Retiran caballos sueltos en Cerrillos y reabren debate sobre seguridad vial

Cinco caballos que circulaban sin control por calles de Villa Los Álamos, en Cerrillos, fueron retirados por la Policía de Salta y llevados a la base de Caballería, en un procedimiento que volvió a poner sobre la mesa la discusión por la seguridad vial y la responsabilidad de los dueños de animales en el Valle de Lerma, bajo el amparo de la Ley Provincial 8495.

Un operativo policial en Villa Los Álamos, Cerrillos, terminó con el retiro de cinco caballos que se encontraban sueltos en la vía pública, sin presencia de sus propietarios ni supervisión alguna. El procedimiento se desarrolló en el área urbana de este municipio del Valle de Lerma y concluyó con el traslado de los animales a la base de la Sección Caballería, donde quedaron bajo resguardo. La intervención reactivó el debate sobre cómo se regula la circulación de caballos y otros animales en zonas pobladas de la región.

De acuerdo con lo informado por fuentes de seguridad, los efectivos de Caballería detectaron a los caballos mientras deambulaban por distintas arterias del barrio, situación que podía representar un riesgo tanto para automovilistas como para peatones. Por este motivo resolvieron aplicar el procedimiento preventivo previsto en la normativa provincial, que incluye el secuestro de los animales y su alojamiento en instalaciones oficiales hasta que se identifique a sus dueños.

En la causa tomó intervención la Fiscalía Penal de Cerrillos, que quedó a cargo de las actuaciones judiciales y administrativas. Desde esa dependencia se avanzará en la identificación de los propietarios, la notificación formal y la eventual aplicación de medidas previstas en la Ley Provincial 8495, que regula la presencia de caballos y otros animales sueltos en la vía pública en todo el territorio salteño.

Caballos sueltos y siniestros viales en el valle de Lerma

El episodio registrado con estos caballos en Cerrillos no es aislado dentro del Valle de Lerma, donde vecinos de Rosario de Lerma, Campo Quijano, La Merced y otras localidades vienen marcando la preocupación por la presencia de animales en calles, rutas y banquinas. Los antecedentes de siniestros viales graves vinculados a caballos y ganado mayor son uno de los puntos que más alarma generan en la región, en una zona con fuerte tránsito entre áreas productivas y centros urbanos.

En distintas trazas que atraviesan el Valle de Lerma, como accesos a Cerrillos o caminos que conectan con Rosario de Lerma y Chicoana, la aparición de caballos sueltos ha sido señalada como un factor de riesgo, sobre todo en horarios nocturnos o en sectores con poca iluminación. Las fuerzas de seguridad vienen realizando procedimientos similares, con el secuestro de animales y su traslado a dependencias policiales especializadas.

Este tipo de intervenciones se encuadra en una política preventiva que apunta a sacar a los caballos y otros animales de la calzada antes de que se produzcan choques u otros incidentes. En el caso puntual de Villa Los Álamos, el retiro de los cinco equinos se realizó sin que se registraran accidentes, pero con la advertencia de que el cuadro podía derivar en un hecho grave si no se actuaba a tiempo.

Ley provincial 8495: sanciones y obligaciones para los dueños de caballos

La actuación policial y judicial en Cerrillos se apoya en la Ley Provincial 8495, que fijó un esquema de sanciones más duro para quienes dejen caballos o demás animales sueltos en la vía pública. La norma establece multas económicas de alto monto, cargos por manutención, posibles medidas de arresto o trabajo comunitario y la opción de comiso y subasta de los ejemplares en determinados casos. Todo está pensado para desalentar conductas que pongan en riesgo a terceros.

Uno de los ejes de la ley es el aspecto económico. El régimen sancionatorio prevé una multa mínima elevada por cada animal suelto, que aumenta cuando se trata de ganado mayor como caballos o vacunos. Según la actualización de julio de 2025, los valores partieron desde $420.000 por animal, a lo que se suman los costos diarios de alimentación y cuidado mientras el ejemplar permanece retenido bajo custodia oficial.

Además, la legislación contempla que, ante situaciones agravadas —como la reincidencia del dueño o la existencia de daños generados por los animales—, se puede aplicar arresto de entre 30 y 60 días, o bien imponer tareas comunitarias como alternativa. Estas previsiones se agregan al impacto económico de las multas y de la manutención de los caballos mientras están secuestrados.

Plazos para retirar los caballos y riesgo de comiso

La Ley 8495 fija reglas claras para los propietarios una vez notificados del secuestro de sus caballos. El texto establece que cuentan con un plazo de cinco días hábiles para concurrir a la dependencia policial, acreditar la titularidad, abonar la multa y pagar los gastos de manutención generados durante el período de retención. Si el dueño no cumple con estos pasos, se habilita el comiso del animal.

En caso de que el propietario no se presente dentro del plazo señalado, la normativa permite que se inicie el procedimiento de decomiso y posterior venta mediante subasta pública. Esta instancia solo se concreta después de cumplir con todos los requisitos administrativos y notificaciones correspondientes, pero funciona como una herramienta para evitar que los caballos permanezcan indefinidamente bajo custodia del Estado.

El régimen también indica que, por cada día de permanencia del animal en la dependencia, se computan dos días de multa, lo que incrementa el costo final si el retiro se demora. Por eso, en operativos como el de Cerrillos, se advierte a los dueños sobre la importancia de presentarse en tiempo y forma para minimizar el impacto económico.

Convivencia entre zonas rurales y urbanas en el valle de Lerma

La aplicación de la Ley Provincial 8495 en Cerrillos y en otras localidades del Valle de Lerma se vincula con la necesidad de ordenar la convivencia entre áreas rurales, dedicadas a la producción agropecuaria, y barrios en crecimiento. La norma impulsa el cercado adecuado de predios, el control permanente de los caballos y el cumplimiento de medidas de contención para evitar que ingresen a calles y rutas, donde pueden producirse choques o derrapes.

En esta región, donde la identidad productiva y la tradición vinculada al trabajo con caballos forman parte del orgullo regional, la legislación busca compatibilizar esa realidad con la seguridad vial. Por ello se promueve que los propietarios aseguren sus alambrados, reparen portones y mantengan rutinas de revisión constante de sus animales. Asimismo, se incentiva el uso de los canales habilitados para denunciar la presencia de caballos sueltos, de modo que personal policial pueda intervenir y retirarlos de la calzada.

El procedimiento concretado en Villa Los Álamos se inscribe en este marco normativo y se suma a otras acciones desarrolladas en municipios del Valle de Lerma para retirar caballos y otros animales de la vía pública y aplicar el esquema de sanciones previsto en la Ley Provincial 8495.