viernes, junio 12, 2026

Aumento del Salario mínimo, vital y móvil: cómo quedará el esquema hasta 2026

El Gobierno nacional definió un nuevo esquema de aumento del salario vital y movil que se aplicará en todo el país hasta agosto de 2026. El plan fija un incremento total del 16,8% en diez etapas, al cabo de las cuales el salario mínimo llegará a $376.600. La medida, oficializada en el Boletín Oficial, impactará de manera directa en millones de trabajadores y en diversos programas sociales que se calculan a partir de este valor de referencia.

El nuevo régimen de actualización del Salario mínimo, vital y móvil ya tiene fecha de finalización y monto objetivo: el esquema de aumento del salario vital y movil regirá hasta agosto de 2026 y, una vez completado, el haber básico nacional será de $376.600. El porcentaje global de suba se fijó en 16,8%, distribuido en diez tramos escalonados que se aplicarán durante todo el período.

La decisión se oficializó mediante la Resolución 9 del Ministerio de Capital Humano, publicada este martes en el Boletín Oficial. Allí se estableció el sendero de incrementos, aunque sin detallar aún el valor exacto de cada mes, sí se dejó precisado el aumento acumulado total y el salario mínimo final que se alcanzará al cerrar el esquema.

En el corto plazo, el cambio más inmediato se verá en noviembre: el salario mínimo, vital y móvil vigente de $322.200 pasará a $334.800. De esta manera, tomando todo el año 2025, el ajuste acumulado del salario mínimo se ubicará en 19,69%, un porcentaje que, según se indicó en los considerandos oficiales, queda “muy por debajo de la inflación registrada en el mismo período”.

Impacto del aumento del Salario vital y móvil en trabajadores y programas sociales

El nuevo valor de referencia del salario mínimo, vital y móvil no solo modifica el piso de ingresos de quienes cobran directamente este monto, sino que arrastra a toda una serie de conceptos que se actualizan según este indicador. Más de seis millones de trabajadores formales se verán alcanzados por el nuevo salario mínimo, ya que muchos convenios colectivos y escalas salariales toman al SMVM como base para sus remuneraciones mínimas.

Además de los asalariados registrados, la cifra también repercute en distintos programas y beneficios de carácter social que se calculan a partir del salario mínimo, vital y móvil. Asignaciones, planes de empleo y otras prestaciones utilizan este valor como parámetro, por lo que la suba se trasladará de manera automática a esos montos, según la reglamentación específica de cada uno.

Otro punto relevante es el efecto indirecto sobre el sector no registrado. Aunque quienes trabajan en negro no perciben formalmente el salario mínimo, vital y móvil, este indicador suele funcionar como un piso de referencia en las negociaciones informales. En la Argentina, cerca del 40% de la fuerza laboral total está en la informalidad, por lo que el nuevo esquema de aumento del salario vital y movil también podría servir como guía para quienes discuten sus ingresos sin un recibo de sueldo.

En este contexto, el Gobierno nacional enmarcó la decisión en un año atravesado por “fuertes tensiones entre gremios, sector privado y el Estado, en un contexto de pérdida sostenida del poder adquisitivo”. El objetivo declarado en la resolución fue ordenar un sendero de incrementos que se extienda de manera previsible hasta agosto de 2026.

Cómo se definió el aumento y qué papel tuvo el Consejo del Salario

La definición final del aumento del Salario vital y movil llegó después de un intento fallido de acuerdo entre sindicatos y empresarios. El 26 de noviembre se reunió el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, conocido simplemente como Consejo del Salario. Ese ámbito tripartito tenía como misión consensuar una nueva actualización del piso salarial.

Sin embargo, durante ese encuentro no hubo coincidencia entre las propuestas de las cámaras empresarias y las de las representaciones gremiales, por lo que la mesa terminó sin un número acordado. Ante la falta de consenso, la actualización quedó en manos de la autoridad laboral nacional, tal como prevé la normativa vigente para estos casos.

Frente a esta situación, el secretario de Trabajo, Julio Cordero, utilizó la facultad de laudar y definió de manera unilateral tanto el porcentaje global de incremento como la forma de aplicación. La resolución dispuso que el salario mínimo, vital y móvil se actualice en diez tramos hasta llegar a los $376.600 en agosto de 2026, consolidando así el aumento del salario vital y movil en un cronograma extendido en el tiempo.

Detalles del cronograma y proyecciones hasta agosto de 2026

Si bien la resolución ya dejó fijados el porcentaje total de 16,8% y el valor final de $376.600, el texto oficial no incluyó todavía el desglose con cada tramo mensual o bimestral. Lo que sí se confirmó es que el camino será escalonado, a lo largo de diez etapas de actualización progresiva del salario mínimo, vital y móvil.

Por ahora, el único paso concreto informado es el de noviembre, cuando el piso subirá de $322.200 a $334.800. El resto de los aumentos se irá aplicando a lo largo de 2025 y hasta agosto de 2026, siguiendo el mecanismo que defina la autoridad de aplicación dentro de los parámetros ya establecidos por la resolución publicada en el Boletín Oficial.

De este modo, el salario mínimo, vital y móvil tendrá un recorrido preestablecido para los próximos meses, con impacto directo en millones de trabajadores formales, en programas sociales atados a este indicador y en las negociaciones de sectores informales que lo usan como referencia. La medida quedó formalizada con la firma del secretario de Trabajo y comenzará a regir con el nuevo valor de noviembre ya anunciado.