Un grave episodio de acoso sexual en un colectivo de la línea 5B, interno 5110 de SAETA, quedó bajo investigación luego de la denuncia de la familia de una joven salteña que viajaba hacia su casa en la zona sur de la ciudad. Según el relato presentado ante la policía, un hombre se habría masturbado frente a la pasajera durante el recorrido nocturno y luego escapó cuando el chofer abrió las puertas en el área de Nova Vila. Ahora se buscan testigos y registros de cámaras para lograr identificar al sospechoso.
Buscan testigos del acoso sexual en el interno 5110 de la línea 5b
De acuerdo con la denuncia policial, el hecho de acoso sexual ocurrió durante la madrugada, dentro de una unidad de la línea 5B que circulaba por la zona sur. En ese trayecto, un hombre subió al colectivo y eligió sentarse al lado de una joven que volvía a su domicilio.
La madre de la víctima detalló que, una vez ubicado junto a la chica, el pasajero comenzó a realizar actos de exhibicionismo y a masturbarse, todo esto en el asiento contiguo y mientras la unidad seguía en movimiento. La situación dejó a la joven en estado de shock, según contó su familia.
Frente a lo que estaba pasando, la muchacha se levantó y se acercó hasta la cabina para pedir auxilio al chofer. El pedido de ayuda fue realizado en pleno viaje, en medio del recorrido habitual del interno 5110.
Descripción del sospechoso y maniobra del chofer tras el acoso sexual
La persona acusada por acoso sexual fue descripta como un hombre que llevaba puesto un short naranja, zapatillas negras y un bolsito negro. Ese fue el aspecto que la joven alcanzó a registrar durante el viaje y que la familia aportó a la denuncia.
Según la versión de los familiares, luego de escuchar el reclamo de la pasajera, el conductor frenó el colectivo y abrió las puertas en la zona de Nova Vila. En ese momento, el sospechoso descendió de la unidad y se alejó del lugar a pie.
La familia sostiene que el hombre se bajó sin ser identificado y que no se habría realizado en ese instante una comunicación inmediata a la policía, lo que, a su entender, significó un incumplimiento de los protocolos de seguridad previstos para el transporte público.
Llamado a pasajeros, vecinos y comercios para aportar datos
La denuncia por el episodio ya fue asentada en sede policial y quedó en manos de las autoridades competentes. Paralelamente, los familiares de la joven iniciaron por su cuenta un pedido público para ubicar a quienes viajaban en ese mismo colectivo de la línea 5B.
Solicitan especialmente que cualquier pasajero que haya presenciado parte del hecho o que pueda aportar algún detalle del sospechoso se acerque a declarar, con el objetivo de avanzar en la identificación del hombre señalado por la víctima.
También pidieron colaboración a residentes y comerciantes de la zona de Nova Vila que cuenten con domos o cámaras apuntando hacia la calle. El objetivo es determinar si algún dispositivo grabó la bajada del sujeto del interno 5110 o su posterior recorrido al alejarse del colectivo.
“Mi hija está devastada, no deja de llorar. La impotencia de saber que quien debía cuidarla le abrió la puerta al agresor es insoportable”, expresó la madre de la víctima al realizar su pedido de ayuda pública.

