sábado, abril 18, 2026

Choque y maniobras peligrosas en ruta 34 preocupan a vecinos de la ciudad de Salta

Durante las vacaciones, el tránsito hacia el sur de la ciudad de Salta se ve afectado por el caos vial en la ruta nacional 34 a la altura de General Güemes, donde se multiplican cada día el choque entre autos, las maniobras temerarias y las demoras. Vecinos salteños que usan este corredor para entrar o salir de la capital provincial denuncian esperas prolongadas, conductores que circulan por la banquina o en contramano y situaciones de alto riesgo para peatones y motociclistas.

Choque, colas extensas y maniobras riesgosas

La ruta nacional 34, principal acceso terrestre hacia el sur de la ciudad de Salta para quienes vienen desde General Güemes y el interior, se transformó en un punto crítico durante la temporada de verano. En apenas un kilómetro y medio, se registran a diario choque múltiples, roces entre vehículos y discusiones entre automovilistas, especialmente los fines de semana largos y en pleno receso.

Esta situación impacta de lleno en los vecinos salteños que viajan entre la capital provincial y las localidades cercanas por trabajo, estudios o trámites. El incremento del flujo vehicular en vacaciones se estima en un 100% en ese tramo, lo que se traduce en filas extensas de autos avanzando a paso de hombre, bocinazos constantes y un clima de tensión permanente entre conductores.

Aunque en los últimos meses se hicieron algunos trabajos sobre la calzada y las banquinas de la ruta 34 y se reforzó la presencia de personal de Tránsito, las escenas de desorden no se detuvieron. Según se observa en el lugar, la circulación sigue siendo conflictiva y los comportamientos imprudentes se repiten incluso en zonas donde hay controles.

La estructura de la traza también juega un papel clave. En el tramo que atraviesa el departamento General Güemes, este corredor internacional mantiene solo dos carriles de circulación. Esa característica genera demoras considerables, y muchos automovilistas, impacientes por llegar a la ciudad de Salta o salir de ella, terminan recurriendo a maniobras que ponen en riesgo a todo el entorno.

Banquinas usadas como carril extra y riesgo para peatones y motociclistas

Los agentes de tránsito que trabajan en esta conexión con la ciudad de Salta señalan que una de las conductas más frecuentes es el uso indebido de las banquinas. De acuerdo con lo que registran a diario, es habitual ver vehículos que avanzan por el costado de la ruta levantando nubes de polvo, e incluso circulando en contramano para intentar adelantarse a la fila.

Este tipo de maniobras, además de aumentar la posibilidad de un choque, complica la vida de quienes viven en los barrios cercanos o deben cruzar la ruta para ir a trabajar, hacer compras o llevar chicos a la escuela. Vecinos de zonas como Cooperativa, Rufino Castañeda y Los Olivos describen que muchas veces deben esperar varios minutos al costado de la traza hasta que un conductor decide frenar y cederles el paso.

La situación es especialmente delicada para peatones y motociclistas. Las frenadas bruscas de los autos que intentan ganar lugar y los cambios de carril repentinos generan riesgos constantes de atropellos o colisiones secundarias. Cualquier movimiento inesperado, en un entorno ya saturado, puede terminar en un choque o caída que afecte tanto a quienes transitan de paso como a los residentes de la zona.

En medio del desorden, también se escuchan insultos entre automovilistas, reclamos airados por las demoras y discusiones por maniobras temerarias. Aunque la presencia de inspectores y de la Policía de Tránsito intenta ordenar el panorama, los motivos de fondo, como la alta circulación y la falta de alternativas, siguen presentes.

Un siniestro reciente expuso la peligrosidad de las banquinas

En este contexto se produjo recientemente un siniestro que involucró a una automovilista de Vaqueros, que se dirigía por la ruta 34 en dirección a la ciudad de Salta. Para esquivar la larga espera en una cola de vehículos, decidió avanzar por la banquina en sentido contrario. Al no conocer bien el sector, llegó hasta un canal derivador de aguas pluviales paralelo a las vías del tren y terminó con la parte delantera del auto dentro de esa zanja, con daños materiales.

Tras el hecho, la conductora señaló que en ese punto no había carteles de advertencia ni barreras que marcaran el límite con el canal. En el lugar se confirmó la falta de señalización, aunque el episodio quedó ligado a la decisión de circular por la banquina contrariando el sentido del tránsito. Un inspector municipal que se encontraba en la zona relató que, en ese momento, personal de control estaba ordenando el paso de los vehículos y habilitando turnos de avance.

“Allí estaban mis compañeros de trabajo, controlando y dando prioridades de paso, la señora no esperó y condujo en contramano, muchas veces la ansiedad nos puede jugar una muy mala pasada”, explicó el agente al describir lo sucedido. El siniestro fue atendido en el lugar y el vehículo tuvo que ser retirado con asistencia.