Bingo en Chicoana: la Escuela Luis Burela busca sostener su comedor

La cooperadora escolar prepara una actividad abierta a la comunidad para reunir recursos y evitar recortes en las raciones.

La Escuela Luis Burela, en Chicoana, puso en marcha un bingo para reunir fondos y sostener el comedor escolar, un servicio que alcanza todos los días a sus estudiantes. La decisión fue confirmada este jueves 16 de abril por el director Gustavo García, quien explicó que los recursos disponibles no alcanzan para cubrir la demanda actual. En pleno Valle de Lerma, donde la tradición solidaria y la identidad productiva siguen marcando a las comunidades, la institución apeló al apoyo de la gente para evitar una reducción en las raciones de almuerzo y refrigerio.

Según detalló el directivo, la Escuela Luis Burela atiende a 384 alumnos. De ese total, 271 reciben almuerzo y 113 acceden al refrigerio. La actividad del bingo surgió a través de la cooperadora, con el objetivo de sumar dinero para comprar insumos y mantener en funcionamiento un espacio central para muchas familias de Chicoana.

La Escuela Luis Burela de Chicoana recurre a un bingo para sostener una necesidad diaria

El planteo fue directo: sin acciones de recaudación, el comedor no podría seguir de la misma manera. “Estamos organizando un bingo desde la cooperadora para poder sostener el comedor”, afirmó Gustavo García al referirse a la situación que atraviesa la escuela.

En esa línea, explicó que el mayor problema pasa por el financiamiento. Aunque el establecimiento recibe insumos del plan alimentario, el volumen no sería suficiente frente al consumo cotidiano que tiene la comunidad educativa.

“El plan nutricional nos envía menos insumos de los que realmente consumimos. Por eso tenemos que salir a buscar recursos por nuestra cuenta, acercarnos a proveedores y pensar en actividades como este bingo”, sostuvo el director de la Escuela Luis Burela, una institución muy ligada a la vida diaria de Chicoana y del Valle de Lerma.

El comedor asiste a 384 estudiantes y concentra la mayor preocupación de la escuela

La institución informó que el servicio alimentario se reparte entre dos modalidades. Por un lado, 271 chicos reciben almuerzo. Por otro, 113 acceden al refrigerio. Ese esquema se sostiene todos los días y demanda una provisión constante de alimentos.

García remarcó que el comedor no es un complemento menor dentro de la escuela, sino una parte clave del funcionamiento habitual. “Hace años que nuestra escuela tiene comedor y desayuno, pero hoy la realidad económica hace muy difícil sostenerlo. Lo que recibimos no alcanza para cubrir todo lo que necesitamos”, señaló.

Además, advirtió sobre el peso que tiene este punto dentro de la organización escolar. “El comedor hoy es nuestro talón de Aquiles. En este contexto, garantizar una buena ración de comida es fundamental para los chicos”, dijo.

El apoyo comunitario aparece como una salida inmediata en Chicoana

Desde la Escuela Luis Burela señalaron que la respuesta se armó junto a la cooperadora, mientras continúan las gestiones para conseguir mercadería y recursos. El director indicó que, además de recurrir a proveedores, la comunidad educativa viene pensando alternativas concretas para no resentir el servicio.

También destacó el trabajo puertas adentro del establecimiento. “Tenemos un potencial enorme. Los docentes y el personal son unos fenómenos, al igual que nuestros chicos. Trabajamos con nutricionistas y profesionales que nos ayudan a armar menús equilibrados, pero sin recursos suficientes se hace cuesta arriba”, expresó.

Lo que ocurre en la Escuela Luis Burela fue presentado por la institución como una situación que también alcanza a otros establecimientos, donde el comedor ocupa un lugar central y obliga a sumar apoyo solidario para garantizar la alimentación diaria de los alumnos.