Bolivia atraviesa días de fuerte tensión por los bloqueos en rutas clave, que ya provocan escasez de alimentos, combustible y oxígeno medicinal en distintos puntos del país. En ese escenario, el ministro de Trabajo, Empleo y Previsión Social, Edgar Morales, presentó su renuncia y dejó su cargo en medio del conflicto. La salida del funcionario se conoció mientras siguen las protestas, que llevan más de tres semanas, con cerca de 40 puntos de corte reportados sobre todo en accesos estratégicos hacia La Paz y El Alto.
La crisis combina problemas de abastecimiento, presión política y cambios dentro del gabinete nacional. Según lo informado por reportes oficiales y medios bolivianos, los cortes comenzaron por reclamos sectoriales, aunque después sumaron pedidos de carácter político, entre ellos la renuncia del presidente Rodrigo Paz. A la vez, el Gobierno anunció la creación de un Consejo Económico y Social para intentar abrir una negociación con los sectores movilizados y destrabar la situación.
La renuncia del ministro se conoció mientras Bolivia enfrenta escaseo y bloqueos
Edgar Morales dejó el Ministerio de Trabajo, Empleo y Previsión Social en un momento marcado por la parálisis de rutas y por el impacto que eso ya tiene sobre la vida cotidiana de la población. Al comunicar su salida, afirmó: “Pongo mi cargo a disposición. Quiero pacificar mi país. El presidente sabrá a quién nombrar en mi lugar”.
Tras la renuncia, el Gobierno designó a Williams Bascopé Laruta como nuevo titular de esa cartera. Se trata de un abogado constitucionalista y analista político, que asumió en medio de un escenario complejo, con dificultades crecientes para garantizar el abastecimiento en varias ciudades bolivianas.
Durante el acto de asunción, el nuevo funcionario se refirió al contexto actual y señaló: “Son momentos difíciles, pero los podemos superar, porque el país es grande, porque el país se llama Bolivia”. El cambio de ministro ocurrió mientras continúan los reclamos y no se resolvió el conflicto en las rutas.
Los cortes de ruta profundizan la escasez en Bolivia y complican el abastecimiento
De acuerdo con la información difundida, los bloqueos ya superan las tres semanas y se concentran en corredores estratégicos, en especial en zonas de acceso a La Paz y El Alto. Esa interrupción del tránsito limita la circulación de camiones y dificulta la llegada de productos básicos.
Como consecuencia, se registraron aumentos en los precios de los alimentos, faltantes de mercadería esencial y extensas filas para cargar combustible. Además, hubo reportes de hospitales que advirtieron problemas vinculados a la provisión de oxígeno medicinal, un insumo sensible para la atención sanitaria.
En distintas ciudades, vecinos también reportaron complicaciones para conseguir bienes necesarios para el día a día. Por eso, el corte de rutas pasó a ser uno de los principales focos de presión sobre la economía doméstica y sobre el funcionamiento de servicios básicos.
El Gobierno busca una negociación mientras sigue el pedido de renuncia al presidente
El Ejecutivo boliviano anunció la conformación de un Consejo Económico y Social con la intención de abrir una instancia de diálogo con los sectores movilizados. Según se informó, la convocatoria estará dirigida a “todos los sectores” excepto a quienes promuevan violencia.
En paralelo, Rodrigo Paz aseguró que intentará mantener canales de conversación con distintos actores sociales. El mandatario sostuvo: “Esta es una Bolivia diversa” y, además, descartó dejar el cargo. “Estaré cinco años para reordenar el país”, lanzó.
Mientras tanto, la administración nacional intenta evitar que la continuidad de los bloqueos agrave aún más la crisis económica y siga afectando el suministro de productos esenciales. Hasta el momento, los cortes continúan y el nuevo ministro ya asumió sus funciones.

