La Sala I de la Cámara Federal de Salta dejó sin efecto el sobreseimiento del camionero Héctor David Romero y ordenó profundizar la investigación por la desaparición de María Cash, ocurrida en 2011, con nuevas medidas de prueba y reconstrucción de su recorrido por el norte del país. El expediente seguirá tramitando en el Juzgado Federal N° 2 de la ciudad de Salta, a cargo de la jueza Mariela Giménez, que deberá avanzar sobre la principal hipótesis de la fiscalía y la querella.
La Cámara Federal pidió agotar todas las pruebas en la causa María Cash
En una resolución que vuelve a poner el foco en la causa por la desaparición de María Cash, la Sala I de la Cámara Federal de Salta dejó sin efecto el sobreseimiento del camionero Héctor David Romero y ordenó que la investigación continúe. El tribunal indicó que todavía quedan indicios relevantes por analizar y que no se alcanzó el nivel de certeza necesario para cerrar el expediente en esta etapa.
La decisión fue tomada por los jueces Santiago French, Ernesto Solá Espeche y Luis Renato Rabbi Baldi Cabanillas, quienes revisaron el fallo dictado en mayo por el Juzgado Federal N° 2 de la ciudad de Salta. En ese momento, la jueza Mariela Giménez había sobreseído a Romero a pedido de la fiscalía, lo que implicó su liberación luego de haber permanecido con prisión domiciliaria en la localidad de General Güemes.
Según surge de la resolución, los camaristas entendieron que la causa por la desaparición y presunto homicidio de María Cash no se encuentra en condiciones de ser cerrada respecto del camionero, ya que persisten elementos que, a criterio del tribunal, deben ser valorados en conjunto. Señalaron que en la etapa de instrucción no corresponde aplicar de manera plena el principio de la duda a favor del imputado y que un sobreseimiento solo es posible cuando se descarta de forma concluyente su participación.
En ese marco, la Cámara puntualizó que el pronunciamiento de primera instancia implicó una clausura prematura del proceso. Por eso, dejó sin efecto el beneficio para Romero y devolvió el expediente al juzgado de origen con la instrucción de avanzar con medidas pendientes, especialmente las relacionadas con la principal hipótesis de la fiscalía y la querella, que lo señalan como penalmente responsable.
Qué medidas ordenaron y cómo sigue la investigación
El fallo de la Cámara Federal de Salta dispuso que se realicen nuevas diligencias y que se completen otras que ya estaban ordenadas pero no se consideran agotadas. Entre esas actuaciones se mencionan peritajes y reconstrucciones tendientes a precisar el trayecto de María Cash por el norte argentino y el rol que habría tenido Romero en los momentos previos a su desaparición.
Los jueces remarcaron que en el expediente todavía hay “zonas oscuras” que requieren un análisis más profundo. En particular, observaron que existen elementos vinculados al comportamiento del camionero y a hechos posteriores a la desaparición de la joven diseñadora que no fueron debidamente esclarecidos. Esos datos, señalaron, deben ser examinados de manera integral, y no como hechos aislados.
Paralelamente, la Sala I trató el pedido de apartamiento del Juzgado Federal de Salta N° 2, presentado por la fiscalía y la querella. Ese planteo fue rechazado, por lo que la pesquisa seguirá tramitando en los tribunales federales de la ciudad de Salta bajo la órbita de la jueza Mariela Giménez. En la resolución se dejó asentado que no se verifican motivos objetivos que justifiquen su desplazamiento del caso.
La intervención de la Cámara se concentró en revisar la validez del sobreseimiento que había cerrado la situación de Romero dentro del expediente. Los magistrados aclararon que ante ellos no se discutió un eventual procesamiento, sino únicamente si correspondía o no mantener firme la decisión que lo desvinculaba de la causa. Al resolver por la negativa, habilitaron que la investigación continúe con todas las medidas probatorias que restan por producir.
El recorrido de María Cash y las dudas sobre el relato del camionero
La causa judicial reconstruye los últimos días de María Cash, de 29 años, diseñadora de indumentaria que vivía en la ciudad de Buenos Aires y que en julio de 2011 decidió viajar hacia el norte del país. El 4 de ese mes salió desde la terminal de Retiro en un colectivo con destino a San Salvador de Jujuy y, según varios testigos, luego fue vista en distintas localidades del NOA.
El rastro de la joven se pierde el 8 de julio de 2011 en la rotonda de Torzalito, en el departamento General Güemes, donde testigos la ubicaron subiendo al camión conducido por Héctor David Romero. Esa escena, según la investigación, la convierte en la última persona que habría estado con ella antes de su desaparición, situación que sostiene la hipótesis principal de la fiscalía y la querella.
Desde hace dos años, el fiscal federal Eduardo Villalba viene marcando contradicciones en el relato del camionero. Uno de los puntos más relevantes tiene que ver con cómo dijo reconocer —o no— a María Cash. Mientras varios testigos describieron con precisión su cara, su contextura y la ropa que llevaba, Romero declaró que no recuerda su rostro, que casi no la miró y que ni siquiera puede asegurar que la pasajera que subió a su vehículo fuera efectivamente la joven desaparecida.
La acusación consideró difícil compatibilizar ese testimonio con la situación que él mismo describió, teniendo en cuenta el tiempo que habrían compartido en la cabina y la posición elevada del camión, que permite ver claramente a quien viaja al lado del conductor. En el expediente también se consigna que Romero no se presentó espontáneamente ante la Justicia, sino a través de un tercero, y que manifestó haberse enterado del caso por una nota publicada en el diario El Tribuno.
Otro punto objetado por el fiscal está relacionado con la versión de Romero sobre el sitio donde, según dijo, María Cash descendió del camión, en la zona del santuario de la Difunta Correa. El chofer afirmó que la mujer le pidió bajar de manera repentina al ver camiones estacionados en el lugar. Sin embargo, la fiscalía remarcó que la visibilidad en ese tramo de la ruta está condicionada por una curva, lo que dificultaría advertir con anticipación esa presencia, y señaló que la maniobra de frenado y detención del vehículo descripta por el imputado no resulta del todo compatible con las características del terreno registradas en la causa.
Fuente:Tribuno

