El ciclo lectivo 2026 arrancó en Salta con un panorama distinto para los colegios privados: tras la desregulación nacional de las cuotas, las instituciones de élite en la capital fijaron sus aranceles sin topes previos y hoy muestran montos que van desde $165.000 hasta más de $700.000 por mes. El relevamiento abarca colegios laicos y religiosos muy conocidos en la ciudad, varios de ellos vinculados a dirigentes políticos locales, y permite comparar cuánto se paga actualmente por una vacante en estos establecimientos.
Cuotas liberadas: cómo impacta la desregulación en los colegios de élite
El punto de partida del nuevo esquema fue el Decreto 787/2025, firmado por Javier Milei, que eliminó a nivel nacional la exigencia de autorización estatal previa para modificar las cuotas de los colegios privados, norma que regía desde 1991. Con esta medida, los aranceles quedaron desregulados en todo el país y cada institución pasó a definir sus montos sin la obligación de pedir permiso al Estado antes de aplicar subas.
Directivos de colegios privados de la ciudad de Salta aclararon, sin embargo, que esta modificación legal no cambió el mecanismo que ya venían usando en la provincia. Señalaron que en Salta nunca existió un sistema provincial que fijara topes o que exigiera aprobación previa para aumentar las cuotas, por lo que la forma de definir los aranceles se mantuvo similar a la de años anteriores.
Aunque la norma nacional abrió la puerta a ajustes más libres, los datos relevados en los colegios de élite de la capital salteña no muestran, según la información disponible, un salto explosivo en el inicio de este ciclo lectivo. Las cuotas sí se ubican en valores muy altos dentro del sistema educativo, pero en línea con las escalas que estos establecimientos ya venían manejando en periodos previos.
El estudio toma como referencia colegios de gestión privada reconocidos en la ciudad, algunos con varias décadas de historia y otros más recientes, todos incluidos en el segmento de mayor nivel de aranceles. Dentro de ese grupo se analizaron cuánto pagan las familias por cada nivel, desde primaria hasta secundaria, y cómo quedan posicionadas las cuotas frente a otros colegios de la misma categoría.
En este contexto, las familias que buscan vacantes en colegios privados de élite en Salta se encuentran con un abanico de cuotas que arranca en $165.000 y se eleva por encima de los $700.000 mensuales, dependiendo de la institución, el nivel y el curso. Este rango marca una brecha importante respecto de otras ofertas educativas, aunque el relevamiento se concentra exclusivamente en el segmento de mayor valor.
Los colegios más caros de Salta: montos, niveles y trayectorias
Entre los colegios privados con cuotas más altas figura San Isidro College, ubicado en la zona de San Lorenzo Chico, sobre avenida Finca Yerba Buena. Con alrededor de 10 años de presencia en el sistema educativo local, aparece mencionado como uno de los proyectos más nuevos dentro del grupo de colegios considerados “de alta gama” en la capital.
De acuerdo con la información recopilada, las cuotas de San Isidro College para el ciclo 2026 se sitúan en la franja superior del ranking: el arancel mensual llega a $714.000 en primaria y a $716.000 en secundaria, niveles que lo dejan entre los colegios más caros del relevamiento. Esta escala lo posiciona en lo más alto del cuadro de cuotas del sector privado salteño.
Muy cerca en valores se encuentra el Colegio Santa María, con sede en Coronel Suárez 453. La institución inició su actividad en 1988, año en que también se creó la Fundación Santa María, y acumula más de 3 décadas de recorrido en la ciudad. El informe indica que las cuotas mensuales en este colegio rondan los $700.000 tanto para primaria como para secundaria, lo que lo ubica también en el grupo de aranceles más elevados.
Otro establecimiento tradicional dentro de los colegios de élite es el Colegio San Pablo, situado en el acceso al barrio Grand Bourg, zona donde se ubica la Casa de Gobierno. Fundado en 1970, se lo destaca como la primera institución educativa católica administrada por laicos en la capital. Para el inicio del ciclo lectivo 2026, el colegio fijó una cuota base de $630.000, que funciona como piso para el arranque del año escolar.
Por debajo del umbral de $600.000, pero todavía en el segmento de cuotas más altas, aparece Uzzi College, en la zona norte de la ciudad, al final de la avenida Circunvalación que conecta con el sector oeste. Cuando abrió sus puertas en 2004, funcionó inicialmente en una casa alquilada en Necochea 562; con el tiempo se trasladó a un edificio propio, señalado en el relevamiento por su infraestructura llamativa.
