Beller reaviva las denuncias de corrupción que alcanzan al Gobierno

La expareja de Fernando Cerimedo podría ser convocada como testigo en la causa Andis, donde se investigan licitaciones de medicamentos.

Nadia Beller, internada en una clínica de Santa Cruz, Bolivia, afirmó que conserva grabaciones de conversaciones con Fernando Cerimedo sobre presuntos hechos de corrupción en el Gobierno de Javier Milei. La abogada sostuvo que los audios están guardados en distintos dispositivos y que los pondrá a disposición de la Justicia argentina si es citada como testigo. Sus dichos volvieron a instalar la discusión por la filtración de audios atribuidos a Diego Spagnuolo y por la investigación judicial conocida como causa Andis.

Según relató Beller desde su internación, las charlas fueron registradas durante la relación que mantuvo con Cerimedo, quien trabajó como consultor político y tuvo vínculos con el espacio libertario. La mujer aseguró que decidió grabarlo por temor a amenazas, malos tratos y una posible campaña en su contra. Cerimedo está detenido en Bolivia, acusado de ser el autor intelectual del ataque a balazos contra su expareja.

La diputada Marcela Pagano pidió que Beller declare ante la Justicia. La decisión sobre una eventual convocatoria corresponde al fiscal Franco Piccardi, que lleva adelante la causa Andis. En ese expediente fueron procesados 18 empresarios y exfuncionarios por asociación ilícita, cohecho, fraude al Estado y negociaciones incompatibles con la función pública.

Las grabaciones que Beller dijo conservar sobre el Gobierno

Beller aseguró que los registros incluyen conversaciones extensas en las que Cerimedo habría hablado de presuntas irregularidades dentro del Gobierno. “Duran más de una hora y las tengo guardadas en distintos dispositivos”, señaló al referirse al material que, según dijo, podría aportar si recibe una citación formal de los tribunales argentinos.

De acuerdo con su testimonio, Cerimedo le habría transmitido información sobre el funcionamiento interno de la administración libertaria. Beller sostuvo que el exconsultor describía al Gobierno de Milei como “una olla a presión, plagada de corrupción”. La mujer también afirmó que Karina Milei era mencionada en esas conversaciones como una figura central.

“De Karina Milei, que era la cabeza de todo”, relató Beller al explicar cómo, según su versión, Cerimedo se refería a la secretaria general de la Presidencia. Esos dichos forman parte de declaraciones públicas de la abogada y no constituyen, por sí mismos, una determinación judicial sobre responsabilidades.

La internada dijo que comenzó a registrar algunas charlas cuando la relación con Cerimedo se deterioró. Según explicó, temía que pudiera ser blanco de acusaciones o maniobras de desprestigio. También lo acusó de violencia de género y sostuvo que las grabaciones fueron una forma de resguardo ante situaciones que consideraba amenazantes.

“Por eso lo grabé, porque cuando empezamos a pelear y él me amenazaba y maltrataba, sentía que debía resguardarme”, expresó Beller. Aseguró que los audios quedaron almacenados en más de un dispositivo y que algunos superan una hora de duración.

Las referencias a Milei, Caputo y el espacio libertario

Beller afirmó que Cerimedo hablaba de conflictos políticos y de una posible crisis dentro del oficialismo. En su relato, sostuvo que el consultor manifestaba preocupación por la continuidad del Gobierno y cuestionaba decisiones vinculadas con la represión y con normas impulsadas durante la gestión de Javier Milei.

“Él decía que temía que el Gobierno se pudiera caer. También que veía muchas cosas mal, como la represión, y algunas leyes que sacaba Milei”, relató Beller. Además, dijo que Cerimedo mantenía diferencias con socios en Argentina y que nombraba con frecuencia a “Santi”, en referencia a Caputo.

“Pero también llegué a escuchar cómo se peleaba con sus socios de Argentina, especialmente con Santi (por Caputo), al que nombraba todo el tiempo”, contó. Beller consideró que la difusión de los audios atribuidos a Spagnuolo pudo haberse producido en un momento de ruptura entre Cerimedo y personas de su entorno político.

La causa Andis y la disputa por el origen de los audios

La posible declaración de Beller aparece mientras la Justicia analiza documentación, teléfonos y licitaciones vinculadas con la causa Andis. La investigación principal, a cargo de Piccardi, reunió información de celulares pertenecientes a Miguel Ángel Calvete y Pablo Atachabaian, entre otros procesados, además de documentos secuestrados en allanamientos realizados en el organismo.

El expediente examina contrataciones de medicamentos de alto costo. Según la pesquisa, el 93,11% de las órdenes de compra quedó concentrado en Profarma y Génesis. Los investigadores sostienen que New Farma y Floresta habrían intervenido como firmas que aparentaban competir, aunque presentaban cotizaciones más altas que favorecían la adjudicación a las otras empresas.

En los cuadernos contables de Calvete se detectaron anotaciones de pagos que coincidían con desembolsos estatales, según consta en la causa. También se registraron referencias a retornos de entre el 12% y el 20% por adjudicación. A eso se sumaron chats de WhatsApp donde los involucrados hablaban de una conducción externa del organismo y de pagos que involucrarían a Spagnuolo, cuestiones que el exfuncionario no explicó en el expediente.

La declaración de Beller también se relaciona con la discusión sobre quién difundió los audios en los que Spagnuolo hablaba de supuestas coimas y de un “3 por ciento para Karina”. La abogada afirmó que Cerimedo y Natalia Basil, exesposa del consultor y madre de sus hijos, tuvieron participación en esa circulación.

Sobre Basil, Beller dijo que Cerimedo le atribuía un papel en la divulgación del material. “Ella fue, según él me dijo siempre, la encargada de filtrar los audios. Incluso mandó una carta a Comodoro Py que dio inicio a la investigación”, agregó. Basil trabajó en la Andis entre abril y diciembre de 2024, aunque su tarea era en el área de pensiones y no en Incluir Salud.

La investigación sitúa el período de mayor nivel de sobreprecios y coimas entre mayo y junio de 2025, cuando Basil ya no formaba parte del organismo. Por otra parte, Cerimedo declaró ante la fiscalía en septiembre de 2025 que conocía a Spagnuolo desde antes de la llegada de Milei al poder y que este le había hablado de coimas en conversaciones privadas.

En aquella declaración, Cerimedo afirmó que “el 3 por ciento iba a la Casa Rosada” y que Lule Menem recibía “un palo (dólares) por mes” por autorizar “desde arriba” las licitaciones infladas. La defensa de Spagnuolo evalúa usar los dichos de Beller para sostener que la difusión de los audios fue parte de una “operación de inteligencia”.

El planteo se tramita en una causa paralela bajo intervención del fiscal Stornelli. En tanto, el juez federal Ariel Lijo ordenó un peritaje sobre los audios y el miércoles que viene comenzará el análisis de la Dirección de Criminalística de Gendarmería. Spagnuolo había pedido la nulidad de las grabaciones, pero no entregó una muestra de voz.