jueves, mayo 14, 2026

Crecen las denuncias por bombardeos en Israel y Líbano con cientos de heridos

El Ejército de Israel confirmó un ataque aéreo masivo de diez minutos contra más de 100 blancos de Hezbollah en distintas zonas de Líbano.

Una ofensiva aérea de Israel con intensos bombardeos sobre varias zonas de Líbano dejó al menos 182 muertos y más de 800 heridos, según informó el Ministerio de Salud libanés. La operación, confirmada por el Ejército de Israel, se concentró en objetivos vinculados a Hezbollah y se realizó en un lapso de alrededor de diez minutos en plena escalada de la guerra entre Israel y ese grupo armado. Autoridades militares describieron el ataque como el mayor golpe reciente contra la infraestructura de Hezbollah en territorio libanés.

De acuerdo con los reportes oficiales difundidos por la cartera sanitaria libanesa, el balance de víctimas corresponde a ataques efectuados el miércoles en distintos puntos del país. Las cifras convierten esa jornada en la de mayor cantidad de fallecidos desde que comenzó el actual conflicto entre Israel y Hezbollah, según la misma fuente.

Los números de muertos y heridos podrían modificarse con el paso de las horas, ya que continúan las tareas de búsqueda y rescate en zonas donde se registraron derrumbes de edificios y daños severos en áreas residenciales.

bombardeos concentrados en más de 100 objetivos militares

El Ejército de Defensa de Israel informó que la operación se diseñó como un ataque coordinado de aproximadamente diez minutos, durante el cual se ejecutaron bombardeos simultáneos sobre más de 100 blancos considerados parte de la estructura de Hezbollah. Los puntos atacados se localizaron en Beirut, en el valle de la Becá y en el sur de Líbano, tres áreas donde el grupo mantiene presencia desde hace años.

Según el comunicado israelí, la ofensiva forma parte de la operación denominada “Rugido del León” y fue presentada como el golpe más fuerte contra la infraestructura de Hezbollah desde el inicio de esa campaña. Las fuerzas israelíes precisaron que se usaron distintos tipos de munición aire‑tierra dirigidos a objetivos ya delimitados con anterioridad.

Entre los blancos señalados por Israel se incluyeron centros de inteligencia, cuarteles generales y puestos de mando y control, desde donde, según el comunicado, se coordinan ataques contra soldados israelíes y contra población civil en territorio de Israel. También se mencionaron sitios destinados a sistemas de fuego y estructuras ligadas a capacidades marítimas atribuidas a la milicia apoyada por Irán.

Las Fuerzas de Defensa de Israel remarcaron, además, que muchos de esos puntos estaban vinculados a intentos de lanzamiento de misiles hacia posiciones israelíes. Las autoridades militares sostuvieron que se trató de objetivos evaluados previamente como esenciales para la capacidad operativa del grupo.

israel apunta a fuerzas de elite de hezbollah y habla de “inteligencia precisa”

Dentro del listado de instalaciones atacadas, Israel destacó complejos identificados con la llamada “Fuerza Radwan” y con la Unidad Aérea 127, consideradas por su aparato de defensa como unidades de elite dentro de la estructura de Hezbollah. Según la versión oficial, la ofensiva estuvo dirigida a comandos específicos y a la infraestructura militar que respalda sus operaciones en distintos frentes.

El ejército israelí explicó que el operativo fue preparado durante semanas con participación de los departamentos de Operaciones, Inteligencia, la Fuerza Aérea y el Comando Norte. En el comunicado se aseguró que la planificación se basó en lo que describieron como “inteligencia precisa”, aunque no se difundieron detalles adicionales sobre las fuentes de esa información.

El objetivo declarado por las fuerzas israelíes fue “profundizar el daño a la capacidad operativa de los terroristas de Hezbollah”. En esa línea, remarcaron que se buscó afectar la red de mando y los sistemas que permiten al grupo coordinar ataques con proyectiles y otras acciones militares en la frontera y más allá de ella.

De acuerdo con la versión difundida por Israel, el ataque aéreo del miércoles se inscribe en una serie de acciones dirigidas a debilitar el arsenal y la infraestructura militar de la organización, en un contexto de enfrentamientos casi diarios en la zona limítrofe entre ambos países.

ataques en zonas pobladas y acusaciones cruzadas por el uso de civiles

Las autoridades militares israelíes reconocieron que una parte importante de las infraestructuras alcanzadas por los bombardeos en Líbano se encuentra en áreas densamente habitadas. En su mensaje oficial, Israel acusó a Hezbollah de usar a la población civil como “escudo humano” para esconder centros de operaciones, depósitos y sistemas de lanzamiento de proyectiles.

El comunicado señaló que, antes de lanzar los ataques, se aplicaron medidas para intentar reducir el impacto en personas que no participan de las hostilidades. Sin embargo, no se detalló qué tipo de advertencias o mecanismos se utilizaron ni en qué zonas se habrían implementado.

En paralelo, Israel volvió a cuestionar el rol de Hezbollah dentro de Líbano y afirmó que el grupo se incorporó al actual conflicto “bajo el amparo del régimen iraní”. Según la postura israelí, esa decisión sería perjudicial para el Estado libanés y para sus habitantes, en un escenario ya marcado por una fuerte crisis económica y social.

Las fuerzas israelíes llamaron a la población y a las autoridades libanesas a rechazar la presencia de la organización en áreas civiles y sus intentos de ampliar su arsenal. No hubo, hasta el momento del comunicado, datos adicionales sobre eventuales respuestas militares de Hezbollah a este ataque en particular.

la ofensiva se enmarca en la operación “rugido del león”

La acción aérea confirmada el miércoles fue presentada por el Ejército de Israel como parte de la operación “Rugido del León”, enfocada en golpear la infraestructura de Hezbollah en diferentes puntos de Líbano. En ese contexto, el comando militar israelí remarcó que continuará actuando contra la organización y que no permitirá ataques contra ciudadanos de Israel.

En esta ofensiva se reiteró la selección de blancos como centros de inteligencia, instalaciones para lanzamiento de proyectiles y sedes de mando ubicados en distintos sectores del país vecino. Al cierre del comunicado, el Ejército de Israel ratificó que las operaciones seguirán orientadas a neutralizar lo que considera amenazas directas contra su territorio.