Boca regresó a la Copa Libertadores después de dos años y arrancó con el pie derecho: le ganó a Universidad Católica en Santiago de Chile en el cierre de la primera fecha del grupo D, en la noche del 7 de abril de 2026 a las 21.30. El equipo dirigido por Claudio Ubeda, que venía de vencer a Talleres por el Torneo Apertura, apostó por una formación con varias caras repetidas y se llevó un triunfo importante para su objetivo internacional. La televisación del debut de Boca estuvo a cargo de Telefé y DSports, además de una cobertura especial por streaming.
El regreso xeneize al máximo certamen continental se dio en una edición que el club tiene marcada como prioridad, tanto en lo deportivo como en lo institucional, ya que no levanta la Copa desde 2007, cuando su actual presidente, Juan Román Riquelme, era la figura del equipo dentro de la cancha. En su vuelta a la Copa Libertadores, Boca mostró orden, una base que se sostiene partido a partido y una apuesta por futbolistas que vienen acumulando muchos minutos.
La victoria en Chile se sumó al 1 a 0 logrado días antes ante Talleres en Córdoba, resultado que había dejado conforme al cuerpo técnico y al plantel. Con ese envión, Boca encaró su debut copero con confianza y con la intención de acomodarse rápido en la tabla del grupo D de la Copa Libertadores, sabiendo que el calendario de abril y mayo estará cargado de partidos decisivos.
Boca en la copa libertadores: once con base repetida y rotacion medida
Para el estreno de Boca en la Copa Libertadores, Claudio Ubeda volvió a mover algunas fichas, pero mantuvo una estructura reconocible. El técnico eligió a Leandro Brey como arquero titular en lugar de Agustín Marchesín, una señal clara de la competencia interna que se da bajo los tres palos. Detrás, rearmó la línea de cuatro con los que considera sus defensores principales: Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco.
Di Lollo, Costa y Blanco ya venían de jugar todos los minutos oficiales de Boca en lo que va del año y volvieron a decir presente desde el arranque, también en el debut en la Copa Libertadores frente a Universidad Católica. Esta continuidad los convierte en la columna vertebral de un equipo que intenta no resentirse pese a la rotación obligada por la seguidilla de competencias.
En el mediocampo, Leandro Paredes recuperó su lugar como titular y compartió la mitad de la cancha con Santiago Ascacíbar y Milton Delgado, en un trío pensado para darle equilibrio y salida limpia al equipo. Más adelantado se paró Tomás Aranda, uno de los juveniles que más viene destacándose, con libertad para soltarse y conectarse con los delanteros. Ubeda volvió a apostar por la dupla ofensiva integrada por Miguel Merentiel y Adam Bareiro, a quienes definió como una sociedad difícil de tocar en esta parte del año por lo que aportan en ataque.
Con estas decisiones, Boca formó en Santiago con Brey; Weigandt, Di Lollo, Ayrton Costa, Blanco; Ascacíbar, Paredes, Delgado, Aranda; Merentiel y Bareiro. El propio entrenador había avisado que la sucesión de partidos entre el Torneo Apertura y la Copa Libertadores lo obligaría a seguir rotando nombres, aunque sin desarmar la base. Además, adelantó que esa política se notará aún más en el próximo compromiso por el torneo local frente a Independiente, en la Bombonera, donde se espera que aparezcan variantes para cuidar piernas antes del cruce con Barcelona de Ecuador por la segunda fecha de la fase de grupos.
Mientras Boca sumaba sus primeros puntos en la Copa Libertadores, también empezaba a mirar de reojo el resto del calendario internacional. La fase de grupos se jugará en tres semanas de abril y tres de mayo, tras lo cual habrá un parate de siete semanas por la disputa de la Copa del Mundo de Estados Unidos, Canadá y México. Según el formato vigente, los dos primeros de cada grupo pasarán directamente a los octavos de final, previstos entre el 11 y el 18 de agosto, y los terceros irán a un playoff contra los segundos de la Copa Sudamericana, cruces programados del 21 al 30 de julio.
Regreso de zeballos, presencia argentina en catolica y otro debut copero
El primer partido de Boca en la Copa Libertadores llegó con una noticia esperada puertas adentro del vestuario: Exequiel Zeballos volvió a aparecer en la lista de concentrados después de superar un desgarro en el bíceps femoral izquierdo. El atacante ya tenía el alta médica, pero el cuerpo técnico decidió llevarlo de a poco. Por eso no estuvo entre los suplentes en Santiago y quedó establecido que recién después de este viaje se integrará de lleno al grupo, con posibilidades concretas de reaparecer el sábado ante Independiente por el torneo local.
Del lado de Universidad Católica, el choque con Boca también tenía su propia historia. El equipo chileno venía de golear 6 a 1 a Palestino el jueves anterior y retornaba a la Copa Libertadores luego de su última participación en 2022, cuando no logró superar la fase de grupos. Bajo la conducción de Daniel Garnero, se ubicaba tercero en el campeonato chileno, con catorce puntos en ocho fechas, y mostraba un plantel con fuerte presencia argentina.
Entre los nombres más reconocidos en Universidad Católica aparecían Fernando Zuqui, Matías Palavecino, Justo Giani y el goleador Fernando Zampedri, todos argentinos. A ellos se sumaban los experimentados Gary Medel, con pasado en Boca, y Eugenio Mena, ex lateral de Racing. Ese combo le daba al conjunto chileno oficio y jerarquía para enfrentar a un Boca que volvía a competir por la Copa Libertadores con la obligación histórica que supone pelear el título.
El estreno xeneize en el grupo D no fue el único primero paso argentino en la jornada copera. Más temprano, Independiente Rivadavia también tuvo su debut absoluto en la Copa Libertadores. El último campeón de la Copa Argentina, además líder en puntos del Torneo Apertura, recibió a Bolívar de La Paz en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, desde las 19 del 7 de abril de 2026, por el grupo C. Ese encuentro fue transmitido por Fox Sports, en paralelo a la atención que generaba la presentación de Boca a la noche.
Cobertura especial del debut de boca y peso institucional de la copa libertadores
La vuelta de Boca a la Copa Libertadores, bajo la presidencia de Juan Román Riquelme, también tuvo una apuesta fuerte en lo mediático. Pluto TV lanzó una cobertura renovada y presentada como disruptiva para seguir el debut xeneize frente a Universidad Católica, con foco en las plataformas digitales. El servicio de televisión por streaming gratuito (FAST), señalado como uno de los de mayor alcance a nivel mundial, eligió el partido en Santiago de Chile como escenario para estrenar este formato.
La transmisión alternativa fue encabezada por Jero Torres Santoro y Nico Gómez Zurita, de La Secta Deportiva, y se sumó a la televisación tradicional de Telefé y DSports. De esta manera, el regreso de Boca a la Copa Libertadores no solo se vivió en la cancha y en la tabla del grupo D, sino también en una variedad de pantallas que buscó captar al público joven y acostumbrado a consumir fútbol en el celular o la computadora.
Desde la dirigencia boquense se viene marcando que esta edición de la Copa Libertadores tiene un valor especial, ya que la última vez que el club levantó el trofeo fue en 2007. Aquella consagración tuvo a Riquelme como figura dentro del campo de juego; hoy, como presidente, encabeza una etapa en la que la competencia continental volvió a ser ubicada como prioridad máxima a la par del Torneo Apertura.
Con el triunfo en Santiago, Boca empezó su camino en el grupo D sumando tres puntos en condición de visitante, un arranque que le permite encarar con mayor margen el próximo compromiso, cuando reciba a Barcelona de Ecuador en la Bombonera por la segunda fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores.

