Charly absoluto, el nuevo libro de Rep sobre Charly García, fue presentado el viernes 1 de mayo en la 50° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. La actividad se hizo en el auditorio Victoria Ocampo, dentro del Pabellón Rojo de La Rural, con una sala casi completa y una conversación pública de la que también participó Fito Páez, moderada por Juan Boido. El volumen, publicado por Penguin Random House, reúne 200 ilustraciones y textos sobre la vida artística del músico. Durante el encuentro se habló del proceso de trabajo, de la figura de García y de cómo su obra sigue generando debate y atracción.
El lanzamiento formal del libro quedó entre las actividades destacadas de la jornada en la Feria. Apenas pasadas las 16:30, subieron al escenario Boido, Rep y Páez para compartir una charla que giró alrededor de la música, el dibujo y el peso cultural de Charly García. Aunque el eje fue la salida de Charly absoluto, buena parte del intercambio se desplazó hacia el modo en que el músico fue leído, interpretado y también transformado en materia artística por otros creadores.
La publicación editada por Penguin Random House propone un recorrido por distintos momentos de García, desde sus comienzos hasta sus etapas más conocidas, e incluye referencias a sus influencias, su obra, sus rasgos más comentados y las controversias que lo rodearon. En ese marco, la presencia de Fito Páez sumó otra mirada, ya no desde el dibujo sino desde la experiencia musical y personal con una figura que sigue ocupando un lugar fuerte dentro de la cultura argentina.
Rep presentó Charly absoluto con una sala casi llena y una charla atravesada por Charly García
La presentación se hizo en el auditorio Victoria Ocampo del Pabellón Rojo de La Rural, en el marco de la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. El lugar estuvo casi completo, algo que marcó desde el inicio el interés por una obra dedicada a uno de los nombres más influyentes del rock argentino. En escena estuvieron el autor del libro, Rep; el músico Fito Páez; y Juan Boido, director de la editorial, encargado de conducir el intercambio.
Boido fue el primero en tomar la palabra y destacó el regreso del dibujante a Sudamericana, sello del grupo editorial. “Es una felicidad el regreso de Miguel a Sudamericana (subeditorial de Random)”, dijo frente al público. Después se detuvo en el trabajo detrás del volumen y remarcó tanto el esfuerzo del proceso como la amplitud del universo abordado. “Hacer un libro es algo difícil a veces. Pero cuando hay una persona haciendo dibujos maniáticamente es más difícil. Este libro es precioso, es espectacular y a la vez es corto. Cualquiera que sepa de qué se trata el libro sabe que podría tener cinco mil páginas”, señaló.
Durante esa introducción también comparó la reacción del auditorio con otra escena reciente y expresó: “Anoche estaba en una mesa, y alguien mencionó a la Universidad Pública y la gente aplaudió como ahora. Es conmovedor e increíble que eso y Charly en este país todavía vibren”. Después enlazó la figura de Páez con distintos episodios compartidos con García, desde su incorporación a la banda tras la separación de Seru Giran hasta cruces artísticos posteriores. Cuando mencionó ese ingreso del rosarino al grupo de Charly, Páez respondió con una frase breve: “Un poco he sentido el peligro”.
La actividad, sin embargo, no se limitó a presentar una novedad editorial. También funcionó como una especie de repaso sobre la dimensión pública de Charly García, su legado y las distintas formas de volver sobre su figura. Así, entre anécdotas, observaciones y citas, el escenario fue armando una conversación donde el libro aparecía no solo como homenaje, sino además como una nueva lectura sobre un artista que sigue despertando interés entre músicos, dibujantes y lectores.
Fito Páez habló del misterio de Charly García y Rep explicó cómo nació el libro
Cuando tomó la palabra, Rep se enfocó en el origen personal del proyecto y en la relación que fue construyendo con la obra de García. Lo primero que hizo fue admitir que su acercamiento consciente llegó más tarde de lo que habría imaginado. “Le llegué tarde a Charly, ésa es la verdad. Lo pensé tarde, lo envasé tarde. No soy músico, pero siempre estuvo en la banda de sonido de mi oreja, de mi oído no absoluto”, afirmó. Esa idea fue una puerta de entrada para contar que, al avanzar con el libro, descubrió cuánto material tenía incorporado sobre el músico.
Según relató, el trabajo de dibujo le permitió reconocer ese conocimiento y, al mismo tiempo, ordenarlo. “Cuando emprendí este viaje del libro, me di cuenta de todo lo que sabía de Charly”, indicó. A partir de ahí comparó esa experiencia con lo que le pasa en su propio oficio, donde le resulta más natural hablar o escribir sobre humor gráfico, Quino o Picasso. En cambio, con García advirtió algo distinto: que para entender todo lo que sabía necesitaba pasarlo por el dibujo. “Aprendí mucho dibujando, porque la manera que tengo de aprender las cosas es dibujándolas”, sostuvo.
Rep también recordó su vínculo con Fito Páez y dijo que lo sigue “desde Del 63”, además de mencionar una historieta que le dedicó en la revista Superhumor. Más adelante ubicó un momento clave de su conexión con García en el disco La grasa de las capitales. Para él, ese álbum le reveló una veta paródica y humorística que desde entonces no dejó de asociar con Charly. “Ahí percibí una etapa paródica y de mucho humor. Desde ese momento, nunca más me abandonó”, expresó. Luego agregó que para preparar el libro escuchó 32 discos del músico: “Más allá de los 32 discos que escuché, que sigo escuchando y que acá recreé en este libro, Charly es insoslayable en nuestras vidas”.
