Bullrich, el café y Cristina: una frase que reavivó el cruce con Máximo Kirchner

La senadora de La Libertad Avanza diferenció una charla personal de cualquier coincidencia política con el kirchnerismo.

Patricia Bullrich, senadora nacional de La Libertad Avanza, afirmó que podría compartir un café con Cristina Fernández de Kirchner, aunque dejó afuera de esa posibilidad al diputado Máximo Kirchner. La declaración surgió durante una entrevista y provocó una respuesta breve del dirigente de La Cámpora: “Yo tomo té”. Bullrich explicó que su diferencia no responde a un plano personal, sino a la falta de coincidencias ideológicas con Máximo Kirchner, mientras mantiene sus diferencias políticas con Cristina y el kirchnerismo.

La frase volvió a poner en escena el vínculo entre el oficialismo de Javier Milei y los sectores opositores, en un momento en que el Senado requiere conversaciones entre bloques para tratar iniciativas. La legisladora participa de esos contactos parlamentarios, aunque aclaró que una eventual charla con la expresidenta no supone ningún entendimiento entre La Libertad Avanza y el peronismo.

Bullrich distinguió el diálogo personal de las coincidencias políticas

La exministra de Seguridad planteó una diferencia concreta al hablar de los principales referentes del kirchnerismo. “Me tomaría un café con Cristina, pero no con Máximo”, sostuvo al ser consultada sobre dirigentes de la oposición.

Según explicó, su rechazo a un encuentro con el diputado nacional no se debe a una cuestión personal. Bullrich señaló que identifica a Máximo Kirchner con una línea ideológica con la que no encuentra puntos de acuerdo.

En cambio, sostuvo que podría conversar con Cristina Fernández de Kirchner pese a la extensa disputa política que mantuvo con la expresidenta. La senadora no anunció una reunión, tampoco señaló que existiera una invitación ni anticipó un acuerdo entre ambos espacios.

La respuesta de Máximo Kirchner fue breve y sin mayores definiciones

Consultado por los dichos de Bullrich, el diputado nacional eligió una contestación corta y de tono irónico: “Yo tomo té”. Máximo Kirchner no amplió su postura ni respondió a las diferencias ideológicas mencionadas por la legisladora.

La respuesta trasladó el intercambio a un nuevo capítulo de cruces públicos entre figuras de La Libertad Avanza y del kirchnerismo. Sin embargo, el episodio no incluyó anuncios legislativos, reuniones previstas ni cambios en las posiciones partidarias.

El Senado obliga al oficialismo a buscar acuerdos con otros bloques

Bullrich ocupa una banca en la Cámara alta y forma parte de las conversaciones que el oficialismo mantiene con distintos sectores parlamentarios. La Libertad Avanza no cuenta con mayoría propia en el Senado, por lo que necesita respaldos de otras fuerzas para avanzar con los proyectos impulsados por el Gobierno nacional.

Esos contactos incluyen intercambios con dirigentes que no integran el oficialismo, aunque las conversaciones legislativas no necesariamente implican coincidencias de fondo. En ese marco, Bullrich remarcó la diferencia entre dialogar con una adversaria política y compartir una misma mirada sobre temas partidarios o ideológicos.

Cristina Fernández de Kirchner conserva influencia en una parte importante del peronismo, mientras que Máximo Kirchner mantiene peso dentro de La Cámpora y participa de las discusiones internas del espacio opositor. Bullrich, por su parte, continúa alineada con el Gobierno de Milei mientras interviene en las negociaciones parlamentarias.

El cruce quedó resumido en la frase inicial de la senadora y en la respuesta del diputado: “Yo tomo té”.