Aumento del diesel en Bolivia: qué puede pasar con los precios en la frontera

El nuevo esquema de combustibles boliviano puede afectar el traslado de mercaderías hacia las ciudades limítrofes del norte argentino.

El aumento del diesel en Bolivia, que llevó el precio a 17,95 bolivianos por litro, abrió expectativas sobre los costos de transporte y los precios de productos que llegan a las ciudades fronterizas. La medida reemplazó el valor subsidiado de 9,80 bolivianos y alcanza a todos los consumidores. En Salta y Jujuy, comerciantes, transportistas y compradores siguen de cerca la situación en Bermejo, Yacuiba y Villazón, donde buena parte de la actividad depende del movimiento terrestre de mercaderías.

El cambio fue establecido mediante el Decreto Supremo 5716, dentro del programa económico impulsado por el presidente boliviano Rodrigo Paz. El nuevo importe incluye el IVA y quedó vinculado a referencias internacionales y al costo de importación, por lo cual puede modificarse según esos indicadores.

La suba supera el 83% respecto del esquema anterior, aunque ese porcentaje corresponde solamente al diesel. No existe, hasta el momento, una cifra oficial que anticipe en qué medida podrán variar los fletes, la hoja de coca o los demás artículos que se comercializan en el norte argentino.

El diesel y los costos de traslado hacia la frontera

El incremento del diesel puede elevar el costo de los camiones que abastecen a Bermejo, Villazón y Yacuiba. Sin embargo, el traslado a los precios de venta no sería necesariamente inmediato ni igual para todos los rubros. También intervienen el tipo de cambio, la disponibilidad de mercadería y la demanda de cada producto.

La ropa, el calzado y los textiles aparecen entre los bienes que podrían sentir con mayor fuerza una eventual suba logística. Parte de esos artículos llega desde talleres ubicados en el eje central boliviano o desde la zona franca de Iquique, en Chile, antes de ser ofrecidos en los comercios cercanos a la frontera.

Los artículos de bazar, juguetes y pequeños productos electrónicos también son distribuidos desde centros mayoristas de Oruro, La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. Para llegar a los puntos de venta de Bermejo, Villazón y Yacuiba, esos cargamentos recorren largas distancias por ruta.

La hoja de coca también está bajo observación

La provisión de hoja de coca para Salta y Jujuy depende casi por completo de la producción boliviana. Los principales lugares de origen son los Yungas de La Paz y el Trópico de Cochabamba, desde donde la mercadería se traslada por carretera hacia Bermejo, Villazón y Yacuiba antes de ingresar al norte argentino.

Las variedades conocidas como coca elegida y hojeada podrían registrar cambios si los intermediarios deciden incorporar mayores gastos de logística. De todos modos, no hay un porcentaje definido para ese producto ni una relación automática entre el nuevo valor del diesel y el precio mayorista de la hoja de coca.

Precios y posibles dificultades en las rutas de Bolivia

Los precios finales dependerán de cómo evolucione el transporte y de la circulación de mercaderías dentro de Bolivia. Hasta ahora, la pérdida de valor del boliviano había favorecido algunas compras de ciudadanos argentinos en las zonas limítrofes. Un mayor costo de traslado podría reducir parte de esa diferencia, aunque cada comercio define sus valores según distintas condiciones.

La medida, conocida en Bolivia como el “dieselazo”, generó rechazo de transportistas y organizaciones sociales. Las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba se declararon en estado de emergencia y anunciaron movilizaciones para pedir la anulación del Decreto Supremo 5716.

En los pasos fronterizos preocupa la posibilidad de bloqueos en rutas bolivianas, ya que una interrupción de los corredores de transporte puede reducir el ingreso de productos. Comerciantes de Bermejo, Villazón y Yacuiba analizan sus listas de valores ante la eventual suba de los fletes y la disponibilidad de mercadería.