jueves, junio 18, 2026

Polémica boda en Cafayate reaviva debate por trabajo y uso de la Quebrada

La Justicia investiga si la boda en Cafayate usó un permiso trucho mientras la novia defiende el impacto economico y el trabajo generado por el evento.

Una boda de alto perfil en Cafayate, realizada en plena Quebrada de las Conchas, terminó en el centro de una investigación judicial por un presunto permiso trucho y abrió una fuerte discusión sobre el impacto ambiental y el trabajo que generó el evento. La fiscalía busca determinar quién autorizó la fiesta y con qué documentación, mientras la novia salió a hablar para despegarse de las irregularidades y remarcar que la celebración, según su postura, dejó ingresos y empleo para vecinos de la zona.

El casamiento, conocido como “Cafayate Fantasy”, se llevó adelante en una zona protegida de alto valor paisajístico, lo que encendió alarmas entre autoridades y ambientalistas. El permiso que se presentó para justificar la boda en la Quebrada de las Conchas es ahora el núcleo del expediente judicial y de las discusiones en la localidad vallista.

En paralelo al avance del caso, el tema se instaló con fuerza en redes sociales, donde circulan fotos y videos de la fiesta y se multiplican las opiniones cruzadas entre quienes cuestionan el uso del área natural y quienes destacan el movimiento económico que generó la boda en Cafayate.

investigacion por el permiso y dudas sobre la boda en la quebrada

La causa quedó a cargo de la fiscal Sandra Rojas, quien intenta precisar si la boda en Cafayate se realizó amparada en un permiso auténtico o si se utilizó documentación adulterada para ocupar el sector de la Quebrada de las Conchas. El punto central de la investigación es el presunto permiso apocrifo que se habría usado para habilitar la fiesta, un documento que hoy está bajo la lupa pericial.

De acuerdo a lo que trascendió desde el expediente, el papel presentado por los organizadores no tendría número de expediente, carecería de sello oficial y la firma incorporada figuraría como “pegada” de forma digital. Esos elementos alimentan las sospechas sobre la validez del permiso y abrieron la puerta a la hipótesis de maniobras ilegales para montar el casamiento en esa zona protegida.

El secretario de Turismo y Ambiente, Alejandro Aldazábal, fue mencionado en la polémica porque su firma aparece en el documento cuestionado. Sin embargo, el funcionario sostuvo que jamás firmó ese escrito y que no reconoce como propio lo que figura en la presunta autorización, sumando así más interrogantes a la trama administrativa que rodea la boda en Cafayate.

Mientras tanto, desde ámbitos provinciales y municipales se insistió en que el evento nunca contó con una habilitación válida para llevarse a cabo en ese sector de la Quebrada de las Conchas. En esos espacios se habló abiertamente de la utilización de un documento falso para intentar justificar la realización de la fiesta.

fiesta “cafayate fantasy”, impacto ambiental y discusion por el trabajo local

El casamiento, promocionado como “Cafayate Fantasy”, se extendió durante cuatro días y tuvo su momento central en el paraje La Punilla. En ese lugar se montaron estructuras de gran porte: cabinas para DJ, sistema de luces, pista de baile y distintos equipos en medio del paisaje rojizo característico de la Quebrada de las Conchas. Las imagenes de la boda circularon rapido en redes y encendieron el debate sobre hasta donde se puede usar un area protegida para eventos privados.

Referentes del municipio advirtieron que fiestas de este tipo pueden generar ruidos intensos, movimientos constantes de personas y vehículos y otras alteraciones que terminan afectando a la fauna local. También remarcaron que el tránsito de tanta gente y el peso de las estructuras pueden acelerar la erosión de las formaciones rocosas, lo que complica la conservación de ese sector de Cafayate.

Esas advertencias ambientales se sumaron a los cuestionamientos previos que ya existían por el simple hecho de haber montado una boda en una zona protegida. Según plantearon desde el municipio, el impacto en la Quebrada de las Conchas puede ser complejo de revertir si no se respetan las restricciones establecidas para ese tipo de espacios naturales.

Al mismo tiempo, la discusión tomó otro tinte cuando se empezó a hablar del efecto económico del evento. Comerciantes y prestadores turísticos de Cafayate, según relató la propia novia, habrían sido contratados para diferentes tareas vinculadas a la boda, lo que abrió otro eje: el de la generación de trabajo local frente al posible daño ambiental.

la postura de la novia y las cifras sobre el trabajo generado

En medio del revuelo, la novia, Nicole Pocovi, que se casó con Federico Maran en Cafayate, decidió dar su versión de los hechos. “Estoy intentando que pase todo esto. Realmente es agotador”, afirmó al referirse a la repercusión nacional que tomó la boda en la Quebrada de las Conchas y la presión mediática que se generó alrededor del evento.

Pocovi se despegó de cualquier maniobra administrativa irregular y apuntó a la responsable del predio donde se desarrolló la fiesta. Según detalló, “el permiso que otorga la Secretaría de Medio Ambiente es responsabilidad de la propietaria, quien aseguró haberlo tramitado y quien fue denunciada por presuntamente haber presentado documentación falsa”. La novia remarcó que, en su rol, ella y su pareja solo contrataron el lugar y los servicios: “Somos clientes. De eso se encargan los propietarios”.

Frente a las críticas por el impacto ambiental, la joven defendió cómo se llevó adelante la celebración. Sostuvo que la boda ocurrió dentro de “una propiedad privada, con supervisión de guardaparques de la Secretaría de Medio Ambiente, quienes corroboraron que el predio quedó en las mismas condiciones”. De esa manera, buscó restar gravedad a los señalamientos sobre daños en la Quebrada de las Conchas.

Además, Pocovi hizo hincapié en el movimiento económico que, desde su punto de vista, dejó la boda en Cafayate. Indicó que el evento “generó trabajo para unas 100 personas de manera directa, además de movimiento en hoteles y restaurantes”. Con esa referencia a empleos y servicios contratados, la novia se apoyó en el impacto positivo en la economía local para defender la organización del casamiento en la zona vallista.

Fuente:Que Pasa Salta