domingo, mayo 17, 2026

La CGT redobló su ofensiva contra los jueces por la reforma laboral

La central sindical cuestionó la imparcialidad de los magistrados y reclamó que el expediente sea enviado a otra sala de la Cámara laboral.

La CGT presentó una recusación contra los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González, pidió la nulidad del fallo que reactivó la reforma laboral y reclamó que la causa pase a otra sala de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. La central obrera sostuvo que hubo prejuzgamiento, cuestionó la imparcialidad de los magistrados y advirtió que la resolución se dictó sin su intervención. Además, dejó planteado el caso federal para intentar llegar a la Corte Suprema y anticipó nuevas presentaciones ante organismos internacionales.

La CGT apuntó contra los jueces y pidió apartarlos de la causa

La presentación fue firmada por el abogado Pablo Topet en nombre de la Confederación General del Trabajo. Allí, la entidad sindical pidió que se aparte a Pesino y a González del expediente abierto por la reforma laboral, al considerar que ambos magistrados incurrieron en prejuzgamiento.

El principal cuestionamiento estuvo dirigido a Pesino. Según planteó la central, el juez habría recibido “un beneficio de importancia por parte del Estado Nacional” mientras avanzaba un trámite vinculado con la extensión de su permanencia en el cargo, más allá del límite de 75 años que fija la Constitución.

Con ese argumento, la CGT sostuvo que esa situación compromete su imparcialidad. A la vez, reclamó que el caso sea revisado por otra sala, en un movimiento que busca volver a discutir la validez del fallo que dejó nuevamente en vigencia parte del capítulo laboral cuestionado.

La reforma laboral quedó en el centro del planteo sindical por la nulidad del fallo

Además de la recusación, la CGT pidió la nulidad de la sentencia de la Cámara laboral que dejó sin efecto la cautelar que frenaba cerca de 80 artículos de la reforma. En su escrito, la central puso el foco en el contenido de esa resolución y en la forma en que fue dictada.

Entre sus objeciones, señaló que el fallo no precisó cuáles eran las normas que debían volver a regir. Sobre ese punto, afirmó: “Omisión y prejuzgamiento confluyen en la descalificable sentencia”.

También aseguró que la decisión judicial “carece de todo fundamento” y cuestionó que se hubiera resuelto sin darle participación en el proceso. En ese mismo tramo del escrito, calificó lo actuado como “una conducta contraria a la ética”.

La central sindical también dejó abierta la vía hacia la Corte Suprema

En su planteo, la CGT remarcó que los derechos laborales tienen “naturaleza alimentaria” y sostuvo que esa condición no fue considerada al momento de resolver sobre la vigencia de la reforma laboral.

Junto con el pedido para apartar a los jueces y anular la sentencia, la organización dejó planteado el caso federal. Ese paso le permite buscar una revisión posterior ante la Corte Suprema.

Además, la central anticipó que impulsará presentaciones ante la Organización Internacional del Trabajo y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.