionó el uso de la fuerza en la región.
Estados Unidos confirmó la captura de Maduro en una operación militar en Venezuela
El gobierno de Estados Unidos aseguró este sábado que el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quedaron bajo custodia norteamericana tras una acción militar “a gran escala” sobre distintas bases y objetivos castrenses en Venezuela. Según la versión oficial difundida en Washington, se trató de una operación coordinada que incluyó ataques nocturnos y el posterior traslado del matrimonio presidencial fuera del territorio venezolano.
La primera confirmación pública llegó a través de Truth Social, la red utilizada habitualmente por Donald Trump. Allí, el mandatario estadounidense sostuvo que las fuerzas de su país habían concretado con éxito tanto el ataque como la captura. Indicó que el operativo se llevó a cabo “en colaboración con las fuerzas del orden estadounidenses” y anunció que brindaría más precisiones en una conferencia de prensa prevista para las 11 de la mañana en Mar-a-Lago, su residencia en Palm Beach.
Minutos más tarde, en el programa Fox & Friends, Trump amplió la descripción del despliegue. Detalló que, apenas reducidos, Maduro y Flores fueron subidos a un helicóptero y luego trasladados al buque USS Iwo Jima, desde donde emprendieron viaje con destino a la ciudad de Nueva York. “Se dirigirán a Nueva York”, afirmó, al remarcar que el resultado del operativo implicó la salida del jefe del Ejecutivo venezolano de su propio país.
De acuerdo con funcionarios estadounidenses, la ofensiva no fue un hecho aislado. Venía precedida por meses de presión diplomática y militar para forzar un cambio de poder en Caracas. En ese período, Washington desplegó naves y aeronaves en el Caribe y reportó múltiples acciones contra embarcaciones identificadas como presuntas “narcolanchas”. Esa escalada derivó finalmente en los bombardeos nocturnos sobre objetivos militares en Venezuela y en la posterior detención de Maduro y su esposa.
Reacción regional y Comunicado del Partido Justicialista sobre Venezuela
El anuncio de la operación militar tuvo repercusión inmediata en la región y en distintos gobiernos. En la Argentina, el Partido Justicialista difundió un comunicado en el que cuestionó los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela y los consideró una amenaza para la estabilidad latinoamericana. El texto, que se difundió por canales oficiales del PJ, hizo foco en el rechazo al uso de la fuerza para resolver conflictos políticos.
En ese pronunciamiento, las autoridades partidarias remarcaron la vigencia de principios como la no intervención en asuntos internos de otros Estados y la necesidad de privilegiar soluciones pacíficas en el continente. Además, advirtieron que los ataques vulneran la Carta de las Naciones Unidas y recordaron la tradición de América Latina como “territorio de paz y soberanía”, según la formulación utilizada en el documento.
Este tipo de posicionamientos tiene impacto en el escenario argentino porque, si bien la operación se desarrolló en Venezuela, el debate sobre intervenciones militares externas y cambios de gobiernos por la fuerza suele alcanzar a toda la región. Para la política local, lo ocurrido abre interrogantes sobre el rol de los organismos internacionales y los alineamientos diplomáticos, tanto en foros multilaterales como en acuerdos bilaterales con Washington y Caracas.
En paralelo, analistas económicos ya empezaron a mirar cómo un cambio abrupto en la conducción política venezolana podría incidir en el mercado internacional del petróleo, variable clave también para la Argentina por sus importaciones energéticas y por el desarrollo de Vaca Muerta como proyecto exportador a mediano plazo.
Acusaciones judiciales en Estados Unidos y el futuro inmediato del caso
Tras la captura, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, informó que Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron formalmente acusados en el Distrito Sur de Nueva York. Señaló que sobre el presidente venezolano pesan cargos por “conspiración narcoterrorista y para importar cocaína”, entre otras figuras penales previstas en la legislación estadounidense. Bondi adelantó que el matrimonio enfrentará el proceso en tribunales de Estados Unidos, aunque no brindó el detalle completo de las imputaciones que alcanzarían a la primera dama.
La funcionaria judicial sostuvo que “pronto enfrentarán toda la ira de la justicia en suelo estadounidense”, sin precisar plazos para las primeras audiencias ni el tipo de régimen de detención que se les aplicará al llegar a Nueva York. De confirmarse la radicación de la causa en ese distrito, el expediente quedará bajo la órbita de una de las jurisdicciones federales más activas de Estados Unidos en materia de delitos vinculados al narcotráfico y al crimen organizado.
En entrevistas posteriores con The New York Times y Fox News, Trump atribuyó el resultado de la operación a una planificación de largo aliento y a la actuación de las fuerzas armadas estadounidenses. Describió el operativo como “brillante” y aseguró que el equipo actuó con un nivel de entrenamiento inusual. También destacó que no se registraron bajas entre el personal militar de Estados Unidos durante los ataques sobre territorio venezolano.
El mandatario norteamericano agregó que siguió el desarrollo del operativo en tiempo real, a través de sistemas de monitoreo, y reiteró que, según la información que le llegó, ningún objetivo petrolero fue alcanzado. Esa afirmación coincide con datos de la agencia Bloomberg, que indicaron que la infraestructura energética venezolana no habría sufrido daños significativos, un punto clave para el mercado global de crudo.
Respuesta del gobierno venezolano y situación interna en Caracas
Mientras en Washington se multiplicaban las precisiones sobre el despliegue militar, la primera reacción oficial desde Caracas quedó a cargo de la vicepresidenta Delcy Rodríguez. La funcionaria aseguró que el gobierno venezolano no tenía información sobre el paradero de Nicolás Maduro ni de Cilia Flores y exigió a Estados Unidos que presentara una “prueba de vida” del presidente y de la primera dama.
Rodríguez también comunicó que Maduro había dejado firmado un decreto de estado de excepción antes de los hechos. Según lo informado, ese instrumento prevé la suspensión de ciertas garantías constitucionales en Venezuela y será puesto en vigencia en el corto plazo. Hasta el momento, las autoridades venezolanas no difundieron más detalles sobre cómo se aplicará el decreto ni sobre eventuales medidas complementarias en materia de seguridad interna.