Desde otro lugar, Fito Páez amplió el tema y eligió una palabra para resumir buena parte de lo que representa García: “el misterio”. Según explicó, ese rasgo atraviesa la experiencia de quienes lo escuchan y también ayuda a entender por qué su figura se sigue moviendo entre tantas lecturas posibles. “Posiblemente, sea uno de los hilos conductores por el cual nos atraviesa a todos y nos conduce a todos”, afirmó. Además lo describió como alguien que supera circunstancias puntuales: “Él interpela y a la vez se divierte, él genera tradición y genera el fuego. Entendió eso desde el momento en que se sienta al piano o desde que empieza a sentir el mundo”.
El rosarino sumó una definición más amplia sobre el lugar de García en la música y en la cultura. Aclaró que el exotismo que porta, a su entender, no se limita a una idea de vanguardia. “La existencia es exótica y zarpada, y además es delirante. Y él no le escapa a eso”, indicó. En ese mismo tramo, enlazó elementos muy distintos entre sí para describirlo: la formación musical, el rock and roll, la ternura, la provocación, las drogas, la concentración y el choque con la realidad. También citó Pequeñas anécdotas sobre las instituciones para señalar que desde muy temprano ya había en la obra de García humor y análisis de su tiempo.
La discusión sobre el personaje de Charly absoluto abrió uno de los momentos más intensos del encuentro
Sobre el final de la charla, Boido le preguntó a Rep si después de dos años de trabajo había encontrado algún punto firme para definir a García. La respuesta fue directa: “Ningún punto fijo. Me encanta hacer una pregunta larga y que termine con un ‘ni en pedo’. Respuesta de dibujante, ¿no?”. Esa contestación abrió paso a una reflexión sobre cómo se representa a una figura tan conocida y tan compleja dentro de un libro ilustrado.
Rep explicó que en su trabajo suele convertir en personaje aquello que aborda, porque el formato mismo del libro obliga a condensar. “Yo transformo todo en personaje. Entiendo lo que es una persona y un personaje. Entiendo lo boludos que son los personajes todo el tiempo”, sostuvo. Luego comparó esa operación con el desarrollo de una serie, donde una vida puede desplegarse con mayor amplitud y en vínculo con otras personas. En un libro, en cambio, dijo que hace falta una guía más cerrada. Por eso planteó su propia duda: “Creo que tengo que pensar si no hice un personaje en vez de una persona. Un rockstar es un personaje, no una persona. Creo que me metí en un terreno pantanoso”.
Páez recogió esa observación, coincidió en parte con el planteo de Rep, pero puso un límite claro cuando se trata de Charly García. “Miguel, está clarísimo lo que decís y lo comparto al cien por cien. Pero hay que tener cuidado con el personaje de Charly García, porque es muchísimo más que un personaje. Es alguien que va a atravesar el tiempo y de eso ya tenemos la certeza de que está sucediendo”, señaló. Después agregó que, frente a una materia artística de esa escala, cualquier intento de abarcarla queda chico.
En ese intercambio, el músico también cuestionó la tendencia a simplificar a García desde ciertos medios o desde miradas demasiado cómodas. “La revista Gente intenta fagocitarlo todo el tiempo, convertirlo en un personaje, y creo que a veces nosotros también”, afirmó. A partir de allí habló de la exposición pública del artista y de la carga que se le adjudica cuando aparece como el que hace “la tarea sucia”. “Cuando hay alguien que hace la tarea sucia, decís: ‘Bueno, ya está, lo hace él’. Y no está bueno eso. De alguna forma, siempre alguien hace la tarea sucia, y Charly es un fusible moral”.
Más adelante, Páez insistió en que la obra y la figura de García desbordan cualquier definición rápida. Incluso rechazó encuadrar el asunto como una cuestión de autoayuda y llevó la discusión hacia la libertad. “Se trata de todo lo contrario, de empezar a ejercer la libertad, la puta libertad. Hay algo de la condición humana ahí que está en jaque hoy, y por lo cual García también nos tiene apretados de las bolas a todos acá”, expresó.
El cierre con Fito Páez y Rep dejó otra definición sobre Charly: “García no tiene edad”
En el último tramo, la charla giró hacia el tiempo y la edad de Charly García. Rep lanzó la pregunta de manera simple: “¿Charly no tiene edad?”. Páez contestó: “Yo creo que no”. El dibujante insistió con otra variante: “¿No se quedó en una edad?”. Y el músico volvió a responder en el mismo sentido: “No, García no tiene edad. Es tan pendejo como tan sabio”.
A partir de esa frase, Páez desarrolló otra idea sobre la obra temprana de García y lo que, según su mirada, ya estaba contenido allí desde el comienzo. Dijo que en sus primeras creaciones se puede leer una especie de proyección de su propio futuro artístico. “Y eso también transmuta su exótica obra, en la que a los 21 años, 22 años empieza a crear solo y hace una radiografía de su futuro. Si entrás a su casa, su habitación es casi como la de un futurólogo. Está todo allí”, afirmó.
En esa misma línea, el rosarino llevó la reflexión hacia una zona más amplia y difícil de encerrar en categorías cerradas. “Entonces es muy fuerte García. Entra en terreno chamánico, cuántico. O sea, a lo mejor son palabras que se dicen medio a la bartola, ¿viste? Porque no hay tiempo a explicar todo esto. Finalmente, eso es parte de la esencia humana. Y aquí estamos.”
Con esa secuencia de definiciones cerró la presentación de Charly absoluto, el libro de Rep sobre Charly García, en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. La actividad terminó después de la conversación entre el dibujante, Fito Páez y Juan Boido en el auditorio Victoria Ocampo de La Rural.