Los valores intermedios dentro del grupo premium
En Uzzi College, las cuotas de 2026 varían según el nivel y el curso: los aranceles van desde $480.000 en los primeros grados de primaria hasta $560.000 en los años superiores de secundaria. Estos números lo colocan por debajo de San Isidro, Santa María y San Pablo, aunque todavía dentro del conjunto de colegios de élite de la ciudad en función de sus montos.
El listado de instituciones privadas relevadas incluye también al Colegio Magnus, ubicado en España 1650. Sus orígenes se remontan a 1990, cuando se creó el jardín de infantes “Mi Pequeño Nido” impulsado por Magela Terroba. Con el correr de los años la oferta se amplió a los demás niveles y el establecimiento se consolidó como opción en la zona. Para el ciclo 2026, la cuota de primaria se ubica en $396.000, mientras que secundaria asciende a $430.000.
Otro colegio con fuerte presencia histórica en la capital salteña es el Colegio Belgrano, fundado en octubre de 1899 y situado en Bartolomé Mitre 764. Es mencionado como uno de los establecimientos más antiguos de la provincia. Según los datos recabados, el esquema de cuotas es más uniforme que en otros casos: el importe mensual se fija en $300.000 para todos los grados, sin diferencias entre niveles.
Dentro de la nómina también aparece el Colegio Parroquial San Alfonso, ubicado en 25 de Mayo 580 y creado en mayo de 1959. Para el inicio del ciclo lectivo 2026, la institución informó una cuota de $190.000 para el nivel primario, mientras que en la secundaria el valor comunicado es de $165.000 mensuales, montos que lo dejan en la franja baja del grupo analizado, aunque siempre dentro del circuito de colegios privados con alta demanda.
bachillerato humanista moderno, élite política y contraste con la escuela estatal
El relevamiento presta especial atención al Bachillerato Humanista Moderno, conocido en la ciudad como “el Bachi”. Fundado en 1952 por el primer arzobispo de Salta, monseñor Roberto José Tavella, funciona en Bartolomé Mitre 680 y aparece repetidamente vinculado a figuras de la dirigencia local.
Los datos recopilados indican que en este colegio cursaron sus estudios secundarios los tres últimos gobernadores de la provincia: Gustavo Sáenz, Juan Manuel Urtubey y Juan Carlos Romero. Además, el informe señala que la exintendenta de la ciudad Bettina Romero también fue alumna del Bachillerato Humanista Moderno, antes de continuar su formación en el colegio Santa Teresa, donde el actual intendente capitalino, Emiliano Durand, se desempeñó como docente.
En cuanto a las cuotas, el Bachillerato Humanista Moderno fijó para el ciclo 2026 un arancel mensual de $360.000 en primaria y de $450.000 en secundaria. Estos valores lo ubican en un rango intermedio dentro del segmento de colegios de élite: por encima de instituciones como San Alfonso, pero por debajo de las cuotas máximas registradas en San Isidro College o Santa María.
El informe menciona que, en el caso del Bachillerato Humanista Moderno, se hace alusión al “círculo rojo” integrado por dirigentes y exgobernadores como Juan Carlos Romero, Gustavo Sáenz y Juan Manuel Urtubey, en referencia al paso de estas figuras por el mismo colegio. En uno de los tramos se describe una imagen donde se indica que “Juan Carlos Romero (izquierda), Gustavo Saénz (centro) y Juan Manuel Urtubey (izquierda): estudiaron en el mismo colegio”, en alusión a esta institución.
El trabajo periodístico contrasta los valores de estas cuotas con la situación de otros puntos del sistema educativo bajo gestión estatal. Se citan casos de escuelas que enfrentan dificultades en infraestructura y servicios, con menciones a problemas como inundaciones, falta de gas o cortes de luz, y publicaciones en redes sociales que describen algunos edificios como espacios que “se caen a pedazos”.
En ese mismo sentido se mencionan ejemplos como la Escuela de Las Blancas, ligada a complicaciones para el inicio de clases por ausencia de gas y de transporte, así como cierres de divisiones, desaparición de jardines de infantes y advertencias en profesorados de la provincia. También se incluyen referencias a situaciones laborales de docentes que, ante la falta de matrícula, fueron reasignados a tareas de limpieza, junto a expresiones como “En Salta faltan niños”.
Finalmente, el relevamiento aclara que todas las imágenes utilizadas para ilustrar las notas sobre estos colegios privados de élite y sus cuotas provienen de materiales previamente difundidos por las propias instituciones en sus páginas web oficiales, con epígrafes como “San Alfonso”, “Belgrano”, “Bachillerato Humanista Moderno”, “Magnus”, “Uzzi”, “San Pablo”, “Santa María” y “San Isidro”, además de fotos ilustrativas de estudiantes.

