La nueva caída del peso boliviano frente a los pesos argentinos registrada el 12 de marzo volvió a mover la economía de frontera entre Salta y Bolivia, con un aumento marcado de argentinos que cruzan a Bermejo para comprar más barato. El tipo de cambio refuerza la conveniencia para quienes cobran o ahorran en pesos argentinos y utilizan esa diferencia para hacer rendir el bolsillo del otro lado del límite. El corredor Aguas Blancas–Bermejo se posiciona otra vez como punto clave del intercambio diario.
tipo de cambio entre peso boliviano y pesos argentinos: cuánto rinde hoy cada billete
En el mercado de frontera se observa que el peso boliviano sigue perdiendo valor frente a los pesos argentinos, lo que sostiene la tendencia a favor de quienes pagan con moneda argentina. De acuerdo con la cotización vigente en la zona, por cada peso argentino se obtienen entre 0,0064 y 0,0066 pesos bolivianos, según se trate de compra o venta en las casas de cambio informales.
Traducido a montos cotidianos, quienes cambian $1.000 en pesos argentinos reciben entre 6,40 y 6,60 bolivianos. Esta brecha no es brusca, pero sí constante, ya que durante todo marzo se viene registrando una depreciación moderada y sostenida del peso boliviano en relación con la moneda argentina, lo que consolida la sensación de “mayor poder de compra” del lado boliviano.
Este comportamiento cambiario tiene un impacto directo en la economía diaria de las familias del norte salteño, que comparan precios y calculan cuánto rinde el dinero al cruzar la frontera. Mientras el peso boliviano muestra una caída gradual en su poder de compra frente a los pesos argentinos, se mantiene el incentivo para trasladarse y aprovechar esa diferencia en bienes de consumo masivo.
Además del dato puntual del tipo de cambio, operadores y comerciantes de la zona remarcan que la continuidad de esta relación entre peso boliviano y pesos argentinos viene marcando la dinámica del comercio transfronterizo durante marzo, con más consultas por cotizaciones y mayor circulación de efectivo argentino en los locales de Bermejo.
reapertura de chalanas en aguas blancas y fuerte movimiento de compradores
El repunte del flujo de personas no se explica solo por la caída del peso boliviano; también influyó de manera decisiva la normalización del cruce en Aguas Blancas. Tras el descenso del caudal del río Bermejo se habilitó nuevamente el paso por chalanas, que había estado restringido por la crecida de los días previos, y eso liberó la demanda contenida de compradores.
Con el servicio de chalanas funcionando con normalidad, se observó una fuerte afluencia de salteños y residentes del norte argentino que se dirigen hacia Bermejo. La combinación de mejor accesibilidad y un peso boliviano más barato frente a los pesos argentinos generó un incremento visible en la circulación diaria, sobre todo en horarios pico de la mañana y el mediodía.
En los comercios del lado boliviano señalan que la mayor demanda se concentra en indumentaria de abrigo, calzado y mercadería en general. Son rubros donde los precios, medidos en pesos argentinos, siguen resultando más convenientes que en muchas localidades de Salta, por lo que el cruce se vuelve una estrategia habitual para familias y pequeños revendedores.
impacto en el consumo regional y perfil de los compradores
De acuerdo con lo que describen en la zona de frontera, la mayoría de quienes aprovechan la caída del peso boliviano son residentes del norte argentino, con fuerte presencia de salteños que viven cerca del corredor Aguas Blancas–Bermejo. Muchos organizan viajes cortos en el día, cruzan, compran lo necesario y regresan con mercadería destinada al consumo propio o a reventa en pequeña escala.
La dinámica de consumo refleja cómo la relación entre peso boliviano y pesos argentinos condiciona decisiones cotidianas: cuando la moneda boliviana muestra una nueva caída frente al peso argentino, la frontera se llena de compradores y el movimiento comercial se intensifica del lado boliviano, acompañado por un flujo constante de chalanas sobre el río Bermejo.

