Autorización para el voto remoto de una senadora por embarazo de riesgo

La Cámara alta deberá definir si acepta la participación virtual de la legisladora durante la sesión prevista para este jueves.

La autorización para que la senadora Anabel Fernández Sagasti participe con voto remoto en la sesión del Senado prevista para este jueves quedó sujeta a la decisión de la Cámara alta. La legisladora pidió intervenir a distancia porque atraviesa la semana 32 de un embarazo de riesgo y tiene restricciones médicas para realizar viajes extensos. Victoria Villarruel dictó una habilitación provisoria, con voz y voto, aunque el cuerpo deberá resolver su aplicación durante el debate parlamentario.

La definición llega en una jornada de números ajustados para el oficialismo y sus aliados. El temario incluye el proyecto sobre inviolabilidad de la propiedad privada y la iniciativa vinculada con la extranjerización de tierras, impulsada por la Casa Rosada y firmada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

La resolución establece que la intervención virtual de Fernández Sagasti tendrá carácter individual, excepcional y transitorio. Además, indica que su conexión podrá computarse para el quórum y también para las votaciones, siempre que el Senado convalide el mecanismo.

El Senado deberá resolver la autorización antes del debate

La habilitación firmada por Villarruel no tendrá aplicación definitiva hasta que sea considerada por los senadores. La sesión prevista para este jueves es la continuación de un cuarto intermedio dispuesto luego de que el oficialismo no lograra un acuerdo con los espacios aliados sobre el plan de labor.

En ese contexto, cualquier modificación de lo acordado requiere el respaldo de dos tercios de la Cámara. En los pasillos del Senado circuló la versión de que la participación remota de la legisladora mendocina podría reunir los votos necesarios, aunque esa posibilidad deberá comprobarse en el recinto.

Desde el entorno de la vicepresidenta señalaron que los pedidos formulados por legisladores son recibidos por la Presidencia y luego quedan bajo evaluación del cuerpo. También remarcaron que “no es una decisión unilateral de la vicepresidenta”.

La medida generó reparos entre sectores del oficialismo y algunos aliados. Allí sostuvieron que “no corresponde” habilitar una excepción de este tipo, porque podría ser utilizada como argumento en futuras solicitudes de participación a distancia.

El decreto limita el alcance del voto remoto

Villarruel aclaró que la autorización no modifica el reglamento ni crea un sistema general de sesiones virtuales. El decreto señala que “la presente autorización tiene carácter individual, excepcional y transitorio y no importa modificación del reglamento, ni la instauración de un régimen de alcance general”.

En los fundamentos, la vicepresidenta agregó que la decisión no constituye un antecedente de “aplicación automática a otros supuestos”. También dispuso que el mecanismo tecnológico sea definido por la Presidencia del Senado y recomendó que Fernández Sagasti se conecte desde la sede de la Legislatura de Mendoza.

El pedido de la senadora y las diferencias sobre el reglamento

Fernández Sagasti presentó su solicitud en una nota fechada el 30 de julio, en la que pidió participar de manera “remota o virtual, con voz y voto”. La representante peronista planteó que la modalidad debía ser excepcional, individual y transitoria, debido a las indicaciones médicas que le impiden trasladarse por largas distancias.

La senadora sostuvo que puede continuar con sus responsabilidades parlamentarias pese a no poder asistir físicamente al recinto. “No estoy incapacitada para leer expedientes, para debatir, ni para votar. Simplemente no puedo viajar largas distancias”, indicó al explicar su situación.

Además, afirmó que el uso de herramientas digitales ya tuvo antecedentes institucionales. “Existiendo medios virtuales que ya han sido probados y autorizados incluso por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, no veo porqué se me pueda negar este pedido”, argumentó en un video difundido en redes sociales.

La interpretación de que la conexión virtual no altera el reglamento fue cuestionada por el oficialismo. Si el asunto llega a discutirse formalmente en el recinto, se especula con que Bullrich podría reclamar una mayoría de dos tercios al considerar que se trataría de un cambio reglamentario.

Durante la pandemia de Covid, la Corte Suprema rechazó en 2020 un pedido de Cristina Kirchner, entonces presidenta del Senado, sobre sesiones virtuales. Sin embargo, el tribunal sostuvo que la Cámara contaba con facultades constitucionales para interpretar su propio reglamento y definir el mecanismo de reunión.

Ese mismo año, la diputada peronista Blanca Osuna votó desde un sanatorio mientras permanecía internada por coronavirus, durante el debate de la ley de interrupción voluntaria del embarazo. Tras el levantamiento del aislamiento preventivo, el Congreso retomó las sesiones presenciales y la virtualidad quedó limitada a reuniones de comisión.